lunes, septiembre 22, 2008

CÁNTICO POR LEIBOWITZ DE Walter M. Miller


CÁNTICO POR LEIBOWITZ DE Walter M. Miller

A Canticle for Leibowitz (1959)
Punto de lectura, 2007 , 428 pág.





A quien piense que la ciencia ficción es un genero menor de la literatura, este libro le hará cambiar de opinión. Hijo de su época y ,supongo, que reflejo de todas ; habla del mundo, de la destrucción, del holocausto nuclear, de todos los temores que afligieron y afligen, en mayor o menor media, a la humanidad a lo largo de las últimas décadas. Pero también habla del propio hombre como tal , desnudo, con sus dudas, problemas, creencias, desgracias o estupidez.

Miller, cuenta la historia de la supervivencia del saber tras una destrucción nuclear tras la gran guerra aniquiladora. Unos monjes (La orden Albertiana de Leibowitz) , mantienen mediante la trasmisión oral y la copia a papel , el poco conocimiento que ha sobrevivido al holocausto y a la venganza de la gente "simple" contra los causantes de este. Mantienen y guardan en secreto todas las migajas de saber que han podido recuperar, siguiendo las enseñanzas del futuro santo: Leibowitz.

La historia de los monjes y su abadía, será el eje y el fin por el que transcurren las tres historias que componen el libro: Fiat homo, Fiat lux y Fiat voluntas tua. Separadas por el transcurrir de 6 siglos en cada una. Las personas cambian, las formas cambian, pero la lucha por el poder, la depredación no se altera, sigue como ha seguido siempre, y continuará haciendo. La muerte sobrevuela, como buitre esperando la carroña, el paso de los siglos.

¿Mantener el conocimiento para la humanidad?¿es esta capaz de aprender?¿de redimirse? ¿ de recordar? ¿sabe reconocer los caminos por los que ha transitado?¿sabe mudarse a tiempo?
En todo el tiempo que transcurre , en los 1800 años que la novela va reconociendo la historia, hay elementos inmutables, parece que sobreviven al tiempo, son ejemplos de que siempre hay algo que perdura, sea la conciencia humana, o sea la propia inconsciencia de lo civilizado, sea en cuestiones morales, religiosas , éticas o políticas .

Miller lleva la historia de manera simple, ni da rodeos, ni los busca; ni busca prosa alternativa, ni maravillosas imágenes, sólo cuenta una historia: cruel a veces, simple otras, realista las más. Jugando, sólo, con el carácter cristiano de los personajes principales, que vinculan la historia a un ambiente conocido, A su alrededor pasea el horror, algunas veces, otras la política, otras la ambición, otro el puro despotismo, otras veces la cordura... Nada se detiene en la simple muralla defensiva de la abadía, por allí penetra , a veces invade, todo lo humano; las islas, sin cerco notable, existen sólo en el mar. Y por ello el libro es un reflejo de todo lo que ocurre alrededor, no es una historia de monjes, es una historia del mundo. Condenado, como Sísifo, a repetir su camino una vez concluido, una y otra vez, una y otra vez.

Es una novela inteligente, el paso del tiempo entre relato y relato, lo aprovecha para mostrar como hacen cambiar las décadas una historia, como se forman los mitos, como nacen los santos -o los demonios- bajo la perspectiva manoseada del hombre, bajo la marea cambiante de la propia leyenda. La ironía trepa por todos los relatos; la estupidez humana aparece desnuda en cada cambio de la vida, en cada supuesto, en cada proposición para el futuro.

Desde viejos inmortales, nómadas, engendros de la naturaleza, pasando por viejos gruñones, por abades inmutables, novicios ilusionados, sabios rencorosos, por viejas vendedoras, déspotas mandatarios, o médicos sin escrúpulos, la novela repasa un sin fin de caracteres , para conformar una obra del todo recomendable.