miércoles, marzo 19, 2008

LOS GIRASOLES CIEGOS de Alberto Méndez


LOS GIRASOLES CIEGOS de Alberto Méndez
Editorial: Anagrama, 2004,155 páginas


El libro contiene cuatro relatos centrados en la Guerra civil española y en los años inmediatamente posteriores:

"Primera derrota: 1939 o Si el corazón pensara dejaría de latir": la historia de un militar durante la Guerra civil española, del bando franquista en la batalla de Madrid, que se rinde a los republicanos en cuanto supo que éstos iban a rendir sus armas a su bando.

"Segunda derrota: 1940 o Manuscrito encontrado en el olvido": el diario de un hombre que huye de las tropas franquistas. Que, en su viaje hacia Francia, se ve atrapado en una cabaña en las montañas entre Asturias y León, alejada de todo, donde ve morir a su mujer en el parto, quedándose al cuidado de su bebé, sin ayuda ni medios, .

"Tercera derrota: 1941 o El idioma de los muertos: relato sobre una cárcel franquista, de la vida en ella, de la derrota y de los hilos alargados de la guerra, de la muerte, de los fusilamientos, del final, de la nada...

"Cuarta derrota: 1942 o Los girasoles ciegos": historia de "un topo" -un republicano oculto en un escondite de su casa-, y de su familia, en la ciudad de Madrid en los años posteriores al fin de la guerra civil; contada a través de los ojos de su hijo y de un sacerdote que circula por los alrededores de la vida de su familia.

"Los girasoles ciegos" habla de derrotas en la derrota, habla de personas concretas, de desastres individuales debajo del gran caos de la pérdida de la guerra. De pequeños retales que no aparecen dentro de la gran tela quemada, pero que son parte de ella.

Se rompieron las cuerdas de los violines cuando la orquesta desapareció, nadie dio parte de ello, nadie reclamó por su suerte, nadie pareció notar que nada había, pero las cuerdas de los violines se rompieron, nadie las volverá a oír sonar. Ellos, los protagonistas, eran cuerdas que sonaban como el pulso del corazón; sus vidas, sus familias, sus hijos, fueron la orquesta que sonaba con ellos, la música ya no sólo era la defensa de sus ideas republicanas, sino de la razón justa, de la que ellos sentían como la recta, la que debía ser. La huida, la cárcel, no son más que el rumbo hacia la nada, el camino hacia el llanto del moribundo, al quejido del niño que va a morir, la nieve que lo tapa todo, las rejas que no volverán a cerrarse, el paredón que no volverás a mirar, el trigo donde no volverás a esconderte… y, al final, el abismo que ves derrumbarse delante y te arrastra. Te lleva sin miramientos, sin posibilidad de salvación.

Pero Méndez, no sólo habla de republicanos en el límite, en el momento justo en el que están a punto de romperse, sino que también habla de un capitán del bando nacional, que ve que las cosas no son así, no debían serlo, y descubre que su bando debe ser el otro, pero no por razones políticas, su punto de vista moral le dice que aquel debe ser su lado, puesto que ve que su bando no quiere ganar la guerra sino matar al enemigo. Pero en su caso la derrota es doble derrota, ya que no es de ningún bando; es traidor para unos y enemigo para los otros. Es él en realidad el reflejo real de un pueblo que lucha contra sí mismo.

Pero "Los girasoles ciegos" también incluyen a los vencedores: al que se ensaña, al dominante que cree disponer sobre la vida y la muerte, al dueño de la represión, a la madre de la venganza, al sacerdote de la iglesia de la muerte. Los vencidos deben serlo dos veces para orgullo del patrón de la guerra. La muerte acompaña a los palios y las botas, la vida parece olvidar a los vencidos.

Los cuatro relatos están unidos íntimamente en la trama y en el tema entre ellos. Y si la derrota amarga tuviera un lado aun más apesadumbrado, éste sería el que cuenta Méndez. Nada es posible en la caída, ya ni el destino puede salvarte, es imposible hacer nada contra él.

"Los girasoles ciegos" es un libro que lejos de componerse de unos relatos al uso sobre la guerra civil, es una reflexión sobre los hombres, sobre los perdedores de aquella guerra, sobre el ser humano como individuo, como pieza única del engranaje de la historia, protagonista de la suya propia, mínima gran epopeya. La belleza de lo sobrecogedor, una vez más, aparece en este libro, tanto en las formas en las que está escrito, como en la inteligencia de lo que cuenta y cómo lo cuenta. Nada es tan contradictorio como ello, pero para conocer, hay que saberlo todo. Es una obra para que no haya olvido, para que nada caiga entre los silencios de la imprudente indiferencia.

7 comentarios:

  1. Gran libro, como dice, sobre los perdedores de la guerra: los seres humnaos. Todos los seres humanos pierden la vida, la dignidad o la humanidad en la guerra, independientemente de quiénes sean los vencedores o los vencidos.

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  2. Hola

    Me alegra haber aterrizado acá... Los girasoles es una deuda pendiente que tengo...

    Muy buen blog, os invito a pasar por el mío que comparte las mismas características.

    Un saludo.

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  3. Te gustaria ser administrador de una biblioteca gratuita en internet? espero respondas, checa, esta es la biblioteca y ahi tengo las bases :) http://biblioteca.alamedianoche.com

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  4. Este libro esta muy bien, se detalla muy bien que todos perdimos algo durante la Guerra...
    En mi blog también intento ahcer un buen análisis de ciertos libros.

    http://www.literaturainteresante.blogspot.com/

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  5. muy buen blog, en este caso, estoy ya un poco cansado de todas estas novelas en ambiente de la guerra civil, postguerra y sucedaneos, aún así, los girasoles ciegos...hay que leerlo.

    http://cubodeletras.blogspot.com/

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  6. Me lo acabo de leer,y bueno,he de decir que estructuralmente me ha gustado mucho, pero estoy cansada de libros,películas y demás sobre la guerra civil, o los nazis, o este tipo de cosas. Es un buen libro, pero estoy cansada de la temática.
    Saludo.

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  7. Mmmm, no me salen bien los comentarios o este va a salir varias veces, no se. XD Decía:

    La película no me gustó nada pero el libro ha tenido muy buenas críticas en www.entrelectores.com y la verdad es que este texto me hace replantearme la lectura. Espero que haya una gran diferencia.

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