miércoles, marzo 25, 2015

UN PINTOR DE HOY de JOHN BERGER




















UN PINTOR DE HOY de JOHN BERGER
a painter of our time 1958
de. Alfaguara. 311 Pág.
Traducción: Pilar Vázquez

La existencia del pintor exiliado húngaro Janos Lavin , ya cerca de los sesenta años, cambia el mismo día que encuentra el éxito de su obra en una exposición ; simplemente desaparece del Londres donde vive, abandona su vida normal, su mujer , sus amigos, su taller de pintura y no queda rastro de nada suyo por las calles, casas, brazos o voces cruzadas entre las que sobrevivía. Aparentemente es el inicio de una reseña de una novela de misterio: cierta intriga, un poquito de investigación y unas gotas de suspense y se completa una novela policíaca al uso. Nada más lejos de la realidad de este libro, es la antítesis de una novela negra. Es el diario de Janos con notas al margen explicativas del narrador de la historia -su amigo John- sobre lo que sucedió en los costados de lo que contaba, y, entre otras cosas, una apasionante clase magistral sobre lo que es el arte en todas y cada una de sus facetas -creativas, comerciales, morales, técnicas, pasionales...- una reflexión sobre la creación y el artista, una descripción meticulosa sobre cómo es el pintar un cuadro, un atlas sobre el conocimiento teórico y práctico de la pintura.



Berger pinta un paisaje con figuras, en él combina valores enfrentados: la conciencia de un autoexiliado en un país extraño, la vida un pintor comunista en pleno centro del capitalismo burgués, el artista que crea para vivir pero que no vende sus cuadros, la de un luchador que ha abandonado el ring de la lucha, un creador que recrea el pasado en el mundo de hoy , compagina el recuerdo y el futuro, el dibujo figurativo y el abstracto... Pero el dibujo, las figuras centrales de la escena hablan sobre cómo es el acto de crear un cuadro -el sufrimiento, el análisis, las luchas internas, la indolencia o la obsesión alternativas del pintor, la decepción, el sudor, las alegrías, las tristezas...- Y el estudió filosófico de la vida y en concreto de la de ese exiliado, y de la política y del amor y desamor y... Todo, combinado, compone, minuciosamente, una muestra de como era el Londres de los años 50 del siglo pasado, para un artista obsesionado con el pasado luchador antifascista y sus lienzos.


Es un libro sobre pintura pero que va de la mano con la política. Janos vive de sus pinceles, ama sus lienzos y sus colores, existe por sus dibujos, pero en su mente, en su ser, es parte de él , brota el comunismo. Añora su juventud, se avergüenza de haber abandonado aquella lucha pero conserva aquellos valores, suspendidos entre la ilusión pasada y la decepción de cómo son las cosas ahora. La muerte de su amigo Lazlo, le hará replantear todo lo que piensa... Podría pensarse, leyendo lo anterior, que el libro, en sí, envejece con las historias de la guerra fría de aquellos años del siglo XX, pero no, no es así, es un reflejo de un tiempo y una forma de vivir que debe quedarse entre escritos y hojas para que no se olvide nadie de cómo fueron y para qué. Nada puede esconderse de los ojos de la gente, y menos el pensamiento de las personas, la decisión personal de defender unas ideas vehementemente.

En la historia aparecen, también, una seria de personajes ajenos o adeptos a la “industria” del arte, a los que Berger fulmina o adora, desdeña o admira, con los que se va componiendo otra historia sobre personas, asuntos, “marrullerias” comerciales, desdeñosos “snobs”; todo un mundo de hombres y mujeres que rodean esa “industria” o aparecen aquellos que sólo admiran al artista tal y como es, que no esperan nada de él , sólo que los haga felices con sus dibujos, que admiran un cuadro o al autor por él mismo, no por lo que vende. Cuenta lo que se oculta entre los sumideros y los palacios sobre los creadores, corredores de arte, académicos, coleccionistas, galeristas y los descubre tal y como son, desnudos como cualquier maja de Goya .

No acertaría en definir con una palabra lo que me ha atraído de este libro, sólo una combinación de formas de contar, estilos de combinar, modos de enseñar a mirar o cómo compagina un diario con lo explicativo de una novela, lo abrupto y contradictorio del pensamiento de Janos, la aparición de una forma de poesía del color en precario equilibrio con la prosa dura y precisa de la realidad cotidiana, la sensación de estar sentado en una silla de la universidad oyendo una lección ejemplar sobre la relación entre literatura y la pintura; podrían explicar la razón por la cual me ha seducido este libro.


wineruda




viernes, marzo 20, 2015

QUI PRO QUO DE GESUALDO BUFALINO

















QUI PRO QUO DE GESUALDO BUFALINO
qui pro quo 1991
Anagrama 174 Pág.


Como en aquel cuento de Hans Christian Andersen : ¿el rey está desnudo o no lo está? ¿ Es ésta una novela con sentido literario o es un un artificio, una treta, para hacer un libro al uso para vender sin mucho esfuerzo? Pensémoslo... El texto es una novela policíaca con todos sus condimentos típicos, que no sería ningún pecado si Bufalino se dedicara a ello, si tuviera un campo cultivado por todas las experiencias pasadas y escritas sobre ese tema... Tampoco es pecado que un escritor escriba una novela en un campo que no es el suyo, ni mucho menos; es más casi diría que es un ejercicio de valentía y de experimentación. Pero vayamos al tema, a lo que me preocupa... Si hay algo que me molesta son libros vulgares publicados por buenos escritores a la estela de otros buenos escritos , pillar la ola y subirse en ella para navegar hasta la orilla. De esos, ejemplos hay muchos, especialmente en los que ametrallan el mercado con libro casi diario... ¿ Es éste el caso? No lo creo... Bufalino escribió o, mejor dicho, publicó sus novelas a una edad tardía y por ello muchas en poco tiempo; así que de eso no es culpable. Además la calidad literaria de la novela es incuestionable: el estilo personal del autor con su propia e inalterable forma de describir las cosas, de contar sus historias, de documentar sus labores, de hacer hablar a sus personajes, esa forma culta, (que no para cultos -aunque reconozco que he tenido que usar el diccionario tres o cuatro veces-) de componer la totalidad de las narraciones hace que el libro sea valioso por si mismo. Así que me respondo a la pregunta del principio: el rey estaba desnudo. Es una novela estimable en cuanto a ella misma, podrá ser mejor mejor o peor en cuanto a novela policíaca pero la suma de otros valores literarios hacen que sea una buena forma de leer algo con enjundia, apreciable.

¿Pero de qué trata la novela? Después de toda esa perorata que he soltado sobre dudas que me asaltaron al acabar, debo explicar el porqué de ello. No ayuda a que se le valore como libro, el hecho de que digan en la contraportada que es una homenaje a Agatha Christie, que lo es, pero creo que debería surgir al leerlo , no debe ser contado por la editorial -algo típico en en los escritores de la reseña del libro en la contraportada ellos: cuentan más de lo que debieran. Estúpida costumbre.- Así el contexto de la novela es una serie de personajes pasando unas vacaciones juntos en unas villas cercanas unas a otras, todos ellos importantes figuras del mundo de la edición de novelas policíacas italianos y esposas y artistas... Más el personajes principal y narradora de la historia ; Esther. Secretaria del dueño de la editorial y aficionada a escribir historias policíacas en secreto. El siguiente paso es el asesinato de uno de ellos, claro está... Lo siguiente sera que se quedarán atrapados en el lugar por una tormenta, y la aparición de la policía, y los indicios, sospechas, tretas y acusaciones derivadas de aquello. Todo muy típico...Lo diferente será la forma de contar de Esther y lo que cuenta sobre ella y sus pensamientos, realidades, sentimientos, también sumaremos las variaciones del cauce característico de esos relatos y, sobre todo, el poso profundo de la ironía de Bufalino, la huella aguda del paso pesado de los guiños a las variantes ( y bromas) que puedes sacar de leer algo tradicional si lo miras por el otro lado del espejo: juegos de palabras, de imágenes, de nombres, personajes arquetípicos que se revelan como todo lo contrario, muertes tontas que no lo son, relaciones poco recomendables que se recomiendan...

En resumidas cuentas: no es la novela por la que dejarás de leer otras, pero, entre bromas y veras, Bufalino compone un libro agradable de leer, sin mensaje, sin añadidos, ni perfumes perdurables, pero que te atrapa y la lees con gusto hasta acabar, y sonríes por lo bien que debió pasárselo escribiéndolo, dando vueltas al calcetín para encontrar, de nuevo, el reverso. Lo mismo que yo leyéndolo... ¡Ah! Pero para eso has tenido que leer a Agatha Christie... ¿O no?

wineruda

martes, marzo 17, 2015

LAS DIEZ MIL COSAS DE MARIA DERMOUT





















LAS DIEZ MIL COSAS DE MARIA DERMOUT

de tienduiz end dingen 1959
ED. DESTINO 1959




Se pueden contar con los dedos de una mano los libros que he releído, éste es uno de esos pocos, cada vez que lo miraba en la estantería sentía que algo se me había pasado, que a pesar de que me había gustado mucho, los detalles de todo lo que cuenta María Dermout se me habían escapado de entre los dedos como la arena fina de aquellas playas de las Molucas.
Y así es... La lista de detalles, a veces ínfimos a veces aparatosos, que se me había despeñado por mi falta de atención o porque con el tiempo uno aprende a leer con más sabiduría y  atención, eran demasiados para un mínimo de rigor literario. Cada detalle era una nueva forma que aparecía en el recuerdo, de entre aquellas diez mil cosas que aparecen casi una por una por entre las hojas del libro, apenas he reconocido unas pocas, todo el imaginario del libro se presenta apabullante, te rodea, te señala, te deletrea todos sus nombres para que no los vuelvas a olvidar.


Siempre me ha impresionado la capacidad de un escritor para  combinar lo bello y lo triste, lo poético con lo cruel y lo salvaje. María Dermout lo lleva más allá, compagina las páginas, los lugares, los sentimientos, las situaciones mas bellas, contraponiéndolas a lo más duro, a la cara menos dulce de la vida y quizás por ello puede construir un libro sobre la vida, sin artificios ni atajos. Así son las cosas. ..A fin de cuentas el transcurrir del tiempo es una sucesión de malos y buenos momentos, de imágenes bellas y trágicas, de momentos para recordar o para olvidar, de vivos y muertos, de amor y odio. Y así se refleja en sus textos.


El libro te seduce, casi te fascina, por el recorrido por la vida de una sucesión de mujeres y hombres, en las que la principal protagonista es“ la dama del pequeño jardín” , que educada por su abuela, maestra en las cosas mágicas, en las formas invisibles, en los elementos que confunden realidad y deseo, es la dueña de un pequeña parte del mundo en una isla de las Molucas en un momento indeterminado entre el siglo XIX y XX, donde la vida se mueve lenta y ordenadamente, donde cada cosa debe ser respetada y llevada por un cauce acorde a su dignidad e importancia, donde las pequeñas cosas tienen la misma importancia que las grandes, donde los detalles mueven el mundo. Pero también te seduce por el recorrido por el lado oscuro de la vida: la muerte. Pero que en el libro aparece como un suceder de la vida: hay personas que matan y las hay que mueren. Todos son, quizá, victimas al mismo tiempo, pero son las asesinadas las que vuelven a hacerse preguntas, a regañar a los vivos, a comprender su principio y su fin, a jugar en sus playas o sus selvas. Nadie sabe si son de verdad o es la mente de las personas que se apenan por ellos los que las han atraído, pero ahí están , vivos por un momento. Sobreviviendo entre las palabras y la memoria de las personas que las amaron o que simplemente las recuerdan o respetan tanto su vida como su muerte.

Parece por un momento, mientras lees el libro, que de las páginas del libro emana un olor a especias y mar, que el calor inunda la habitación y los pájaros de vivos colores sobrevuelan la lámpara del techo; es la magia de la literatura, de la buena literatura, la que hace parecer ciertos los hechos que se describen, las cosas que se cuentan, nada parece distante, no hay océanos separándonos, entre tú y “la dama del pequeño jardín”. Vives, ríes, te matan, remas entre las “proas” de la bahía exterior de la isla, recoges cocos, cortas orquídeas, ves fantasmas y los delatas, recoges moluscos y caparazones, pescas pequeños peces a la luz de las antorchas, tocas campanas para despedir a los invitados, guardas cosas mágicas en los cajones, y todas aquellas miles de cosas que cuando cierres los ojos, ahora o dentro de muchos años, te harán recordar cosas importantes o bellas que has leído, visto,  hecho o soñado.

wineruda

jueves, marzo 12, 2015

QUE EL VASTO MUNDO SIGA GIRANDO DE COLUM MccANN




















QUE EL VASTO MUNDO SIGA GIRANDO DE COLUM MccANN
Let the great world spin 2009
RBA . 480 Pág.



Rompí mi arraigada costumbre de acabar todos los libros, por malos que fueran, hace ya tiempo, convencido de que hay tantos para leer, y buenos, que no merece la pena malgastar el tiempo en una mala historia o en una mala técnica literaria o lo que fuese de funesto que tuviera el texto. Me pasó con la primera historia de este libro, a punto estuve de mandarlo a paseo, al rincón de los olvidables, irritado por su forma de escribirlo, con su molesta manera de intentar acabar las frases con un final digno de pasar a los anales de la literatura. Pero por suerte algo me avisaba de que siguiera, y ahí aparecieron los siguientes capítulos que en nada se parecían al primero. Todo tenía su explicación : Colum Mccann adapta su manera de escribir a la manera que lo hacen los protagonistas de sus capítulos, que en su mayoría son historias narradas en primera persona por diferentes personajes. Así aparecerá una prostituta de frases cortas, brutales, desesperadas, o una ama de casa de sentimientos confusos y grave sensibilidad, o una artista alterada por la droga y por la búsqueda de el perdón y de si misma o una divorciada que ha perdido sus hijos y vive en un mundo ajeno a lo que ella es o... Todos adaptan su lenguaje a su situación, a su formación o a su vida en ese momento.

La novela en su estructura se parece a otras en las que una sucesión de historias, en apariencia desunidas, van encajando unas con otras, donde pequeñas o grandes costuras van conformando una unidad que acaba en  un vestido completo y a medida. Podría ser, por tanto, que ésta fuese una novela típica, pero no lo es . Y no lo es porque existen, por fortuna, más cosas en la literatura que una estructura común: la profundidad de las historias, lo complejo de los personajes, la originalidad de sus planteamientos, la valentía de sus textos, la forma de escribir y describir, cómo lo cuenta, para qué lo cuenta y esas pequeñas sumas de cosas que te hacen comprender que no es una novela del montón. Supongo que es como preparar una taza de café negro y distinguir si te ha salido bueno o demasiado aguado; aquel tiene sabor, textura y olor ; se nota enseguida.

Todo comienza con un funámbulo que atraviesa por un cable, claro, la distancia entre las dos torres gemelas en Nueva York , tiempo más atrás un joven irlandés se había entregado, en nombre de Dios, a la ayuda de las personas más desesperadas, y unas prostitutas, años después, pasean sus cuerpos semidesnudos por las calles del Bronx, y un grupo de mujeres lloran a sus hijos muertos en la guerra de Vietnam, las drogas corren por las élites culturales de Nueva York... A pesar de que el tiempo salta en la historia, la acción principal trascurre en un día de 1974, Nixon ha dimitido, la guerra de Vietnam está en sus últimos estertores, sucede algo...

Los personajes se revelan tan distintos en sus propias historias, en sus mundos ajenos unos de otros, casi atrapados en sus relaciones y en sus vidas, que parecería imposible encajarlos en un lugar común. Todo lo cotidiano que los une es la ciudad de Nueva York: rotunda, inhóspita, salvaje a veces, deshumanizada siempre, pero que los personajes de la novela la van desnudando; poniendo cara y cuerpo a una sociedad perdida y en constante búsqueda de cosas tan simples como amistad, comprensión, amabilidad, amor... Sólo les hará falta un acontecimiento para perder o ganar en esa búsqueda. Esa explosión que derriba todo, como un antibiótico que cura eliminando microorganismos tanto positivos como negativos. Recuperarse es cuestión de tener suerte en la vida o, más en concreto, en ese momento de su vida.

Colum Mccann cuenta que pequeñas cosas cambian la vida de la gente, desde iluminaciones personales, hasta frases que se dicen o no se dicen o sentimientos que se expresan o no, o un decisión momentánea basada en una mirada en búsqueda de ayuda, o una pena profunda o un reflejo instintivo, todo puede hacer cambiar para siempre la vida. Habla de las decisiones que se tomaron, del pasado dulce o amargo. Y, como todo, siempre tendrá dos versiones la del que mira y la del que es mirado, del que odia y del amado, del que espera y el esperado, del que vive y del que sobrevive.

Pero, al final, todo fluye, todo gira, nada se detiene, todos estamos de paso.


wineruda