martes, marzo 29, 2016

NIEVE de MAXENCE FERMINE




















NIEVE de MAXENCE FERMINE
Neige 1999
Edt. Anagrama 105 Pág
Trad. Javier Albiñana



Si existen libros, bellísimos, cuyo título es “bestiario”, podrían existir otros que se llamen “delicadezas”, y si aquellos destacan por sus figuras y dibujos, estos destacarían por sus palabras, porque son de esos que se construyen letra a letra en el cerebro, y con prudencia hiperbólica o mesurada exageración nos describen situaciones, partidas, llegadas, ausencias, presencias, ligerezas, músicas, personas, animales, lluvias, nieves, amores, odios, leyendas... todas llegadas al mundo de lo corpóreo, de lo palpable, de lo acariciable en definitiva, convirtiéndolos en reales por el simple camino de la poesía, o por el arduo trayecto de la prosa. Porque si es bella la voz conjunta del coro en el “Agnus Dei et Lux Aeterna” del Réquiem de Fauré, cuyo efecto es difícil de explicar, pero parece como si por un momento el tiempo se parara y solo quedara espacio para el sonido; de la misma forma, en la literatura, la perfección alcanza lugares que sobrepasa el mero hecho de ser una conjunción bonita de sonidos o de palabras o de ideas, para alcanzar el mundo de las ideas, de la belleza pura; pienso, de pronto, en “Poeta en Nueva York” de Lorca, o “Campos de Castilla” de Machado, o “Extravagario” de Neruda, pero, por suerte, existe prosa  que alcanza dicho nivel, o casi, y llega a un punto de atractivo cercano a la poesía, pienso en libros de Goran Petrovic, Anne Michaels, James Agee, Carver, Sanchez Ferlosio, Rodoreda, Márquez..en fin escritores que crearon de la palabra un país,  de la frase un mundo, y de los libros universos enteros que te acogían en su seno cuando los leías y parecía que no existiera nada fuera de ellos, incluso pareciera que pudieran crearse museos ficticios de sus universos imaginarios, o podría explicarse el mundo por lo que pasa en sus páginas, o pudiera, alguien, crear una agencia de viajes a ese mundo -y yo lo contrataría-, o formar una religión con sus dioses; por el contrario tambien pueden aparecer personas con infiernos e infiernos con personas. “Nieve” de Fermine está en un punto medio entre los mundos de la poesía y de la prosa, incluso podría poner un camino más en su intersección, y sería el de los cuentos de hadas, pero para adultos. Porque todo su mundo, el mundo del poeta, creador de haikus, Yuko, se encuentra suspendido en el cielo donde se encuentra el amor, la poesía, la nieve, la pasión y el frio. Y todo acontece como acontecería en un cuentos de hadas: amores imposibles, bellas “Princesas”, emperadores, padres exigentes, y aconteceres entre mágicos y lógicos en los que se conforma una vida amable hasta la desdicha o perseguida hasta el amor, donde la fiera y orgullosa adolescencia , se enfrenta a la simple experiencia como motivo de enseñanza. Están en los mismos lugares pero no son vistos de igual forma por el anciano y por el joven, simplemente por el hecho de que los lugares del viejo están llenos de figuras fantasmales, palabras pasadas, besos acabados, miradas escapadas, aire respirado, que  el joven aun no ha podido tener, ni experimentar, ni amar, ni sufrir, ni odiar,o, por lo menos, aun no tiene fantasma.






La idea -trama, argumento, etc- del libro es simple, muy simple, un joven y brillante poeta quiere escribir haikus, encontrando un motivo sobre el cual escribirlos: la nieve; el padre contrariado exige que busque otro modo de vida; Yuko, el poeta, se niega, y sigue escribiendo haikus exclusivamente sobre ese tema. Cierto día el poeta de la Corte lee esos haikus y admira su belleza, pero reconoce que le falta “color” en sus composiciones, por ello le recomienda un profesor: Soseki, que le enseñará a dar y ver ese color a y de sus mundos. La idea del libro es básica, el desarrollo es sencillo, el lenguaje es asequible, nada parece sobresalir, ¿ pero entonces por qué te atrae este libro? Pues por algo muy lógico: porque lo simple de sus ideas, porque la sencillez, aparente, de su composición, porque lo alcanzable de su lenguaje, porque la facilidad, relativa, de su entendimiento es la del HAIKU. Este libro es un hermoso y sostenido haiku que se desarrolla, a lo largo de sus páginas , entre versos largos y frases breves, entre palabras cortas e ideas largas, entre dibujos cotidianos y figuras eternas. Así surge por todo el libro, como en en esos poemas cortos japoneses, la admiración y la fascinación por todo: por lo mínimo y por lo básico, pero también por lo grandioso y lo inmutable: surge también la conmoción por lo que te rodea, por lo cotidiano, por el simple hecho de caer nieve, el deslumbramiento que produce ver caer un copo y formarse el hielo, pero, no se olvidará, de la blancura del pecho de la amada, o la eternidad del amor en la vida de los que sienten, y del silencio como estado digno, y del aprendizaje como algo que nunca se acaba, y de la vida que hay que vivirla como tú quieres, o alcanzar el techo al que no creías que ibas a llegar, o alcanzar lunas donde antes parecía que sólo había hielo, y pasear por las nubes como método para sentirte vivo...



Leer libros es una de las formas, no la única afortunadamente, para sentir la belleza de la vida, por la razón simple de que sean complicadas como un vestido veneciano o simples como un tocado indio, los libros siempre te cuentan de mundos que quieras o no que existan se añaden a tu vida como sueños reales -o pesadillas- , y llegará un momento -ya lo veréis- que no sabréis si de verdad te han ocurrido o sólo fue aquella alucinación.


wineruda

10 comentarios:

  1. He terminado de leerte y hay una frase que acude a mi memoria, la repetía siempre el gran Ramón Trecet, locutor allá por los 90 en un programa radiofónico del cual era devoto, Diálogos 3, era esta : “Buscad la belleza, es la única protesta que vale la pena en este asqueroso mundo”. Ignoro si él es el creador de tan necesaria proclama.

    La belleza que se encuentra en un libro, como parece ser este caso, tiene un hondo efecto, porque es un hallazgo que se hace en la más absoluta intimidad, el diálogo silencioso entre el libro y el lector nunca se queda en la superficie, sino que penetra profundamente en la conciencia, y lo que llega ahí tiene un efecto perdurable. Subscribo tus palabras, Wineruda, abrir un libro es adentrarte en un universo que se crea solo para ti... Eso es alucinante! Me parece inaudito que la gente desestime (los que no leen) tamaño ofrecimiento, en fin.
    Me gusta, si señor, me gusta que en la literatura, en la vida, se reivindique el valor de lo sencillo, "Nieve", un bello título, sencillo y diáfano. Y los haikus, la poesía de Lorca, como bien dices... o un momento de música que sea capaz de sublimarte, como le ocurría a Schopenhauer.
    Bueno, habría tanto que decir, Maxence Fermine, apuntado.
    Cuídate amigo.

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  2. Hola Paco

    De lo bueno, poco o mucho, que podemos apartar en el hecho de cumplir años, al menos para mí ha sido una clara experiencia, es saber recoger muchas de las cosas que antes no las tomabas, como poco , en serio o directamente las apartabas. Y no sólo eso, sino que he aprendido a saber con qué quedarme de lo antiguo, que no lo rechazo para nada, -me encanta , por ejemplo, la versión de “my way” de sid vicious y lo seguirá haciendo siempre- pero de unos años hacia ahora he aprendido a oír los Motetes de Mondonville, el réquiem de Faure o el jazz de Madeleine Peyroux o me alucina oír a Miles Davis en “Kind of Blue” o a Oscar Peterson... La posibilidad de llegar a la belleza ha crecido en grado exponencial y más que probablemente la calidad de ella también. Ver un cuadro de Vermeer, o de Hopper, redescubrir a Sorolla o a Ribera o descubrir pasmado los “fantasmas” de los cuadros de Solana, es algo más que alcanzar la belleza, es ir de tragos con ella....
    En la literatura, porque la conozco más redescubro cosas que antes no me importaban, una frase vale lo que un libro, y un libro puede valer por una frase: Una poesía sola arregla un mal libro . Ahora descubro la poesía china antigua y la adoro, y descubro a un escritor moderno como Mcgregor o como Tavares, y soy capaz de encontrar belleza incluso en los lugares tenebrosos, casi como los cuadros de Solana

    En fin.. que podría seguir páginas y páginas pero no quiero aburrirte con mis “descubrimientos” jajaj
    cuídate mucho

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    1. Hola Wineruda.
      Has nombrado a Sorolla, Rivera y, sobre todo para mí, a Solana.
      Tuve un profesor en la universidad, Arturo Colorado Castellary, que impartía Teoría e Historia del Arte, especialmente pintura española contemporánea (XIX y XX), de la que fui alumno suyo, y fue una de las experiencias universitarias más gratificantes que he vivido. De su mano conocí, entre otros, a Solana.

      De él me fascinaba ese tremendismo e idealismo trágico que reflejaban sus cuadros.

      Hay dos suyos que me impactaron sobremanera; “Los chulos” (1906) y, el que más, “Procesión de Semana Santa” (1904 – 1909), ambos de una sordidez sobrecogedora…
      Pero inquietantemente bellos, la sublime estética de lo tenebroso.

      Tengo uno de los libros escritos por Arturo, “El arte en el noventa y ocho”, la confluencia de la pintura y la literatura en dicho periodo. Tendré que llevarlo al blog.

      Te mando un enlace donde puedes ver ese cuadro de la procesión… Y no me resisto a dejarte la descripción que aparece en el libro que te he dicho, me parece soberbia, te recomiendo observar el cuadro y después leer esto:

      “A pesar de la amplia perspectiva de la escena, la sensación que transmite esta procesión es de absoluta claustrofobia. Es una imagen que se cierra sobre sí misma, no dejando escapatoria alguna: los pecadores aparecen integrados en las cochambrosas casas, que a su vez se ven constreñidas por las altas montañas. El cielo apenas es perceptible, como si no existiera espacio alguno para la esperanza en la tétrica visión de la religión de Solana. Más que una procesión para ganar la paz y el perdón, parece una pesadilla producida por el terror a la condenación eterna.” (El Arte en el noventa y ocho)


      http://www.jdiezarnal.com/pintura/solanaprocesiondesemanasanta01.jpg

      Por cierto, poesía china… Tengo un libro (Alianza Editorial) ; “Poesía china: del siglo XXII a. C. a las canciones de la Revolución Cultural” Selección de Marcela de Juan… :))

      De aburrirme con tus descubrimientos, nada de nada, al contrario, siempre aprendo algo nuevo!
      Un abrazo!!

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  3. Hola Paco

    pues no te creerás pero acabo de encontrar el libro de Colorado Castellary en Celeste Ediciones y si en la librería hay cosas interesantes -suelo comprar de varios en varios- lo compro ahora mismo, porque me ha gustado mucho lo que has puesto de él. Lo cierto es que Solana era el pintor de los cuadros raros que aparecía en el libro de historia del arte de BUP o COU, pero que nunca llegabas a dar, por que te quedabas como mucho en Dali, o Picasso o, como ya el extremo, en el profeta de Gargallo. Fíjate que estudié Historia en EGB, BUP, Universidad y nunca llegué a pasar de los primeros años del siglo XX, y aun así Solana era, como muchos otros, el olvidado, el de la foto rara.... Tiempo después aprendes a conocer a esos pintores: Exactamente lo mismo que con la filosofía que tiene el mismo recorrido, Bup Universidad, y nada, que no salimos de Hegel y Kant jajja
    Gracias por el libro que me has presentado, espero que hagas un comentario sobre él
    cuídate
    psdt 1) Por cierto mi libro favorito de poesía china es de Cátedra y se titula “Poesía clásica china” y es una versión de Guojian Chen

    Psdt 2) Inquietante el cuadro...

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    1. ¡Ese es el libro, Wineruda! Editorial Celeste :))
      Perdona mi descaro... Cómpralo sin dudar, te va a sorprender, no solo por esas descripciones que hace de los cuadros (ya has visto un ejemplo), es que, además, incluye fragmentos de semblanzas que escritores como Baroja, Inclán, Unamuno, Azorín, etc, hicieron sobre los pintores de su generación y, a su vez, tienes las opiniones de los pintores sobre los escritores, ya te imaginas que unos y otros solían formar amenas tertulias y encuentros en los cafés y tascas de Madrid, y otros lugares. Por cierto, hay algún cuadro de Julio Baroja (el hermano de Pío), que me fascina... Y de otros tantos pintores, Zuloaga, Regollos, Sorolla, etc, etc.
      Ni lo dudes, Wineruda!!

      Cuídate amigo :)

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    2. Comprado está, por cierto eh aprovechado para comprar algún libro más, por ejemplo, de una colección que desconocía sobre pintura :" Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educación y Ciencia Artistas Españoles Contemporáneos" entre ellos he encontrado uno que no sé si conocerás, pero conociéndote un poquito ya, creo que te gustará :EDUARDO SANZ (por cierto y ni te cuento a nuestra amiga común Ana Blausfemia...) mira una noche bien aprovechada gracias a ti
      posd tambien he aprovechado para comprar un libro de Gaudi y uno de esa colección que cito de VIcente Vela aparte de otros...

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  4. Cuando logramos encontrar libros que nos sumergen en ese mundo paralelo, pero tan real como el que vivimos cotidianamente, es la fiesta del gozo. La simplicidad debería ser una de las bases de la literatura motivada, precisamente, por el auténtico gozo y además ajena a cualquier aspiración al beneficio. Expresa por si misma un valor que nos enriquece.

    La búsqueda de la belleza es un objetivo que siempre tengo en el horizonte, la belleza de lo simple es especialmente motivadora.

    Tu propuesta me resulta atractiva.

    Salud-os!!

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    1. Hola

      Creo que el momento más difícil de la escritura, para el escritor, es saber encontrar la manera de expresar lo que quiere contar y hacerlo de manera que el lector no se sienta invadido o por demasiadas palabras que oculten una falta de profundidad, o por demasiadas pocas que no expresen nada. Así por ejemplo el barroquismo de la escritura de Bufalino no esconde sitios vacíos, sino que los llena, los colma, detalla lo milimétrico sin abusar de lo contado, en cambio Fermine, no necesita demasiadas palabras para contar una historia y tiende más a puntuar exactamente lo bello, lo casi inalcanzable, lo diferente: Ambos te hacen reflexionar, ambos son literatura bella.

      gracias
      un saludo

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  5. Hola Wineruda. Tu blog me da más "trabajo" que toda la lista de blogs que sigo, jajaja... Libro que pones, casi siempre libro que me llevo anotado. Salvo que lo haya leído.

    Es curioso esto de los libros, cómo nos llegan, y cuando quieres hablar de ellos te das cuenta que precisamente lo que te ha robado el alma es justamente su sencillez. Nos enredamos a veces y se nos olvida lo obvio: que todo es más fácil, que hay mucha belleza en lo sencillo, incluso en lo no elaborado. Es fácil enredarnos en palabras grandilocuentes, adornadas, y cuando un libro nos asombra desde lo simple es, personalmente, como mucho más admirable.

    En fin, me lo llevo :)

    Un abrazo

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    1. Hola Ana
      El valor de la sencillez es tan difícil como la más barroca página de textos poéticos que se pueda originar, también la más engañosa, siempre recordaré, ya hace muchos años, como me sorprendió el libro de Márquez “el coronel no tiene quien le escriba” que pareció salir de la nada, hasta acabar en un túnel, pero eso sucedía si no te ponías a pensar y, dejando lo obvio de lado, saber de qué habla, para qué habla y cómo habla, así aprendí , ya hace tantos años., que lo corto de extensión no significa corto de alcance o de significado, puede llegar más lejos, incluso, que la enciclopedia británica ;)

      un abrazo

      pd: arriba, Paco y yo, hemos divagado, salido por la tangente, aparte de irnos por las ramas del tema del libro, que es como tiene que ser, pero en una de ellas has salido citada y como tal te cito la razón de ello: hablando de pintura ha salido por mi parte un autor que creo que te gustará y así lo he dicho, no sé si acertaré pero pinta mar y faros....:EDUARDO SANZ .)

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