viernes, noviembre 18, 2011

HIJOS DE LA MEDIANOCHE de Salman Rushdie




HIJOS DE LA MEDIANOCHE de Salman Rushdie
Midnight's children 1980
Alfaguara 1984 656 Pág.
Trad. Miguel Sáenz


A través de la voz de Saleem Sinai, un indio musulmán , se narra la historia de su familia y de él mismo en los años anteriores y posteriores a la independencia de la India. Cada paso de la familia va unido con fuerza a la senda de esa libertad, cada camino encuentra su bifurficación oportuna, cada sendero es recorrido por los protagonistas del libro; desde el abuelo décadas antes de la separación de los británicos, pasando por los padres que van conformando una vida acomodada para los suyos, hasta el nacimiento de Saleem Sinai , el día 15 de agosto de 1947, fecha exacta de la emancipación india. Día tan diferente e importante como para que al filo de la medianoche nacieran mil y un niños con poderes mágicos ...

No es un libro sobre la historia de la India -y en parte de Pakistan-, no va de eso. El narrador a la manera de las Mil y una noches cuenta a su amante, Padma, los sucesos que rodean su vida; lo que ocurrió, ocurre y ocurrirá; y, entre la fantasía y la realidad, desgrana memorias, sucedidos, ambiciones, desastres, victorias, plegarias, huidas, rastreos, muertes, alegrías ... Todo el libro desprende cierto aire de desventura anunciada, como si el germen hubiese caído en un terreno abonado por la fatalidad. Pero una fatalidad, entre irónica y alegórica, que discurre paralela entre la historia de la India, su gente, y la propia vida de Saleem, llena de oscuros y claros, de alegrías y tristezas, de caídas y alzamientos, de sospechas y certezas. Porque la novela esta llena de dualidades: de buenos y malos, de hindúes y musulmanes, de héroes y traidores, de muerte y vida, de vencedores y vencidos ; que van conformando un oleo que parece desparramarse por los suelos, por la paredes, por el techo de una casa en la que caben los personajes más inusitados que puedan prever.

El cemento que usa Salman Rushdie para unir el edificio de la novela esta compuesto de muchos materiales, de los que el humor no es el menos importante, pero no se compactaría sólo con eso, para ello utiliza también el sarcasmo , la fábula, cierta cantidad de realismo mágico, y dosis suficientes de enfado. Enfado con la historia, con la vida de la gente, con el destino, con los políticos, con la guerra, con la pobreza...

Pero Hijos de la Medianoche es también una lámina sobre la India, sobre Bombay especialmente, donde aparecen cada uno de los olores, cada uno de los colores que pueblan la ciudad; se muestran los concursos de escupitajos, las dobleces de los saris, las pinturas de las frentes, el sabor de los chutneys, el correr de los coches, el tacto de la pashmina, el baile de las cobras, el dibujo de la henna, el paseo de las vacas, el trotar de las tongas... Todo se amalgama en una masa homogénea que adelanta a los sentidos, y procura una suerte de pan colorido, sabroso y de tacto impecable.

Hijos de la Medianoche
es un libro excelente, detallado , hasta minucioso, que hay que leer con paciencia, entre otras cosas por la gran cantidad de palabras indias que llenan sus páginas, pero que merece la pena. Solamente pondría un pero: el olvido que hace durante gran parte del libro de las figuras de esos hijos de la medianoche, y que parece solucionarlo con cierta rapidez al final de la novela. Pero eso no es óbice para decir que merece mucho acercarse a ella.

1 comentario:

  1. En la novela "Hijos de la Medianoche", el narrador cuenta a su amada de los sucesos de su vida en la India, sobre todo en la ciudad de Bombay. Le da a conocer la realidad que vive la India, en su pasado, presente e inclusive se comenta como sería su futuro. Leyendo este argumento de la novela, puedo decir que la India es un país de bajos recursos económicos, es por esto que el autor hace énfasis en el enfado hacia los políticos, la vida de la gente y su pobreza.

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