domingo, julio 09, 2006

ADIOS, HASTA MAÑANA de William Maxwell



ADIOS, HASTA MAÑANA de William Maxwell
“so long, see you tomorrow”
Editorial Versal,166 páginas


¿Qué importancia tiene el pasado?¿Qué hemos dejado de hacer? ¿Por qué sucedieron así las cosas? ¿Arrepentirse toda una vida de las cosas que no hicimos o de las que hicimos? ¿Nos buscan las personas de quienes no nos despedimos en el pasado?
¿Es la vejez el pozo sin fondo donde se encuentran las imágenes que quisimos apartar de nosotros?

La novela de Maxwell de estructura compleja nos cuenta una historia de un hombre, ya anciano, que vuelve su mirada al pasado; allá por los años 20 del pasado siglo, cuando siendo niño en un pueblo rural cercano a Chicago, suceden unos acontecimientos –un asesinato- que él ya había olvidado, pero el tiempo hace que vuelvan,minuciosas, las imágenes, las palabras, los gestos, vuelven: las de los hombres y mujeres, de sus amigos, de su madre, de sus padres, de todos los que conformaron la memoria vital de su infancia y de aquellos precisos sucesos.

Maxvell, a la manera de Márquez en “Crónica de una muerte anunciada” desvela en las primeras líneas el hecho central por donde gira la novela, la muerte de un hombre; para luego, en apariencia, desligarse del tema. El narrador cuenta circunstancias de su vida infantil que en principio no ligan con las personas y los acontecimientos anteriores, aparecen sus experiencias juveniles, su forma de mirar el mundo, los paisajes y las emociones de aquel momento de su vida; sus amigos y sus enemigos. El narrador, ya desde su vejez, va encajando aquellas cosas que él no pudo ver, que no había presentido, que no fue capaz de entreverlas, aquellas cosas que llevaron y sucedieron al asesinato, en su vida y en las vidas de aquel pueblo en aquella época.

Sorprendente novela, pequeña pieza maestra escondida entre la multitud de libros que abarrotaban la estantería de aquella librería de viejo. Librito de poco volumen y de título evasivo pero de compleja trama, de minuciosa composición, que acaso peca –sea dicho con todo el desconocimiento de un europeo sobre la sociedad estadounidense de los años 20 del siglo pasado- de cierto anacronismo en los comportamientos sociales. Pero ni esa pequeña duda, más que pecado declarado, deja en pequeño entredicho a una novela contada y creada desde el recuerdo y la sensibilidad.

Maxvell habla de la vida, de las relaciones, que se complican por pequeños gestos o por les sentimientos que llevan a la vida hacia un lado u otro, sin control, sin el control del raciocinio, de la reflexión de la lógica.
Los adultos se convierten en niños y los niños en adultos cuando median los sentimientos. La difícil medida de los actos,la imposible medida de lo que surge de más allá del corazón.. Sólo una mirada lejana, sin complejos y vacía -o casi- de lo visceral permite mirar al mundo y a sus situaciones de manera limpia y clara, permitiendo por un lado ver las cosas como fueron y, por otro lado, ver las cosas como deberían haber sido.

Maxvell es un escritor querido por sus compañeros pero olvidado por el público lector. No sé como es el resto de su producción literaria, quizás no sea tan atractiva como esta novela, pero por poco que se parezca en la composición de la trama, por la prosa simple y directa, por la evocación de los lugares y la vida, por la inteligencia con la que son contadas sus historias, serán libros que merecerán la pena.

domingo, julio 02, 2006

LA MUJER DE LA ARENA de Kobo Abe


LA MUJER DE LA ARENA de Kobo Abe
“suna no onna” 1962
Editorial Siruela 1989, 223 páginas


Un profesor de escuela se adentra en las dunas de arena de un alejado pueblo para satisfacer su afición a coleccionar insectos. Allí se encuentra con un pueblo cercado por la arena que poco a poco gana terreno a las escasas propiedades que aquellos pescadores tienen. Invitado por los lugareños a pasar la noche en una casa situada en una profunda sima de arena donde subsiste una mujer viuda; descubrirá, con horror, al día siguiente que la escala de cuerda que une aquella sima con la vida en el exterior ha desaparecido. La mujer acepta aquello como normal, como una ayuda para su trabajo de quitar aquella arena que se cierra poco a poco y que amenaza al pueblo, el profesor no entiende el absurdo de aquella situación.

Opinión:

Novela sobre lo absurdo, sobre la existencia del individuo en una sociedad donde el grupo es lo que predomina, donde las dunas son una metáfora de la sociedad actual. Dunas que existen porque cada uno de los microscópicos granos de arena hacen que existan, que varían por que lo hace el grupo, que absorben la individualidad para defender su ser como grupo. Así el autor se obstina en denominar a los protagonistas hombre y mujer, obviando su nombre propio; son sólo eso, granos de arena sin nombre sin sentido de individuo al servicio del conjunto, de la masa. Grupo que defiende sus derechos como tal contra todo aquel que se le enfrente. La cualidad de lo global, el servicio a la comunidad, está por encima de los derechos de la persona.
La sensación que predomina es la claustrofobia, una angustiosa sensación de pequeñez ante todo, ante el mundo y ante los demás. La sensación de no poder combatir contra el mundo, de no poder resaltar la propia personalidad, defenderla y mostrarla. Tú no eres nadie si los demás no quieren que seas.
Novela llena de referencias a los sentidos; el calor, los olores, el tacto y el sabor de la arena. La sensualidad brota en cada palabra buscando describir cada una de las reacciones sicológicas y fisiológicas de los protagonistas, Y donde se enfrenta el mundo de la lógica de un hombre culto de mediados del siglo XX, contra la visión cerrada y sumisa de la mujer. La naturaleza del individuo que se altera, que puede alterarse, para convertir sus formas aprendidas en formas cercanas al comportamiento animal. La vida tiende a volver a sus inicios si las circunstancias son las oportunas, si se le empuja el ser humano se tambalea bajo la presión del grupo. Nadie es lo que quiere ser, es lo que quieren que sea pero se cree que es su propia decisión, la vida de las marionetas con miles de hilos cruzados.
No quisiera que se viera esta novela como algo oscuro o extraño, Kobo Abe escribe una hermosa novela, bellísima a veces, nada sobra y nada falta entre sus líneas. Pareces sudar cuando los protagonistas sudan, reír cuando ellos ríen, odiar cuando ellos odian ¿ qué más puedes pedir a un libro? Creo que nada... al libro nada... pero sí a aquellos que recuerdan a este libro porque de él surgió una película: extraño tema... No creo que los matices, las entonaciones, los pensamientos, las miradas, los procesos mentales, todo... pueda siquiera insinuarse a través de imágenes: Interpretaron este libro en una película, nada ni nadie puede hacerlo por un lector, la otra es la visión del director... La tuya sólo aparecerá leyendo esta magnífica obra de arte.

PICNIC JUNTO AL CAMINO de Arkadi y Boris Strugatski


PICNIC JUNTO AL CAMINO de Arkadi y Boris Strugatski
“piknik naobechinie” 1972
Ediciones B, 2001, 239 páginas


Argumento :

Los desperdicios dejados por el aterrizaje de una nave extraterrestre, casi al modo de las botellas, vasos, cajas... que dejarían unos descuidados excursionistas en un picnic junto al camino. Provocan la codicia y la curiosidad de científicos, ladrones, buscadores furtivos, gobiernos... queriendo tener, todos, los artilugios maravillosos, las maquinas de avanzada tecnología, de las que no conocerán sus consecuencias, pero que representan poder y dinero, las cosas más codiciadas por la sociedad moderna. Unos cuantos arriesgarán la vida entrando en la zona acotada donde quedaron los objetos de otra civilización flanqueados por la amenaza de las balas de los militares que los protegen y las radiaciones o las fuerzas desconocidas que pueblan aquellos descampados, sólo para ir ganándose (y perdiendo) la vida. .




Opinión:



No suelo leer mucha ciencia-ficción, de ella me puede atrae la ironía devastadora de Vonnegut, o el buen humor con mira teledirigida de Stanislaw Lem (aunque son unos cuentos extraordinarios que aparecen en contadas ediciones de sus libros lo que más me atrajeron de él), los libros de Asimov, cuando era más joven, me sirvieron de entretenimiento inocente... Este libro lo veo emparentado con aquellos dos primeros que cito, transciende la definición, limitante como toda, de ciencia-ficción, para ser algo más. Los hermanos Strugatski, crean una novela que utiliza los medios formales de la ciencia-ficción para plantearse unas preguntas sobre la sociedad y sobre el mundo, no quiere solucionarlas ni lo pretende, no es moralizadora ni tiene moraleja, solo construye una visión del mundo, donde los científicos cerrados en su búsqueda de conocimiento no se preocupan sobre la trascendencia de sus investigaciones; donde el poder y el dinero se ponen por encima de la supervivencia del individuo e incluso de la propia sociedad; donde el propio individuo es preso de su avaricia por encima de su seguridad vital personal o familiar; donde la “ley de la selva” es el método de subsistencia. La búsqueda de la “esfera” que cumple todos tus deseos es el paradigma de la vida actual, una especie de la búsqueda del Santo Grial moderno en el que todo esta consentido para encontrarlo.
Más allá los hermanos Strugatski se plantean el problema “científico” de la nula habilidad humana para poder acostumbrarse a conocimientos superiores que pudieran venir de civilizaciones superiores, algo así como el replanteamiento de la propia ciencia-ficción, o quizás la definición más ajustada de ella.
La novela ambientada en Canadá, casi roza la novela negra en sus planteamientos formales y de estilo. Un hombre sólo que subsiste como “cazador furtivo” de los objetos de “ la Zona” recreados en una ciudad casi “minera” donde las enfermedades, la avaricia, la política corrupta, los gobiernos ávidos de poder, la envidia, el dinero, la corrupción, un hampa “mundializado” que busca el tráfico de esos objetos maravillosos, y unos científicos que sirven de medio transmisor para la decadencia humana, son los ámbitos y los seres que pueblan la historia. Un buen libro que gusta más allá de que te atraiga o no la ciencia-ficción.