miércoles, enero 11, 2006

EL ANCHO MAR DE LOS SARGAZOS, de Jean Rhys


Wide Sargasso sea.
Jean Rhys.
Trad. Andrés Bosch
Editorial Bruguera.
Barcelona, 1982
192 páginas.


Argumento:

Antoniette Cosway, luego Mason, es la protagonista de esta novela. Jean Rhys, rescata de Jane Eyre, a este personaje que apenas se vislumbra en la novela de Charlotte Brontë. Su infancia en Jamaica, su boda con Rochester, su vida en Thornfield.

Opinión:

Se dice que este es mejor trabajo de Rhys. Se dice que fue una escritora ignorada en su tiempo. Se sabe que la sacaron de un manicomio para premiarla por esta novela.
Locura, admiración, despecho, furia, destreza, e ingenio se conjuran en la mano de Rhys, que viene a hacer justicia con el personaje de Berta Mason, para demostrar la cantidad de veces que lo desconocido, lo exótico, lo desinhibido, es malinterpretado y después temido. ¿Cómo llega Berta Mason a ese desván? ¿por qué anda por ahí, destrozando tocados de novia? Esta novela es un gran porque, un hermoso y sugestivo porque.

4 comentarios:

  1. Queria enviarte este comentario con la novela en la mano, pero desafortunadamente no la encontré, es una lástima. Me había ilusionado con tu comentario referente a que formara parte de mi bibliografia para mi investigación. Pero seguiré buscándola...

    Te lo agradezco mucho, después de leer tu reseña aun más deseo conseguirla.

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  2. Magda, qué pena!
    Que yo sepa, las ediciones en castellano son de Anagrama y Cátedra, luego está la que yo reseñé que es de la desaparecida Bruguera (ahhhhh adoro esos libritos!)
    Yo justamente acabo de comprarme otro libro de Rhys, Buenos días, medianoche (el título es un verso de un poema de mi poeta preferida, Emily Dickinson

    ¡Buenos días, medianoche!
    vuelvo a casa
    -el día se cansó de mi-
    ¿cómo iba a cansarme yo de él?

    La luz del sol fue un dulce lugar,
    donde me gustó estar,
    pero la mañana no me quiso. Ahora,
    ¡buenas noches, día!

    Saludos Magda y ya caerá ;)

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  3. “¿Cuántos años tendría yo cuando aprendí a ocultar mis sentimientos? Era un niño muy pequeño. Seis años, cinco, incluso menos. Me dijeron que era preciso, y siempre he aceptado ese parecer. “Esta confesión de Rochester en un momento en el que el conflicto personal con su esposa (y con la isla en la que ambos viven) alcanza el punto más álgido, me tocó especialmente. No sólo me da una pista clara sobre el origen de su problemática, sino por que pienso que también me conecta directamente con una educación en la que a los hombres se les metía en la cabeza que manifestar sus sentimientos era “poco masculino”, algo que he sufrido en mis propias carnes y que ha sucedido hasta hace muy poco en nuestro país.
    Semejante confesión explica, por tanto, el porqué de su tragedia personal en la que todo aquel ambiente de abierta sexualidad, de magia, de superstición, de evidente exhuberancia… le supera. Esta acostumbrado a una Inglaterra descafeinada, light, donde los sentimientos no son expresados abiertamente. El fuerte aroma de las flores le marea, le aturde tan espectacular manifestación de la naturaleza. De nuevo, la selva como símbolo de lo pasional, de la sexualidad sin tapujos y su esposa, como reflejo evidente de todo aquel ambiente, le atrae pero también le asusta.
    “Ancho Mar de los Sargazos” me parece una novela de estructura desigual. De las tres partes en la que se divide la que me deja más insatisfecho como lector es la tercera, no porque sea la más corta de todas sino porque pienso que son necesarios más detalles; me quedo con la sensación de que me faltan cosas. Teniendo en cuenta lo extensas que son las otras dos partes, especialmente la segunda, y lo prolija en detalles, uno echa de menos algo más de argumento en la última de ellas.
    La novela, por tanto, la percibo como una obra imperfecta (ese extraño cambio de narrador en la segunda parte), inacaba… pero aquí reside uno de sus principales encantos. Hay veces en que una novela es perfecta en cuanto a estilo, estructura, planteamiento, con un cuidado exquisito en lo expresivo, de gran belleza estética… y sin embargo, el resultado final es una obra falta de espontaneidad, demasiado encorsetada o que me comunica una incomoda frialdad. Sin embargo, esta novela, a pesar de sus imperfecciones o de que no termine de resultar una obra redonda, me trasmite sensaciones de gran intensidad, en especial en la segunda parte, donde tanto la descripción del ambiente selvático como de la angustia personal que experimenta Rochester me parecieron conseguidísimas (se puede respirar ese fuerte aroma de las flores que marea al joven inglés). Además, el estilo de Rhys se me antoja bastante sintético (sabe ir al grano), poseedor de una personal poética de hermosa sobriedad pero, como ya señalé antes, que sabe describir atmósferas, estados de ánimo, ambigüedad…
    También me parece muy sugerente el hecho de quedarme con la impresión de que no lo he sabido todo de los personajes, de sus motivaciones reales, que hay algo que sucede más allá de la narración y que, de alguna forma, he de construir o imaginar por mí mismo: una obra en la que se me invita a participar de forma activa, algo que me gusta mucho cuando me enfrento con cualquier texto literario.
    Por ejemplo, me pregunto si realmente Antoinette estaba loca o si Rochester llama locura a lo que no entiende, a lo que le da miedo, a lo que no puede controlar de ella. Pienso que es esto último más bien, (independientemente que también se hable de magia o vudú y las relaciones entre ambos parece que queden contaminadas también por la superstición o la hechicería). Pero creo que es sólo una excusa y que realmente Rochester intenta reprimir todo aquello que le da miedo. Encierra a su mujer en una habitación, por que en realidad el mismo también encarcela sus propios sentimientos, su capacidad de fluir. Le aterra la locura de su esposa que no es más que la manifestación de todo lo que en él permanece oculto, sepultado bajo la pesada losa de la educación victoriana.

    Me ha gustado volver a releerla, ya que es una obra que gana mucho en una segunda lectura (y en una tercera, y en una cuarta…).

    Joseph B Macgregor.

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  4. hola: he leído qu magda no encontró la novela, pero curioseando por agapea, veo que la sirven y rápido; aquí pongo el link: http://www.agapea.com/libros/Ancho-Mar-de-los-Sargazos-isbn-8437616875-i5d719a75812f48a3f4789003369c3304.htm
    Disfruté con esa novela y tengo un ejemplar, pero perdido en la biblioteca de mi casa en Sevilla, a la que no voy con mucha frecuencia (si no, te la haría llegar).
    Magnífico el blog!!!

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