martes, noviembre 29, 2011

SI ESTO ES UN HOMBRE de Primo Levi




SI ESTO ES UN HOMBRE de Primo Levi
Se questo è un uomo 1947
El aleph 2010. 216Pág.

A primeros de 1944 Primo Levi, junto con otros judios italianos, es llevado en un tren de mercancias al Lager de Monowitz , campo industrial del complejo de Auschwitz. Transportados como bestias, llegan exhaustos, hambrientos y sedientos. La primera “selección” se produce al bajar de los vagones; los no productivos son llevados a la camara de gas: niños, mujeres y ancianos. Las alambradas rodearan a todos los demás. El infierno del trabajo de 18 horas al dia; un mendrugo de pan y un litro de sopa como comida diaria; ropa inadecuada, maltrato, vejación, tortura, golpes, inanición, muerte... perseguirá a cada uno de los prisioneros de aquel campo. La supervivencia diaría es el único pensamiento posible. Los diás se suceden iguales: al áspero invierno, sucede el verano y de nuevo el invierno. La posibilidad de muerte aumenta con el paso de las horas, de los minutos, de los segundos.

En el invierno de 1945, Primo Levi conseguirá su libertad, con la llegada del Ejercito Rojo, la suerte lo diferenciará de cientos de miles de compañeros suyos en Auschwitz.

Primo Levi habla sobre lo que ocurrió; expone, recuerda, describe, todo lo que le pasó- sobre lo que les pasó- pero no opina. El libro no intenta dar una explicación, ni siquiera juzga, no le hace falta. La simple muestra de lo ocurrido es suficiente para dar testimonio sobre lo que significa el horror y el terror. Busca encontrar la naturaleza última del genocidio a través de la pormenorizada descripción de los momentos vividos, de las actitudes de sus compañeros de Lager, de las suyas propias, de los sanguinarios SS... Nada escapa a sus recuerdos, nada corrompe su necesidad de contar lo acaecido. Para Levi es una obligación y un desahogo contarlo, vaciar su memoria y decir al mundo que allí, en el Lager, la diferencia entre la vida y la muerte estaba en un botón mal cosido, o una mirada inoportuna, o un pié malherido, un paso mal dado, el desconocimiento del idioma... o en el simple hecho de ser judío, mujer , niño o anciano.

En la simple descripción de hechos Levi no deja nada sin contar. Quienes fueron los salvados y quienes los hundidos, los que sobrevivieron o no. Y entre los que sobrevivieron o al menos los que tuvieron más posibilidades de hacerlo, o quienes estaban en mejores condiciones en el Lager, cita directamente a los presos colaboradores de los SS, sean presos políticos alemanes o sean judíos -kapos-. No los acusa, no se ensaña con ellos, sólo relata la realidad del campo en el que la supervivencia personal está por encima de los valores solidarios, de humanidad pura y simple, y ellos eran los más salvajes para mantener su status. Y sobre lo vasto de la tragedia, del horror sistemático aplicado por seres humanos sobre seres humanos, no hay punto medio; el hombre es capaz de crear las mayores penalidades por pura exigencia política o personal.

Y en aquellos Lager donde los alemanes creaban un sangriento sucedáneo de campamento militar, donde los presos volvían a ritmo de marcha militar, donde las maltrechos uniformes debían estar en perfecto estado de revista -todos los botones cosidos, los zapatos de suelas de madera en buen estado- la muerte rondaba entre los barracones en forma de selecciones para las cámaras de gas -Selekcja-, cansancio, hambre, golpes, horca.. ¿Cómo mantener la creencia en el Hombre? ¿ Cómo pensar que hay algo que merezca la pena más que uno mismo? ¿Cómo dejar que el mundo sea mundo después de aquello? ¿Cómo puede destruirse así a una persona? ¿Cómo pudo ocurrir eso?

Si esto es un hombre es una novela estremecedora. No creo que exista libro en las que las páginas cuenten una realidad tan cruenta, tan salvaje. Levi no necesita artificios literarios, ni siquiera lo intenta, es una larga fotografía en la que los personajes salen retratados tal cual fueron -con sus grandezas y sus miserias-, donde los hechos son los que fueron, tal cual; duela o lastime deben ser contados y leídos para dejar testimonio, para que los muertos no vayan a ser olvidados.

viernes, noviembre 18, 2011

HIJOS DE LA MEDIANOCHE de Salman Rushdie




HIJOS DE LA MEDIANOCHE de Salman Rushdie
Midnight's children 1980
Alfaguara 1984 656 Pág.
Trad. Miguel Sáenz


A través de la voz de Saleem Sinai, un indio musulmán , se narra la historia de su familia y de él mismo en los años anteriores y posteriores a la independencia de la India. Cada paso de la familia va unido con fuerza a la senda de esa libertad, cada camino encuentra su bifurficación oportuna, cada sendero es recorrido por los protagonistas del libro; desde el abuelo décadas antes de la separación de los británicos, pasando por los padres que van conformando una vida acomodada para los suyos, hasta el nacimiento de Saleem Sinai , el día 15 de agosto de 1947, fecha exacta de la emancipación india. Día tan diferente e importante como para que al filo de la medianoche nacieran mil y un niños con poderes mágicos ...

No es un libro sobre la historia de la India -y en parte de Pakistan-, no va de eso. El narrador a la manera de las Mil y una noches cuenta a su amante, Padma, los sucesos que rodean su vida; lo que ocurrió, ocurre y ocurrirá; y, entre la fantasía y la realidad, desgrana memorias, sucedidos, ambiciones, desastres, victorias, plegarias, huidas, rastreos, muertes, alegrías ... Todo el libro desprende cierto aire de desventura anunciada, como si el germen hubiese caído en un terreno abonado por la fatalidad. Pero una fatalidad, entre irónica y alegórica, que discurre paralela entre la historia de la India, su gente, y la propia vida de Saleem, llena de oscuros y claros, de alegrías y tristezas, de caídas y alzamientos, de sospechas y certezas. Porque la novela esta llena de dualidades: de buenos y malos, de hindúes y musulmanes, de héroes y traidores, de muerte y vida, de vencedores y vencidos ; que van conformando un oleo que parece desparramarse por los suelos, por la paredes, por el techo de una casa en la que caben los personajes más inusitados que puedan prever.

El cemento que usa Salman Rushdie para unir el edificio de la novela esta compuesto de muchos materiales, de los que el humor no es el menos importante, pero no se compactaría sólo con eso, para ello utiliza también el sarcasmo , la fábula, cierta cantidad de realismo mágico, y dosis suficientes de enfado. Enfado con la historia, con la vida de la gente, con el destino, con los políticos, con la guerra, con la pobreza...

Pero Hijos de la Medianoche es también una lámina sobre la India, sobre Bombay especialmente, donde aparecen cada uno de los olores, cada uno de los colores que pueblan la ciudad; se muestran los concursos de escupitajos, las dobleces de los saris, las pinturas de las frentes, el sabor de los chutneys, el correr de los coches, el tacto de la pashmina, el baile de las cobras, el dibujo de la henna, el paseo de las vacas, el trotar de las tongas... Todo se amalgama en una masa homogénea que adelanta a los sentidos, y procura una suerte de pan colorido, sabroso y de tacto impecable.

Hijos de la Medianoche
es un libro excelente, detallado , hasta minucioso, que hay que leer con paciencia, entre otras cosas por la gran cantidad de palabras indias que llenan sus páginas, pero que merece la pena. Solamente pondría un pero: el olvido que hace durante gran parte del libro de las figuras de esos hijos de la medianoche, y que parece solucionarlo con cierta rapidez al final de la novela. Pero eso no es óbice para decir que merece mucho acercarse a ella.