miércoles, mayo 24, 2017

POESÍAS (1927 -1938) de SANDRO PENNA




POESÍAS (1927 -1938) de SANDRO PENNA
Signos 132 Pag
Versión  Eduardo Domínguez

Lo escueto o lo prolijo, lo esencial o lo poblado de pistas -huellas , indicios- para encontrar el camino o el ritmo o , quizá, la mentira o la verdad de unos versos, pero... ¿dónde buscar la poesía? La poesía se busca, y se pude encontrar en todos los lados, en los más prosaicos y en la belleza absoluta, la belleza objetiva y real, pero siempre siempre en la cabeza del lector, pero no de los lectores: la del Lector, el de la unidad, Y en todos los lados, la poesía te -a ti, único lector, quizá el que acaba con todo- te abre todas las puertas del mundo, todas las rotondas te llevan al mismo destino, a lo mejor a los cruces de camino donde esté el diablo -vendiendo o comprando almas-o no lo esté, vigilándolos. O te lleve donde el poeta te muestra el destino límpido, fácil, recto, allí donde están sus caminos y sus libros cubiertos de señales y pistas y señales de tráfico que lleva al mismo sitio,. Camino que, secreto de los secretos de los secretos, es el cerebro, y allí en el cerebro, la sensibilidad, y dentro de la sensibilidad la inteligencia ¿la inteligencia dentro de la sensibilidad? Sí, por supuesto, no puede existir un poeta-ni un lector- inteligente sin ser sensible, solo puede ser sensible si la inteligencia de sus propuestas, de sus vidas contadas y creadas -y creídas- o inventadas o dibujadas, o sugeridas o queridas o merecidas o expulsadas, o escupidas, , cualquiera de esas , sus imágenes, desbordan su cráneo, ojos, boca, sus salivas, poros y venas que explotan para convertirse en señal de vida, no de muerte sino de que está vivo -y está vivo el lector-, que ahí hay, hubo y habrá vida.


La vida...es recordad un despertar
triste en un tren al alba, haber visto
afuera la luz incierta, haber sentido
en el cuerpo roto la melancolía
virgen y áspera del aire penetrante

Recordar sin embargo la liberación
inesperada es menos amargo: a mi lado
un joven marinero: azul
y blando su uniforme, fuera,
un mar de color intenso.



Sandro Penna, escribe como si lo hiciera con las viejas plumillas de los escribientes de tintero y secante, donde no puede escaparse una raya, una gota, un mal guión; no puede salirse del extremo de la página, ni corregir un mal gesto, por ello su escritura es milimétrica, pensada, sentida, aguda, encaja en el papel como si tuviera un patrón encuadrado en los versos, llenos de belleza, de estricta y apuntada belleza. Con un patrón para escribir, y un patrón para lanzar el ancla que fije la poesái en su sitio, sin que se la lleven los malos tiempos.

Me habían dejado solo
en el campo, bajo
la fina lluvia, solo.
En silencio me miraban
maravillados
los desnudos álamos; sufrían
de mi pesar; pesar
de no saber con claridad....

Y la tierra húmeda
y los negros montes altos
vencidos callaban. Se diría
que un dios sin bondad
hubieses con un solo gesto
petrificado todo.

Y la lluvia lavaba las piedras.



Sus poemas recorren un espacio de tiempo que se mueve por las estaciones del año como si llevaran un recorrido por un mundo que varia por las estaciones y en el que el mundo se conservaba estable, sereno, sin movimiento, y solo cambiaban el paisaje lleno de lluvias, soles, hojas cayendo... como un mundo donde lo humano parezca inmutable , pero lo que le rodea lo hace distinto, hace que la inmutabilidad se rompa porque el hombre, el poeta, el amor del poeta, el mundo del poeta, la vida -su vida- varía con las estaciones, con los humores y los amores destinados a ser o no ser porque como el viento cambia en invierno, el sol desnuda el mundo y los cuerpos en verano




Si tras la ventana iluminada
un joven duerme, en la noche estival,
y sueña
Un tren pasa veloz
y va lejos
El mar es como antes


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El mar es azul.
El mar está en clama.
EL corazón , apenas un grito
de alegría, y todo está en calma




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SI estoy abatido vago entre la multitud
de los barrios periféricos. Mas la humedad
días del invierno me deja triste y solo.
A bocanadas suben a la calle efluvios
salidos de un gimnasio subterráneo.
Donde jóvenes y fieras desudan asaltan
a enemigos imaginarios, abajo el resuello
entrecortado.

Un viejo mendigo mira
conmigo, la escena sin nostalgia




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FALSA PRIMAVERA

PLÁCIDOS gatos, amantes
(en el césped la hora está quieta)
de vidrios relucientes

Torpemente felices,
del olor a cuartel
se despojan los soldados.

Mas efímero es a los vacuos
anhelos el sol que amas,
En el áspero crepúsculo, el cielo
a las ramas secas es grave.



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FANTASIA PARA UN INICIO DE PRIMAVERA

TUS infernales ojos
ya no me miran
siento en mí alas
que nacen. Y miro a los alto

Susurran verdes prados
ligeros trenes negros
que olvidan, felices,
las estaciones de ayer.
Donde-detenidas las horas
en atónitos relojes-
vuelve un confuso amor
a las cosas errantes.

Partir aún es fácil
si tus espaldas dejas
-desmemoriado- la nieve
que desciende del fondo del valle.

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YA me habla el otoño. En el oscuro
alfeizar, en silencio, escucho cómo mis pensamientos
se pliegan bajo el viento de poniente
que se abate sobre las hojas de mis negros
árboles, vivos solo en la noche.
Luego me recojo en el lecho. Y me saluda
el canto de un muchacho que la noche
cruel, inicia: la vida no cambia.



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VENTANA

TODO pesar se HA venido abajo. Llueve
tranquilamente sobre la eterna vida
Allí en el garaje, con su motor
se ve -a lo lejos- un joven obrero

Cierro el libro y me acerco a aquella
vida lejana, pero cuál es la verdadera
no lo sé.
Y no lo dice el nuevo sol.


La poesía de Penna lleva consigo la expresión de su amor homosexual, pero siempre llevado por la sensualidad, nunca por la sexualidad ni explícita , ni excitada, ni siquiera exigente, es una sensualidad casi lánguida, casi derrotada, siempre fiel y sensible. Su mirada lleva a la expresión por lo bello, o lo admirado, o lo posible y lo imposible, por los momentos felices por presentes o felices por posibles incluso por imposibles; por ser , por poder ser, porque las cosas son como las imagina el poeta, y como tal son tan verdad como si estuvieran ocurriendo ahora, en este mismo momento, exacto.


Las estrellas siguen inmóviles en el cielo
La hora de verano es igual a otro verano.
Pero el muchacho que delante de ti camina
si no lo llamas nunca será el mismo

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Llueve sobre la ciudad. Llueve sobre el campo
donde encontré, bajo el sol, al dichoso amigo.

El, en edad delicada, tiene el corazón vago.
Y en mí seguro que no piensa. Mas inocentes
pecados, la lluvia me reaviva.

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LAS negras escaleras de mi taberna
tú desciendes todo empapado de viento.
Tienes un bonito pelo
que cae por encima de tus vivos ojos
en uno de mis firmamentos
remotos.

En la humosa taberna
huela a puerto y huele a viento.
Libre viento que modela los cuerpos
y mueve el paso de los blancos marineros.

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Salgo de mi trabajo repleto
de áridas palabras: mas en la cancela
los dioses han colocado para contento mio
a a un muchacho que juega con el tedio.



Todos los poemas que en este libro de Penna que abarca entre los años !927 y 1938 son poemas cortos como sentencias, azules como mares -a veces celestes, a veces verdosos , a veces tristes como los del invierno- son poemas que no esconden nada, no busquen cuevas y hondonadas ocultas a la vista, son como expresiones de una mirada desde una ventana o un silla en en el punto más alto y en el suelo de la ciudad donde ocurre todo, en una ciudad que pudo ser cualquiera donde pasee la belleza

ESCUELA

En las mañanas azules
filas esbeltas y negras
de colegiales, Reclinados
luego sobre los libros, Banderas
de nostalgia campestre
los árboles en las ventanas

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EL BALCÓN

LE asombraba al muchacho inmerso en aventuras
entre libros lejanas, de las casas residenciales
el monótono canto de las criadas
-la verde lasitud de las primavera

Vacíos destello sobre el maravillaban.
Mas el negro
cortejo lento de los seminaristas
en la orilla lejana dibujaba
.tioadíva- vastas fantasías de viajes.

Deslizábanse nubes de mármol
doradas sobre el apagado monasterio.
Volvía del cementerio ligero
por las calles del pueblo un carro negro.


Y las cosas vuelven, nada cambia, porque todo se repite, y los pequeños y grandes cambios apenas tiene tiempo para variar porque todo vuelve; pasa el tiempo , los años, y todo vuelve; el amor, la vida, el amor silencioso inmutable, los vientos, que no se mueven de su lado, del del poeta, ni los pájaros, ni los árboles, ni las ciudades, ni el amor, ni los pájaros, ni las mil estaciones, todo vuelve, a ser como antes, o así lo espera le poeta
porque los poetas siempre quieren que la vida sea como ellos quieren, perfecta


OH desolado al alba
vuelo de bajas golondrinas
sobre al ciudad desierta

Volverás entre las suaves
partículas de primavera
entre fulgentes coches
----

Es tan agradable encontrarse
en una aldea desconocida.
Un chico con buzo pasa a tu lado

Tú piensas en su vida
-en la mesa que el espera.
Y en la cansada bicicleta
en que la que se apoya.

Y tú sigues en al carretera
desconocida e infinita.
Solo le pides a tu vida
que siga finalmente como es.



----


POR el viejo barrio
no vive melancolía.
Viven los jirones una vida delicada
que el sol dora, Y así será


-----

VIVIR quisiera adormecido
dentro del suave murmullo de la vida


wineruda

sábado, mayo 20, 2017

POEMAS A LA HORA DE COMER de FRANK O'HARA


























POEMAS A LA HORA DE COMER de FRANK O'HARA
lunch poems 1964
DVD ediciones 156 Pág.
Versión Eduardo Moga


Todo queda enredado con las palabras que los poetas crean los poemas. Alguien, alguno, necesita la decisión -el impulso o la ayuda o el desvelo- de una definición que le  diga que los versos avanzan correctos, sin apartarse del camino, exigiendo y reclamando una comprensión para con las cosas que dice; hay otros poemas -y poetas- que explican sus sensaciones, o sus imágenes o sus recuerdos, casi explicados a ráfagas como el viento que mueve las gotas de lluvia y que mi abuela, en una rara versión de poesía de pueblo. ella llamaba jinetes de lluvia;  decía que cuando ellos aparecían nadie podía esconderse y más les -nos- valdría, o refugiarse en algún portal o un cine, o quitar-quitarnos-  el paraguas y dejar que te mojara. Con Frank O'Hara hay que bajar el paraguas, cerrarlo, echarlo a la basura más cercana y empaparte, de su visión de la vida, tan parcial , tan distinta, tan inconexa y saciante, tan fotográfica y impregnantes como los jinetes de lluvia de mi abuela...


A UN PASO DE DISTANCIA DE ELLOS



Es la hora de comer, así que salgo
a pasear entre los taxis pintados
de ruido. Primero, por la acera
donde los obreros alimentan sus sucios
y brillantes torsos con bocadillos
y Coca-Cola. Llevan cascos
amarillos; supongo que los protegen
de los ladrillos que caen. Luego
por la avenida donde las faldas se arremolinan
sobre los tacones y se inflan
encima de los enrejados. El sol calienta, pero los
taxis remueven el aire. Miro
ofertas de relojes de pulsera. Hay
gatos que juegan en el serán.
A
Times Square, donde el anuncio
humea sobre mi cabeza, y más arriba
mana suavemente el agua de la cascada. Un
Negro de pie en un portal con un
palillo se mueve lánguidamente.
Chista una corista rubia: él
sonríe y se frota la barbilla. De pronto
todo es bocina: son las 12:40 de
un jueves.
El neón de día es un
gran placer, como escribiría
Edwin Denby, como lo son las bombillas de día.
Paro para tomarme una hamburguesa de queso en JULIET'S
CORNER. Giulietta Masina, esposa de
Federico Fellini, ? bell'atrice.
Y chocolate malteado. Una señora que
viste pieles en un día así mete a su caniche
en un taxi.
Hoy hay varios portorriqueños
en la avenida, lo que
la hace hermosa y cálida. Primero
murió Bunny, después John Latouche,
después Jackson Pollock. ?Pero está la tierra
tan llena de ellos como lo estuvo la vida?
Y uno ha comido y pasea
frente a revistas con desnudos
y carteles de BULLFIGHT y
el Manhattan Storage Warehouse
que pronto será demolido. Antes
pensaba que aquí se hacía el
Armory Show.
Un vaso de zumo de papaya
y vuelta al trabajo. Mi corazón está en mi
bolsillo, son los Poemas de Pierre Reverdy.

Reconozco que cuando me llegó este libro hace muchos años, me sorprendió su lectura, absorta en nombres de personas, calles, tiendas, cines, actores, actrices, escritores, platos de cocina, cuadros,; me sorprendió la aparente desconexión de sus ideas, de sus versos que acampan allá por donde quieren, lejos de fuentes que le den fluidez y de lugares que los refugien del aire que esparce las ideas y parece desconectarlas -como una maraña de zarzas que guardan celosas hermosos racimos de moras-. Parecería que hay, que evoca y utiliza, una versión de la escritura automática o del surrealismo o de alguna versión libre que Frank aceptaba como suya: los poetas nacen , viven y crean donde, como, desde, para, entre los que quieren, así que me puse a leer y leer y leer. Y conocí a Frank. Él habla de lo que le llega a los sentidos, su versión de las cosas son los sentidos, la vista, el olfato, el tacto, pero también ese sentido de la belleza o del sexo, o de la propia ilógica y lógica del mundo que termina cerrándose en sus paginas, en sus versos, en una creencia de que el mundo irreal o real de sus poemas son mapas que conducen a caminos que llevan a casa -a su casa-, que llevan a la habitación donde reposa el amor  o la verdad o la amistad o el recuerdo. Toda la poesía que aparece en el anterior poema “ A un paso de distancia de ellos” se resume en la vista de un mundo de gente normal viviendo sus vidas normales,  y de personas que conoció y rescata -y tamiza en su mente- en el recuerdo de un paseo , acaso alcanzados por el recuerdo de un simple color, o por el juicio de una de una situación; pasa el tiempo, los pasos, las miradas, las sorpresas, la avidez,  y el poema se acaba recordandoa a  Reverdy, poeta cuya técnica poética eras similar, por lo tanto todo es circular y en su bolsillo están sus poemas y su realidad. (como algún poema de Apollinaire )

Comprendí tras leer y leer y leer a Frank, que las cosas tienen su ritmo, y como cualquier persona, como cualquier poeta, lo que se quiere contar, lo que quiere que el otro sepa -el receptor x, o el mundo desdeñoso-, que destaque como un día hermoso o terrible, debe estar centrado en pequeños recuerdos y resaltar al final, como si no fuera lo importante, la impresión de algo que sucedió, de lo que no olvidará

EL DÍA QUE MURIÓ LADY DAY

Son las 12:20 en Nueva York un viernes
tres días después del Día de la Bastilla, sí
es 1959 y yo voy a lustrarme los zapatos
porque voy a bajarme del tren de las 4:19 en Easthampton
a las 7:45 y después iré directo a cenar
y no conozco a los que me darán de comer

Camino por la calle sofocante donde asoma el sol
y me tomo una hamburguesa y un malteado y compro
un feo NEW WORLD WRITING para ver que hacen estos días
los poetas de Ghana.

Voy después al banco
y la señora miss Stillwagon (de nombre Linda oí una vez)
ni siquiera comprueba mi saldo por una vez en su vida
y en el GOLDEN GRIFFIN le compro a Patsy
un pequeño Verlaine con dibujos de Bonnard aunque considere
en el Hesíodo, trad. por Richmond Lattimore
o el nuevo drama de Brendan Behan o Le Balcon o Les Nègres
de Genet, pero no, me quedo con Verlaine
después de casi dormirme con el dilema

y para Mike por la tienda de Licores
de PARK LANE y pido una botella de Strega y
vuelvo por mis pasos e a la 6a. Avenida
y al estanco del Teatro Ziegfeld
pido distraídamente un cartón de Gauloises y un cartón
de Picayunes, y un NEW YORK POST que trae su cara
y ahora ya estoy sudando mucho y pensando en
apoyarme en la puerta del wáter del FIVE SPOT
mientras ella susurraba una canción al correr del teclado
dedicado a Mal Waldron y todo mundo y yo dejábamos de respirar.

La procesión de nombres propios y de marcas de tabaco o nombres de bares, nombran un recorrido por la ciudad que va envolviendo su recorrido de epopeya de recuerdos, como si la labor de tejer el sudario de Penélope (convertido ahora en una epopeya directa  no a un reencuentro sino a un final) se compusiera y se descompusiera en lugares que estaban allí como puestos por el destino solo para saber que unos pasos más allá sabría que murió Billie Holliday, y todo esos nombres son parte de la tragedia para siempre, reunidos en el círculo de la pena que no olvidará nunca. Porque el poema solo quiere decirte que la pena le sobrepasa y que Billie era la que detenía el mundo con la voz y el signo de su cara y sus ojos, que jamás será olvidada, ni los instantes aquellos... Ya nadie destejerá su voz.

Pero nada queda en los poemas, de ningún poeta si no expresa lo que ha decidido que debe se su poesía y para él, para Frank, creó una definición, un especie, entiendo, de broma exposición que decía “i do this do that'poems” (poemas “hago esto hago aquello), así que todo lo que cuenta en sus poemas son cosas que van sucediendo en el día o en la vida. Que salgan nombres, países, viajes, bebida, sexo, deseo repentino, bares cerrados, borracheras sin y con amor, deseo...es consustancial y definitorio de su poesía. Portarlos en las mochilas de los lectores merecerá le pena si lo aceptas, yo los porto desde hace tantos años, que me llevo Frank a todos los lados, por que existen poemas de una extraña y resuelta belleza, que lo separan de la lógica poesía que siempre leo



AVE MARÍA

Madres de América
¡Dejad que vuestros hijos vayan al cine!
Que salgan de casa y así no sabrán qué hacéis
es verdad que el aire fresco es bueno para el cuerpo
pero qué hay del alama
esa crece en la oscuridad, repujada de imágenes plateadas
y cuando envejezcáis como habéis de envejecer
no os odiarán
no os criticarán no sabrán
estarán en algún país lleno de glamour
que vieron por primera vez en una tarde de sábado o mientras hacían novillos
ipuede que incluso os estén agradecidos
por su primera experiencia sexual
que solo os costó veinticinco centavos
y que no perturbó la tranquilidad del hogar
sabrán de dónde vienen las golosinas
y las bolsas de palomitas gratis
tan gratuitas como salir antes de que la película acabe
con un agradable desconocido cuyo apartamento está
en el edificio Tierra en el Paraíso
cerca del puente de Williamsburg
a los chavales porque si nadie los liga en al cine
ni se darán cuenta
y si alguien la nota será una pura delicia
y sen ambos caso se habrán divertido mucho
en lugar de perder el tiempo en el patio
o arriba en su habitacion
odiándoos
prematuramente puesto que aún no habréis hecho nada
horriblemente malo
salvo preservarlos de las alegrías más oscuras
esto último es imperdonable
así que no me culpéis si no seguís este consejo
y la familia se rompe
y vuestros hijos se vuelven viejos y ciegos ante el televisor viendo
películas que vosotras no les dejasteis ver cuando eran jóvenes


La poesía de Frank O'Hara , conociéndola, enseña la rotunda ironía de sus textos que destila humor, o quizá fuera mejor decir, causticidad con el mundo, con lo que le rodea, con el mundo de la política, de la sociedad alta que le rodeaba, del arte que dominaba, de la sexualidad, de lo real irreal, de lo real irreal, nadie vuelve incólume de sus citas, -sin heridas o marcas-, que cruzan los versos rápidas pero certeras como flechas. Su poesía es para una segunda persona, puede que vaya dirigida a ti, a mí, a un amigo, a las páginas en blanco, al propio Frank O'Hara; es una mirada que va contando, como una conversación grabada en papel y tinta lo que sucede en la calle, pero también expone y fija, porque es el filtro de todo, el secante que lo asegura para siempre, pero también el cedazo que criba y convierte en vital lo ocasional inútil, en trascendental para ser leído para siempre, como una canción que queda en la mente años después de haber besado a aquel amor, y recuerdas la canción no la cara de tu amante.




PASOS
Qué graciosa estás hoy Nueva York
como Ginger Rogers en Swingtime
y el campanario de St. Bridget levemente inclinado a la izquierda

acabo de saltar de una cama llena de días-V
(me he cansado de días-D) y ahí sigues aún triste
me aceptas tonto y libre
solo quiero una habitación arriba
contigo dentro
y hasta el atasco enorme de tráfico es una excusa
para que la gente se roce una con otra
y cuando sus instrumentos quirúrgicos encajan
permanecen unidos
por el resto del día (vaya día)
me paso a examinar una diapositiva y digo
que ese cuadro no es tan azul

Dónde está Lana Turner
ha salido a comer
y el camerino de Garbo en el Met
todos e quitan el abrigo
para poder enseñar el torax a quienes les gusta mirarlo
y el parque está lleno de bailarines con sus mallas y zapatos
en bolsitas
que a veces los confundes con los que hacen ejercicio en el West Side y
por qué no
Los Piratas de Pittsburgh gritan porque han ganado
y de algún modo todos ganamos
estamos vivos
una pareja gay dejó libre el piso
que se fueron al campo en busca de diversión
se fueron un día antes de tiempo
incluso los apuñalamientos contribuyen ala explosión demográfica

aunque en el país equivocado
y todos esos mentirosos han dejado la ONU
el edificio Seagram ya no rivaliza en interés
no porque necesitemos alcohol (sin más, nos gusta)

y la caja que está en la acera
junto al delicatessen
para que el viejo se pueda sentar encima y beber cerveza
y recibir una buena de su mujer al final del día
mientras el sol aún brilla
ay dios es maravilloso
levantarse de la cama
y beber demasiado café
y fumar demasiados cigarros
y amarte tanto



Fantasía

(dedicado a la salud de Allen Ginsberg)

¿Cuánto te gusta la música de Adolph
Deutsch? A mí
me gusta más que la de Max Steiner. Piensa
en la banda sonora Northern Pursuit, el tema de Helmut Dantyne
era…
y fue entonces cuando la ventana cayó en mi mano. Errol
Flynn estaba esquiando. descendió
descendió descendió el inexorable
submarino gris bajo el hielo “frío” .
Helmut estaba
a salvo en tierra, sobre el hielo.
¿A qué sueños, qué increíbles
fantasías de pedos nevados conducirá todo esto?
No
sé, he dejado de pensar como un perro de trineo.

Lo principal es contar una historia.
Es casi
esencial. Imagínate
desperdiciar el alud
tan pronto en la película. Yo soy el único espía que queda
en Canadá,
pero solo porque está solo en la nieve
no significa necesariamente que sea un Nazi.
Veamos,
dos aspirinas una tableta de vitamina C y un poco de bicarbonato sódico
eso es lo que hace falta, practicamente un
Alka
Seltzer. Allen sal del baño
y tómatelo.
Creo que alguien ha puesto mantequilla en mis esquís en lugar de
cera.
Ay. El cobertizo se está desplomando sobre
los abetos, y hay otro espía más gordo aquí. No me
dijeron que le habían

enviado. Bien, eso se encargará
de él, caray chico, qué hambre tenían estos perros esquimales
Allen
¿te sientes algo mejor? Sí, Helmut Dantine

me vuelve loco
pero me alegra que Canadá siga siendo
libre. Simplemente libre, eso es todo, nunca discutas con las películas.







Sin embargo la poesía de O'Hara no acaba ni empieza en directas señales a su mundo cultural o local, hay otro espacio en el que va tejiendo su vida privada, interna, de amor por la música , por el amor, por la vida, su homosexualidad, sus viajes, que alcanza formas de belleza oportuna. Lo cotidiano es lo esencial en la forma de ver la vida, todo lo que ocurre al rededor de los versos que lees en este libro, con cosas que hubo en las calles , vidas y amores del poeta, están las sensaciones que cruzaron su mente, están probablemente los mismos lugares y los mismos tejados y los socavones por dónde van cayendo y levantándose la gente que cruza aquellos paisajes y sentimientos


Por el cumpleaños de Rachmaninoff
¡Rápido! Un último poema antes de que pierda
la chaveta Oh Rachmaninoff!
Entra, Massachusets. ¿Toca la trompa la galleta
rellena de higo? Tronantes ventanas
del infierno, ¿se harán polvo alguna vez
vuestros tubos? Oh mi palacio de naranjas,
tienda de cachivaches, cosas básicas, tierra oscura, basalto;
soy otra vez aquel niño que se sentía tan

triste, un manoseado pizzicato. Mi bolsillo
lleno de cuentas de de colores ,, yoyós, lápices de carpintero,
amatistas, jeringuillas, hipo, insignias de campaña,
¿está la habitación llena de humo?A la mierda
la sopa, deja que se queme. Así que ha vuelto.
Nunca estarás mentalmente sobrio.










POEMA



Café instantáneo con nata ligeramente amarga
y una llamada telefónica al más allá
que no aparece acercarse lo más mínimo.
ah papá, quiero estar borracho muchos días”
de la poesía de un nuevo amigo
mi vida precariamente sostenida en las manos
videntes de otros, sus y mis imposibilidades.
¿Es esto amor, ahora que por fin he muerto
el primer amor, donde no había imposibilidades?



La no puntuación, la no expresión de creaciones tópicas, o la presentación de situaciones extrañas salen de lo común para hacerse diferente, pero, a la vez, lo diferente se hace común, cotidiano, palpable pero por eso es un poeta. -El hombre o la mujer que se aleja de lo común para llegar a lo diverso a lo diferente-. Ese pequeño ser que escribe en cuartillas o en cuadernos de colegio o en Pcs , para encontrar el lugar donde investigar su mundo interior. Y que le ha llevado a expresarse como lo hace.
Se me ocurre, que llevados por los tiempos que nos empujan, hoy, Frank sería un extraño entre extraños, sería un sujeto diferente entre sujetos diferentes un poeta raro entre la rara especie de los poetas, pero pienso que no le importaría antes ni lo haría ahora, que sus versos sean amados o despreciados, para él, solo eran sus poemas, su vida, eran él, ¿qué importa lo demás?



Todo un mundo al que hay que acercarse para sentir su poesía.


wineruda

viernes, marzo 31, 2017

POESÍA de LUCÍA SÁNCHEZ SAORNIL

















POESÍA de LUCÍA SÁNCHEZ SAORNIL
Ed. Pre-Textos/ Ivam 177 Pág.


SOÑAR, SIEMPRE SOÑAR

Has jugado y perdiste, eso es la vida
El ganar o perder no importa nada;
lo que importa es poner en la jugada
una fe jubilosa y encendida

Todo lo amaste y todo sin medida
¿Cómo puedes sentirte defraudada
si fuiste por amor crucificada
con un clavo de luz en cada herida?

Sobre urdimbres de olvido van tejiendo
lanzaderas de ensueño otra esperanza
de un morir cotidiano renaciendo

porque un nuevo entusiasmo nos transporta
a otro ensueño entrevisto en lontananza
y en la vida, el soñar, es lo que importa.


La veo como desaparecida del mundo, de la historia de las aulas, de los libros, apenas unas menciones de mujer poeta en antologías poéticas y, sí, presente mujer en libros anarquistas y feministas. ¿Deja una poeta de ser poeta por cantar a sus ideas?¿Deja una poeta de ser poeta por perder una guerra?¿Deja una poeta de ser poeta por ser mujer? ; la veo como un espacio vacío para los libros de textos, para los libros de poetas, en los almanaques de vivos, en las listas de personas que alguien-alguno-  piensa que hicieron algo por los demás; la veo como desnuda en un país de vestidos de cartón falso; la veo como perdida en un país de un millón de perdidos; la veo como tinta invisible en un cuartilla para escolares. Así veo a Lucía, así la descubrí, en apenas unos textos, en pequeñas y grandes reseñas para mínimos recuerdos y enormes homenajes de sus mujeres libres, de los anarquistas... quizá.. no sean únicamente  homenajes, creo que son más un rastro de piedrecitas que nos quieren marcar el camino de vuelta a una casa, la casa de una poetisa.

ELEGÍA INTERIOR

Qué viento, de repente,
ha secado tu alma?
***
Oh, si pudiéramos
hundir las manos en el fondo del tiempo.
Y traerlas colmadas
de las emociones antiguas!
Si pudiéramos, de nuevo,
leer las páginas que hemos dejado atrás
en las estanterías del pasado
entre el polvo de nuestra vida.
Minutos! Estampas inefables
que colgamos en nuestra galería
interior; galería encantada
donde había una brisa
que abría de repente las ventanas
a un eco de canciones
y de besos...
Quién ha cerrado nuestra galería?
Quién puso luto al sol?
Quién ha cerrado el libro
de nuestros madrigales?
Qué te ha dejado fría?
Qué viento, de repente
ha secado tu alma que no la encuentro?
El tiempo
sigue apagando lámparas
alma loca, alma mía.


Nacida en 1895 sus poemas primeros son hijos de los pasos de los poetas y la poesía de sus tiempos, de sus libros de aprendizaje, pocos, sacados de los tiempos libres en el trabajo y en la labor de hija convertida en madre de sus hermanos. Hija de su tiempo, sí, pero descendiente también de la imaginación, de la ciencia poética que se aprende, pero que, sobre todo, se descubre en algún rincón de las sienes, en ocultos sitios que son también donde se origina la creatividad, la rebeldía, la sensibilidad, la rabia, el horror, la pena, el amor, el desamor, y la belleza. Ser poseedora y dueña del molde de la belleza, el crisol frío que ya ha forjado todos los poemas antes de que ser escritos por la poeta.
Los tiempos la llevaron desde una poesía amorosa y clásica primera al movimiento ultraísta; el efímero movimiento, el soplo tenue de una poesía a la que Lucia añadió versos y, sobre todo, miradas que, a pesar de todos, no han desaparecido. En esa especie de mecánica de los versos, en el intento de adaptar el frío tiempo de lo moderno a la literatura, el espacio de hierro y de luz eléctrica se convierte en calor en las palabras de Lucía; no es una poesía de estética, no es un poema para adornarse, no es un lugar para sentir el aire helado de las almas: no, esa no es Lucía, no sabía hacer eso, ponía todo sus sentimientos al servicio de las letras, y , más tarde, de las ideas.

HORA

La tarde
pegaba su cara a las vidrieras
Vivíamos un verso antiguo
Desde el fondo del cuarto
el espejo dialogaba con nosotros
Tus palabras se troncharon las alas
contra los cristales
Cambiábamos las manos
como bandejas colmadas
de los frutos nuevos de las promesas
Los labios tímidos
apretaban su horca
mientras la tarde
nos volvía la espalda
arrastrando la pena


CAMINOS DEL ARCO-IRIS

Eché mi corazón al mar
en busca de tu huella
Eres lo que no se sabe
bruma
Yo iba abriendo caminos de arco-iris
para alcanzarte
y tras tus pasos
seguían mis antorchas
cuando tu mano de oro
abrió mi costado izquierdo

Y, me reconozco a mí mismo paseando entre sus versos que se apremian para buscar más salidas a sus ideas, como buscando un sitio para desembarcar y asaltar otros paisajes o, quizá, reconquistar antiguos paisajes, nunca sabes si... Y yo, por ello, veo que Lucía sale en todos sus poemas, su voz no es la tenue marca del elogio a lo vacío o del escape de vapor a la nada, su voz no se esconde en vanas frases: siempre tienen un sentido lejano a la belleza por la belleza; ella puede hablar del amor, o del olvido o de la guerra o de la muerte o de la paz o del mundo, pero no en vano, nunca en vano.


NOSTALGIA

Del fondo de nieblas
donde duermen
todas las músicas que hemos oído
como suspendidas
en un calderón interminable
me llegó
por el telégrafo del recuerdo
una incongruente melodía.
Un fresco olor de rosas recién abiertas
me conmovió,
Mis oídos, ávidos
para todas las voces inmóviles en la niebla
recogieron esta vez, mojada
como si saliera de una piscina.
Voz que venía temblorosa
como su hubiera corrido de estrella a estrella
hasta llegar a mí
y que me estremecía
como nos estremecen los adioses
que solo se dan con la mirada.
¿Qué voz era  esta
qué tantos retornos incoherentes
levantaban dentro de mí?
¡Y era mi voz más antigua.
la que lloró
por una estrella y por  un beso,
la voz blanca,.
Aún no teñida por ningún matiz:
la voz aun no moldeada
por palabras exótica
mi voz más antigua!
Y yo la desconocía
porque mi voz de hoy,
que se confundido cono tras voces
y se ha torcido con palabras enrevesadas,
ya no sabe llorar por las estrellas.
Estar tarde
la ternura de mi voz más antigua,
me ha hecho llorar
mis lágrimas más amargas.

Y si su voz hablaba desde el sentimiento muchas veces amoroso, que sea hacia una mujer o sea al puro sentimiento no tiene importancia, era la sensibilidad de sus palabras a su amada o al mundo, al puro sentir que la llevó a dejar la poesía para saltar hacía lo contrario a lo impasible, a lo contrario a lo impávido; la llevó a saltar a la ternura por su gente, por su genero femenino, a la sensibilidad por sus ideas anarquistas; cambió todo por defender a los suyos, con el periodismo y la voz en las radios.

No sé lo que haremos o haríamos o hicimos sin mirar lo que nos merece la pena, no sé cómo podremos o podríamos o pudimos vivir sin ser nosotros mismos, sin defender a mi hermano, a mi amante, a mi vecina, a mi solitaria de débil sonrisa de enfrente, a mi pobre enfermero de la esquina, a mi telefonista de la casa del cruce, a mi anciana de pan prestado, a mis niños de cartón armado, a mis amigos de paro y puntilla en la espalda.¿ Cómo poder vivir sin defender a los tuyos?¿Cómo defiende una escritora? Con las letras en los periódicos-ella, de la CNT- ¿Qué hacer cuando la guerra ya se oye desde tu habitación y el terror y el miedo parece vencer? Un poeta se arma de palabras y las arroja, incendiarias...


Leo que este poema se abría, desde la radio, en el cielo de Madrid mientras las bombas y las balas sonaban en la lejanía y los aviones lanzaban bombas que caían sobre Madrid, aquel día , Lucía hablaba...


¡MADRID, MADRID, MI MADRID!...

¡Madrid, corazón del mundo!
-no ya corazón de España-
como túnica de cristo
malhechores te desgarran.
        ¡Ay, rondas de mi Madrid,
ríos de sangre y de lágrimas!
Tus noches no son tus noches
llenas de luz hasta el alba:
son pavorosos abismos
en cuyas negras entrañas
revientan frutos del fuego
maduros de vieja saña

***
¡Madrid, de los arrabales,
ríos de sangre y de lágrimas
abre la tumba a tus muertos!
-A nosotras, Malasaña!-
van las mujeres rugiendo
trémulas de fiebre y ansia,
galopando en potro de ira,
con las manos desplegadas
a la busca de campos de odio
de amapolas de venganza
¡Madrid, corazón del mundo,
corazón que se desangra!...
Por la Puente de Segovia
sube de cara al alcázar
entre roncos alaridos
el pueblo pidiendo armas.
-¡Madre, madre, me han matado
al hijo de mis entrañas!
--Anoche dejé a mi padre
quieto el corazón, sin habla.
Boca arriba en el arroyo
buscando un cielo sin alba.
-¿A dónde vas, compañero?
-Deja, mujer, que me vaya
no tengas celos de nadie.
Que es la muerte quien me aguarda
para jugarse conmigo,.
Firme el pulso y cara a cara.
La vida de mi Madrid
que tiene preso en sus garras.
-Voy contigo, compañero,
los dientes tengo y me bastan.

***
- A mí los de Avapiés,
Curtidores y la Caba;
los mozos de pelo en pecho
dispuestos a lo que salga.
Por Las puertas de Toledo
va en aluvión la “canalla”
en busca del enemigo
ciegos los ojos de lágrimas
prietos los dientes de ira
chocando al aire las armas.
¡Madrid, Madrid, mi Madrid
haremos una muralla,
con carne huma y de fuego
y a ver qué guapo la salta!

***
Todas las horas del día
están cortadas de alarma.
Cruzan veloces las calle
campanas precipitadas,
sirenas agudas gritan
en la noche ciudadana
y contra un terror oscuro
los sueños rompen sus alas.
         Debajo de las estrellas
los negros aviones cantan,
serpientes de traición silban
que hasta a al muerte acobardan.
La cuna que acuna al niño
no por ser cuna  se salva;
y crujiendo en su raíces,
muda de terror, la casa
alarga sus escaleras
y hace más honda su entraña.
¡contra el cielo ennegrecido,
pegan sus lenguas las llamas!

***

¿Muchachos al parapeto!
Desde Madrid os reclama.
¡adelante mujeres!
¡¡Adelante ! ¿Quién se tarda?

Una hora vale un año
un minuto una semana
¡Hagamos un muro de carne
y a ver qué guapo la salva!

Ella fundó un grupo de mujeres libertarias, por ello libres, en tiempos de pobreza, tanto material como de conocimientos, saber descubrir y salir por ese camino es saber mirar por dónde aun ahora hay muchos que no saben mirar. En sus poemas, de esa época, siempre aparece la mano de la mujer siendo primera en la línea, primera en la lucha, primera en los frentes, nunca segunda...

-Voy contigo, compañero,
los dientes tengo y me bastan.”


Llega la derrota, llega el fin, llega el exilio, llegan los nazis a Francia, llega el miedo y nuevas derrotas. Los caminos se hacen de vuelta, y el único lugar donde ocultarse es el lugar donde te buscan, donde nadie espera que des tus pasos de nuevo;  hay que volver, a fin de cuentas estás con ella, tu compañera, y son tus tierras y es  tu aire y tus recuerdos y tus huellas, esas que nunca perdiste; sí,  eso no lo perdiste Lucía. Solo perdiste tu existencia en primera fila, en el primer paso, eso perdiste, quizá demasiado vencida por la vida, o, quizá, demasiado presentes tus batallas como para que una urgencia de mostrarte te pierda. Tú solo lo sabes, y sea el que sea tu bosque perdido en ese otro bosque perdido, sea lo que sea tu anonimato para tus páginas en blanco, sea cual sea, serás solo y siempre un ejemplo de mujer libre.
.
CÍRCULO CERRADO

No trates de escapar, es imposible
estás dentro de ti, sin huideros;
eres un duro claustro, un verdadero
callejón sin salida, Insostenible

es esa angustia , este rondar terrible
por dentro de ti mismo prisionero;:
diseñado en tu llevas tu sendero
en cerrado contorno inamovible.

Y apuraras tu vaso hasta las heces.
En círculos cerrados enloqueces
buscando una salida a tu camino:

Pero toda salida es ilusoria.
Porque, en verdad, la vida, es una noria
rondando sobre un eje de destino

Y la vuelta a España se convierte en una estancia discreta, en un solitario pasar de horas con su amor, ellas dos contra ese destino y contra todo, Y los aliados de la suerte y el arte desaparecen y apenas quedan poemas, a la vista, que nos hablen de ella, porque siempre habla desde sus poemas, desde sus versos de amor, de lucha, de mujeres, de combatir, o, como estos, que cruelmente nos quedan en los días cercanos a sus muerte, en la que combate su mente entre sus ideas y sus anhelos de sobrevivir, de trascender a la muerte, y lucha su mente con su lógica libre y su lógica debilidad: Dios y la nada, anhelo y sensación, miedo y realidad, tristeza y orgullo; el resultado está , de nuevo, escrito en sus poemas; todas las luchas de sus vidas, ya dije, están en ellos,



¿OH QUÉ CUENTA...!

Quiero serenidad para morirme,
que he de saldar un crédito de vida
que no pedía, pero comprometida
a gastarlo me vi por redimirme,

De luz tengo un “haber” logrado en firme
y de sombra una atroz “contrapartida”;
entre luces y sombras sumergida
¿No hallaré un clavo ardiente donde asirme?

Jamás el “debe” y el “haber” de acuerdo.
De la luz a la sombra resto y pierdo.
-¡Oh ! Qué cuenta la vida ¿Inacabable!-

Sume´, resté, borré continuamente:
y a la cuenta de Dios inexorable
seré deudora sempiternamente.

E DIOS

He de creer en ese Dios absurdo
ese Dios que hizo al hombre contrahecho
exigiendo lo recto pro lo zurdo?

¿quién inventó ese Dios de horca y cuchillo
que creció y se nutrió de guerra santa?
Con halagos ta Dios y al hombre espanta
su miedo tenebroso y amarillo.


Tan amarillo como la ictericia
enfermedad terrible que se inicia
en el vientre poluto de la madre

Cuerpo y alma luchando medio a medio
para acabar podrido sin remedio;
pera tan solo cuando a Dios le cuadre

Los tiempos pasaron y llega el final de una vida en primera fila, y, al final,  en el sótano de los tiempos, pero sujetas a ella, prendidas de su cuerpo, sus ideas libertarias y de defensa de la mujer, y , parece que se la ve posada, solitaria y erguida, enfrente de su arte; ese arte cuerdo y, a veces, punzante y crudo, o con ternura o miedo o tranquilo o dubitativo o rabioso con el mundo que le rodea, y es así en todos sus versos, seguro, aun entonces después de tantos años...

Vencer o perder poco importa, son los hechos, y sobre ellos la impronta de la persona, ese gusto y regusto que deja en el paseo que traza, ese vacío repentino en el aire, esa oscuridad en el sol, eso es lo que importa: seguir existiendo desde los altos de la poesía, o los rascacielos de las mujeres libres y libertarias, pero, seguir siendo ella misma, tras todo este tiempo y aquellos olvidos...


SERENIDAD

Quiero serenidad , me dije un día
quiero serenidad para morirme.
Yo, que afronté la vida sin rendirme
aceptaré la muerte sin porfía.

No quiero que me gane la impaciencia,
que este absurdo esperar sin esperanza
no se me haga tortura, a semejanza
de un turbio agonizar de la conciencia.

Para pasa el ecuador temido
quiero mi rebeldía , sosegada
y el ímpetu domado y contenido.

Que , si al fin, a morir he de rendirme,
no he de ser con la muerte porfiada.
Quiero serenidad para morirme.



Wineruda

viernes, marzo 24, 2017

DONDE MUEREN LAS MUJERES de MARÍA DOLORES SERRANO FORERO


















DONDE MUEREN LAS MUJERES de MARÍA DOLORES SERRANO FORERO

Ediciones Vitruvio
73 Páginas

Me siento frente a una mesa de un bar, abro el libro y lo leo, dialogo con la autora, hablo con Dolores desde la infinita distancia, suena música en el bar, no reconozco lo que es, suenan los vasos chocando unos con otros, suena el murmullo de los otros clientes a mi alrededor, pero, cuando comienzo a leer no existe nada, ahora nada. Los poemas suenan y me cuentan sobre ella, en un momento me viene a la cabeza el mago que corta a su ayudante en dos, atravesada por espadas y filos; de pequeño creía, incluso, ver el centro de las muchachas, magia, separarse para luego recomponerse; pensaba, recuerdo, en aquella época de primeras comuniones y misas de domingo, que el alma se podía escapar por aquel terrible corte, aunque luego se recompusiera, magia. Con el tiempo aprendes, descubres, que no, que no se escapa el alma por misteriosos cortes, el cuerpo parece partirse y el alma se escapa por las palabras, por los poemas, por el dolor, por las miradas, por el pasado, por el amor, por el desamor, por el recuerdo, por la soledad, por la tristeza...y que cruzan, todas,  tu cuerpo suspendido, asomado, sobre el libro. El bar retumba más que nunca. Dolores me está contando lo que hay... que la vida es así, esa vida ha sido de ese modo, es el modo que la ve; los poemas son métodos de desnudarse y desnudar, Me habla de mujeres, de sus mujeres, ella, su madre, y por ello de todas las mujeres, madreshijas, hijasmadres, todas. Todas suspendidas en su cielo oscuro y blanco, oscuras por su invisibilidad, blancas por su vida. por todas las vidas; oscuras por sus noches de juegos y recuerdos, blancas por sus mortajas.

ESA SENSACIÓN DE LOS TELEDIARIOS

I

Algunos telediarios me impactan profundamente.
Esta vez ha sido un niño a los pies de su madre.
La mujer estaba muerta y se la comían las moscas.
En el mundo muchas mujeres mueren cada día.
O se mueren o se cansan de vivir. En realidad
nacen muertas , pero no lo saben.

En España, cada año son más niños huérfanos.
A sus madres las matan y a ellos los meten en los reformatorios,
para que se los coman las moscas y se olviden de sus madres.
Acaban muriendo porque no pueden desprenderse
de la inmensa tristeza a la que están condenados.

Siempre me acuerdo de mi madre cuando veo el telediario.
Le gustaban las flores y fregaba los suelos con lejía.
A mí me dolían las lágrimas que se tragaba sin decírselo a nadie.
Era cuestión de tiempo que se cansara de vivir.
Yo también estoy cansada, pero mis hijos no lo saben.

Esta mañana, he amanecido con los brazos encogidos
como las alas de una mosca, Me consumirán los pocos rayos
del sol que entren por la ventana y volveré a obsesionarme
con las voces de los niños que no pueden salir corriendo.

Luego están las mujeres muertas,
después de toda la noche, querrán convertirse en niñas.

2

Recojo con la bayeta la sangre de mi madre.
Es una pena, pienso, nadie se acuerda de nosotras cuando morimos.
Después de recoger la sangre siento que estoy muy cerca de ella, a
punto de darle la mano, pero no tengo el valor suficiente para hacerlo.


Me habla, sí, desde los poemas, pero lo hace al oído, como un latido suave,  como una letanía, como una oración que no necesita metáforas, no necesita fuegos literarios artificiales para expresarse, para contar lo que quiere, porque sus versos, sus ideas, van descubriéndose, página por página, letra por letra, imagen a imagen; como una escalera de ideas que  como hacíamos de pequeños aquellos murales, aquellas cartulinas con recortes que hablaban de nuestro mundo, de nuestra familia, de nosotros solamente; iguales, al fin, de lo que ahora hacemos con las viejas cajas llenas de hermosas  fotos antiguas o cercanas: intentamos  recomponer historias. De este modo esa escalera de ideas que salen en los poemas nos revela un universo, que sea solapado o sea visible, que sea el óleo de un pintor frente a un espejo; es el secreto del escritor, del poeta, del que se ha bajado la cremallera del cráneo.


….

9

Una puerta.
Detrás, restos de comida sobre la mesa.
Al niño lo tenía al pecho, llorando.
Toma, ponlo a la luz a ver si responde, me dijo.
Lo alcé en brazos.
Temblaba, como si fuera una bolsa de nieve.
Haz que deje de llorar, repetía.
Después se marchó cerrando la puerta.

Hacía frío.
EL niño me pedía brazos con los ojos.
Yo lo miraba queriendo responder,
pero mis párpados se habían convertido en
en pellejos de manzanas.
Una pérdida de sentimientos.

Había una cuna de mimbre.
Pero los niños en las cunas  no olvidan.



Pienso, por un momento en la figura de la madre de la que hablan los poemas: está, creo, la figura de la madre de la autora -a ella se lo dedica-, pero también, por extensión, la figura de la mujer madre, de la mujer al fin. Y sus figuras tienen la separación que se encuentra entre lo que se recuerda y se quiere y se requiere, de nuevo,  en alguna alada alma distante, protectora, espantadora de miedos, de heridas, de los estallidos del convertirte en adulto.

2

Algunas veces, jugábamos a escondernos entres sus faldas y
otras íbamos como los perros, más cercas del pan a cada paso.
Sé que nos miraban mientras comíamos porque sabía que la
historia no terminaba ahí, que no terminaría mientras
viviéramos, que siempre tendríamos hambre de nuevo día.
Escenas anudadas a la matriz de mi madre. La sequedad del
pan asomaba entre los dientes.

.

Y está la otra parte de madre mujer que es ella misma, que son las hijas que ahora son madres en la distancia de los años y de los sueños caídos o vencidos, con la distancia de las batallas ganadas o por ganar o perdidas y por perder; y que se descubren, que te descubres, cubierta con el peso del tiempo, y con los pasos silenciosos de la soledad y del fantasma de la nada. Pesadas cargas que caen
en los momentos que ya no hay sonrisas los sábados por la noche, como había de joven, ahora quedan los tiempos, otros...



.
5

Una mujer
se acerca al final cuando
solo tiene por nombre
la voz de sus hijos
al nombrarla.

Me dicen Clara cuando
voy a pasear por la orilla.
Entonces , alguien me llama
por mi nombre, Y no sé
qué responder.

.


A veces parecen los poemas la transcripción de un sueño, quizá una pesadilla, como un verso pegado a las pestañas que se cierran sobre el ojo, parecen querer enseñar lo que oculta la noche, esas cosas que siempre asustan, esas cosa que parecen descubrirse más claras, por más tristes, en la soledad de tu habitación, en el silencio de la oscuridad, o en el pozo que deja la humedad fría de tu almohada. Así, descubrir qué es un deseo o un miedo, saber si sucedió de verdad o es un engaño, como el del mago de las espadas.

Suena música en el bar que leo el libro. Es la misma que oía hace 20 años, siento, sobre los oídos y después sobre los hombros, el paso del tiempo. Los poemas me llevan, con ella, a la idea de haber pasado por muchos caminos y que llego, llegamos, a un cruce que vemos al final un horizonte cercano, más que antes. Y nos giramos y no vamos los mismos, no vamos todos, y hay trechos del camino que ya vamos solos, repentinamente solos, extrañamente solos.


2

Cada vez quedan menos cosas: algo de ropa vieja, un piso
de cuarenta metros al que le sobra espacio y el recuerdo
que me dejaron mis hijos. Por lo demás no sé si me levantaré hoy.
Sirve de algo alimentarse, caminar, dar la mano a alguien por
la calle, hablar. Escribir ayuda. Lo que me queda, es lo
irremediable, lo que se pega por dentro, como las impurezas
de algunas piedras.


Miro el vestido que hay sobre la silla. Me lo pruebo. EL espejo
me devuelve el eterno vestido de flores. Escribir ayuda. Me
acerco al dolor del aire. Imagino el dolor del aire. Imagino
besar.

.
Los poemas del libro hablan de lo que es la vida, de todas las vidas y de una vida, la de la poeta, porque es encargo de esos escritores pasar del yo al todo, y del todo al yo, para que descubramos, nos descubramos en esas vidas, en esos gestos, en esas estaciones; o en las mujeres de este libro que, aunque yo sea hombre, son velas de todas las oscuridades, de las tuyas y las mias.
Y así es un libro engendrado desde algún lugar dónde se encuentran las voces de las mujeres que rodearon a Dolores Serrano Forero, no ahora, ni siquiera ayer, sino todas las mujeres que engendraron vidas y sueños, todas las que, remontadas en siglos, la parieron a partes iguales con su madre, porque es la herencia de todas, porque todas son mujeres y todas mostraron, contaron, a sus hijasmadres cómo fue su vida. Herencia que se esconde, silenciosa, en algún lugar de los sueños, por ello de sus poemas.

6

Mi madre tenía un sueño:

al calor
de sus hijos
escribía poemas
imaginando
el mar.


¿De dónde nace la poesía? ¿Para qué?¿Qué la provoca? Del deseo de espantar fantasmas, pero también de... salvarlos...

Cierra el bar, es de noche, es tarde, ya casi no veo las letras del libro, pero las reconozco a pesar de la oscuridad, no las olvido.

wineruda

viernes, marzo 17, 2017

EL GABINETE DE UN AFICIONADO, HISTORIA DE UN CUADRO, de GEORGES PEREC



















EL GABINETE DE UN AFICIONADO, HISTORIA DE UN CUADRO, de GEORGES PEREC
Un cabinet d'amateur: histoire d'un tableau 1979
Anagrama Pág. 109
Trad. Menene Gras Balaguer


Hay varias formas de leer un libro, leí una vez una vieja enciclopedia de un tomo que daba una receta que parecía resultar adecuada para según quién. Decía, creo recordar, algo así como: agarre usted con firmeza el libro por el lomo, observe la portada, y si es de su agrado, con un movimiento suave pero firme, abra la portada, observe la portadilla, y, si vuelve a ser de su agrado, pásela y comience a leer el libro. La lectura debe ser ágil pero decidida, no improvise, haga usted caso de todo lo que diga el autor, al pie de la letra, pasará por la introducción, el nudo y acabará en el desenlace. Cierre el libro, comience otro. Sin embargo, me acuerdo más cuando , ya hace mucho, oí a un anciano sagaz que comentaba a otro en el tren que me llevaba de pequeño a un puerto lleno de barcos con olor a madera mojada; decía, digo,  aquel anciano, que los libros son como los anzuelos que solo sabes el agujero que te han hecho cuando te los sacas de la boca. Yo era pequeño -y torpe- así que leí “Moby dick” queriendo entender lo que decía aquel viejo sagaz, pero esta hablaba de arpones y no era lo mismo, eso sí adoré a las ballenas blancas. Dejé pasar el tiempo y más de un manual de pesca, incluso algún libro de “numerología” (por lo raro), hasta que un día llegó a mis manos -gracias mundo- “El coronel no tiene quien le escriba”, ahí entendí al anciano sagaz: hay libros que empiezan, de verdad, cuando se acaban.


Un libro que habla o juega – en la misma cantidad y decisión- con las palabras o, sería mejor decir, con las ideas, con lo textos, con la semántica real o simulada o asimilada o posible de lo escrito, pero también con ese significado oculto que sobrepasa la acumulación ordenada y tradicional o lógica de las palabras y las frases y las páginas para dar la expresión de su razón real, la que quiere contar realmente el escritor, o, por lo menos, la que descubre el lector, o, mejor, la que puede o debe descubrir, en exclusiva, cada lector. Los libros son palimpsestos que deben ser pasados por el aparato de rayos x, o el escaner, o el revelador de tinta mágica que siempre tenía a mano los investigadores de Enid Blyton o de los “Tres investigadores” -sí, el limón,- y, así encontrar el significado y análisis y el descubrimiento desnudo,que le da el que los lee y decapita.

Un cuadro encargado por un rico coleccionista sorprende en una exposición ocurrida allá en Pittsburgh (Ohio), allá por 1913, en una conmemoración de los 25 años en el poder del emperador alemán. Dicho cuadro, pintado por un diestro artista llamado Kürz, tiene la notable diferencia con otros que describe los más importantes cuadros de la colección de su cliente, entre ellos está el propio cuadro pintado, que aparece, como en un juego de espejos enfrentados, una y otra vez, copia tras copia en el mismo dibujo. El cuadro cobrará inusitada fama por la curiosidad que provoca esa  repetición de si mismo multitud de veces en el lienzo, y ,sobre todo, las mínimas variaciones que dibujará el pintor en cada versión de los cuadros allá dibujados. Tal fama provocará un atentado contra el dibujo, con ello acabará la exposición, y comenzarán los estudios y las críticas y las ventas y los avatares alrededor de él y de sus personajes.

Mi anzuelo en la boca me ha sujetado la lengua y las encías, me ha dejado un hueco que relleno con masilla de ventanas y pegamento de papel; el primero para que no se me escapen las ideas por los esquinas de la ventana por las que entra esta brisa fría, y la segunda para aprehender lo que está escrito en el papel del libro. Así entre las dos comienzo a ver que Perec utiliza todos sus recursos literarios, los que a él le gustaban, los que él dominaba, los que él lucía como el carretero luce sus bueyes en día de fiesta. Estos son esos que hablan de la minuciosidad, de la inventiva de los situaciones de forma que son una fuente de pequeñas historias desde los más pequeños detalles, los mínimos asuntos crean un mundo-aunque sea pequeño- : las ideas son mundos, los palabras son mundos; sí, los detalles son mundos, -estáte atento si los lees o ves-. la literatura como inventiva crea una situación en lo que lo real y lo imaginado o lo inventado, son iguales, lo que es falso no lo es y lo que es real parece que no lo es. Personajes o figuras o situaciones o ejemplos artísticos son inventados y , otras veces, en otra situación, son tan reales como los que no lo son: hay momentos que soplar las velas que alumbran cuadros parece funcionar lo mismo que apagar la luz del foco con el que lees el libro. Perec crea listas de cosas, siempre lo hace, pero por el mero hecho de exponer lo que ve, lo que realmente existe porque lo cuenta, y lo cuenta porque existe, y parece bañarse en la luz que sale de todos sus textos porque parece que son faros minúsculo que alumbran todos los caminos que quiere mostrarnos ; y son tan ciertos, tan asombrosos, o tan tristes o reales o mentirosos, como quieras creerlo.

Mi anciano sagaz del tren, sabía lo que decía, y aún hoy me he acordado de él cuando he acabado el libro, lo he cerrado y este me ha hablado de la mentira que es la realidad, de lo real que es la mentira, Me ha hablado de la literatura como juego de espejos en los que se ve-se habla-, de realidades ocultas tras otra realidad que está oculta en otra realidad, y en otra y en otra. La literatura y el mundo real se confunden en un mundo de reflejos, como una caverna de Platón, hecha del revés, para que veas lo existente, cara a cara, pero no sabes si es una copia o no lo es que no refleja lo ideas, o sí lo hace pero tu no puedes saberlo; mentira y verdad ocultas tras las palabras, tras los textos; literatura ficción y literatura para entretener; juego y mentira, como el lobo que enseña los dientes enredado en el camisón de la abuela, fastuosa careta de la realidad oculta en la mentira.

Acaso es la copia en la que el artista ha cambiado el dibujo del original o acaso no es un cambio y la real era esa, ¿Cómo saber si fiarte del que habla o escribe o pinta?¿Te fias? ¿Crees?¿Debes creer?¿Puedes creer? Juego y pasión. O simplemente estás leyendo o viendo o sufriendo una mentira, por que nada de lo pintado, escrito, fiado es verídico, como no es exacta lo que ves porque puede que sea una fotocopia, o una imitación o te han tomado el pelo porque nos dejamos engañar fácil, Solo Velazquez sabia lo que hay que hacer y es que es mejor hacer que quieres salir en el espejo al fondo de las meninas que pintar al rey y hacerlo mal...

La vida y la literatura a veces parecen lo mismo en Perec.

wineruda