viernes, marzo 17, 2017

EL GABINETE DE UN AFICIONADO, HISTORIA DE UN CUADRO, de GEORGES PEREC



















EL GABINETE DE UN AFICIONADO, HISTORIA DE UN CUADRO, de GEORGES PEREC
Un cabinet d'amateur: histoire d'un tableau 1979
Anagrama Pág. 109
Trad. Menene Gras Balaguer


Hay varias formas de leer un libro, leí una vez una vieja enciclopedia de un tomo que daba una receta que parecía resultar adecuada para según quién. Decía, creo recordar, algo así como: agarre usted con firmeza el libro por el lomo, observe la portada, y si es de su agrado, con un movimiento suave pero firme, abra la portada, observe la portadilla, y, si vuelve a ser de su agrado, pásela y comience a leer el libro. La lectura debe ser ágil pero decidida, no improvise, haga usted caso de todo lo que diga el autor, al pie de la letra, pasará por la introducción, el nudo y acabará en el desenlace. Cierre el libro, comience otro. Sin embargo, me acuerdo más cuando , ya hace mucho, oí a un anciano sagaz que comentaba a otro en el tren que me llevaba de pequeño a un puerto lleno de barcos con olor a madera mojada; decía, digo,  aquel anciano, que los libros son como los anzuelos que solo sabes el agujero que te han hecho cuando te los sacas de la boca. Yo era pequeño -y torpe- así que leí “Moby dick” queriendo entender lo que decía aquel viejo sagaz, pero esta hablaba de arpones y no era lo mismo, eso sí adoré a las ballenas blancas. Dejé pasar el tiempo y más de un manual de pesca, incluso algún libro de “numerología” (por lo raro), hasta que un día llegó a mis manos -gracias mundo- “El coronel no tiene quien le escriba”, ahí entendí al anciano sagaz: hay libros que empiezan, de verdad, cuando se acaban.


Un libro que habla o juega – en la misma cantidad y decisión- con las palabras o, sería mejor decir, con las ideas, con lo textos, con la semántica real o simulada o asimilada o posible de lo escrito, pero también con ese significado oculto que sobrepasa la acumulación ordenada y tradicional o lógica de las palabras y las frases y las páginas para dar la expresión de su razón real, la que quiere contar realmente el escritor, o, por lo menos, la que descubre el lector, o, mejor, la que puede o debe descubrir, en exclusiva, cada lector. Los libros son palimpsestos que deben ser pasados por el aparato de rayos x, o el escaner, o el revelador de tinta mágica que siempre tenía a mano los investigadores de Enid Blyton o de los “Tres investigadores” -sí, el limón,- y, así encontrar el significado y análisis y el descubrimiento desnudo,que le da el que los lee y decapita.

Un cuadro encargado por un rico coleccionista sorprende en una exposición ocurrida allá en Pittsburgh (Ohio), allá por 1913, en una conmemoración de los 25 años en el poder del emperador alemán. Dicho cuadro, pintado por un diestro artista llamado Kürz, tiene la notable diferencia con otros que describe los más importantes cuadros de la colección de su cliente, entre ellos está el propio cuadro pintado, que aparece, como en un juego de espejos enfrentados, una y otra vez, copia tras copia en el mismo dibujo. El cuadro cobrará inusitada fama por la curiosidad que provoca esa  repetición de si mismo multitud de veces en el lienzo, y ,sobre todo, las mínimas variaciones que dibujará el pintor en cada versión de los cuadros allá dibujados. Tal fama provocará un atentado contra el dibujo, con ello acabará la exposición, y comenzarán los estudios y las críticas y las ventas y los avatares alrededor de él y de sus personajes.

Mi anzuelo en la boca me ha sujetado la lengua y las encías, me ha dejado un hueco que relleno con masilla de ventanas y pegamento de papel; el primero para que no se me escapen las ideas por los esquinas de la ventana por las que entra esta brisa fría, y la segunda para aprehender lo que está escrito en el papel del libro. Así entre las dos comienzo a ver que Perec utiliza todos sus recursos literarios, los que a él le gustaban, los que él dominaba, los que él lucía como el carretero luce sus bueyes en día de fiesta. Estos son esos que hablan de la minuciosidad, de la inventiva de los situaciones de forma que son una fuente de pequeñas historias desde los más pequeños detalles, los mínimos asuntos crean un mundo-aunque sea pequeño- : las ideas son mundos, los palabras son mundos; sí, los detalles son mundos, -estáte atento si los lees o ves-. la literatura como inventiva crea una situación en lo que lo real y lo imaginado o lo inventado, son iguales, lo que es falso no lo es y lo que es real parece que no lo es. Personajes o figuras o situaciones o ejemplos artísticos son inventados y , otras veces, en otra situación, son tan reales como los que no lo son: hay momentos que soplar las velas que alumbran cuadros parece funcionar lo mismo que apagar la luz del foco con el que lees el libro. Perec crea listas de cosas, siempre lo hace, pero por el mero hecho de exponer lo que ve, lo que realmente existe porque lo cuenta, y lo cuenta porque existe, y parece bañarse en la luz que sale de todos sus textos porque parece que son faros minúsculo que alumbran todos los caminos que quiere mostrarnos ; y son tan ciertos, tan asombrosos, o tan tristes o reales o mentirosos, como quieras creerlo.

Mi anciano sagaz del tren, sabía lo que decía, y aún hoy me he acordado de él cuando he acabado el libro, lo he cerrado y este me ha hablado de la mentira que es la realidad, de lo real que es la mentira, Me ha hablado de la literatura como juego de espejos en los que se ve-se habla-, de realidades ocultas tras otra realidad que está oculta en otra realidad, y en otra y en otra. La literatura y el mundo real se confunden en un mundo de reflejos, como una caverna de Platón, hecha del revés, para que veas lo existente, cara a cara, pero no sabes si es una copia o no lo es que no refleja lo ideas, o sí lo hace pero tu no puedes saberlo; mentira y verdad ocultas tras las palabras, tras los textos; literatura ficción y literatura para entretener; juego y mentira, como el lobo que enseña los dientes enredado en el camisón de la abuela, fastuosa careta de la realidad oculta en la mentira.

Acaso es la copia en la que el artista ha cambiado el dibujo del original o acaso no es un cambio y la real era esa, ¿Cómo saber si fiarte del que habla o escribe o pinta?¿Te fias? ¿Crees?¿Debes creer?¿Puedes creer? Juego y pasión. O simplemente estás leyendo o viendo o sufriendo una mentira, por que nada de lo pintado, escrito, fiado es verídico, como no es exacta lo que ves porque puede que sea una fotocopia, o una imitación o te han tomado el pelo porque nos dejamos engañar fácil, Solo Velazquez sabia lo que hay que hacer y es que es mejor hacer que quieres salir en el espejo al fondo de las meninas que pintar al rey y hacerlo mal...

La vida y la literatura a veces parecen lo mismo en Perec.

wineruda

12 comentarios:

  1. Tengo La vida instrucciones de uso hace tiempo y no me decido a leerlo, me da respeto y no tengo mucho tiempo para un libro tan voluminoso y, preveo, que complicado (no sé porqué tengo esta idea).
    Me gusta todo lo que explicas alrededor del libro. No leo a nadie que explique tantas cosas alrededor del libro que comenta como tú. Lo digo en positivo, muestra mucho de tu persona y, sobre todo, de cómo lees.
    Sobre la relación de la mentira con la realidad, o de lo real con la mentira, me parece muy adecuada la metáfora del juego de espejos.
    Tengo que leer esa otra obra de Perec para pasar a esta, pero la recordaré (y sino te preguntaré a ti).

    Un abrazo y buen fin de semana.

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    1. Hola

      Ya sabes que tienes que leer "la vida, instrucciones de uso" ;) sino quedarás coja de no haber leído una de las mayores obras literarias de la historia, más que muchas esas de relumbrón y ceniza. Ya sabes que yo siempre hago caso a la gente que sabe y el anciano sagaz dijo, al final, que rumiar los libros sirve para que te alimentes mejor..;)
      cuídate

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  2. Hola Win: Al igual que U-topia lo único que he leído de Georges Perec es LA VIDA INSTRUCCIONES DE USO. Lo sabes , pero no he de contarle a nadie porqué lo sabes bien. Recuerdo la espera de muchos internautas de un foro por donde antaño solíamos asolar con nuestras " verdades" literarias; la espera se daba de cabezazos contra la pared o algo más duro, cuando un día dije al foro...Yo he comprado el libro de Perec y luego diré mi verdad. Creo recordar que el grupito en el cual interactuaba esperaba de mi parte una ciclópea perorata destruyendo a " ese francés loco" y por consecuencia la opinión de los sesudos lectores de estos escritores que osaban " cambiar" el orden universal del relato. Je, que terminé de leer a Perec y no sabía como salir del pantano. Mentir, no estaba, no está ni estará nunca en mi inventario; tratar de explicar fabricando algunos argumentos enrevesados para tratar de salvar la ropa y no salir lastimado de la contienda tampoco,ese acto se enmarcaba también el orden de las falacias. Así que expresé lo que había sentido luego de leer " el desatino de Perec", y no tuve palabras para describir que yo estaba errado, aunque en mi caso con " h",tal como se hace con los caballos, pero si, recuerdo, que creció en mi la humildad para exclamar ¡ fantástico, insuperable, me bañó de literatura todo mi ser, inigualable lección para doctos y profanos. Así fue, amigo Win, como llegué a Perec. Después el tiempo, mi enfermedad que conoces, no me dieron alas para buscar nuevas obras de este genio, y de otros que igualmente compartían mi álbum de réprobos.
    Quizás el tiempo de madurar había retrasado en mi su reloj biológico y aún hoy no sé bien si el gusto prevalece sobre lo bueno, si interpretar es cansador y se pone de punta con el hábito de la lectura cómoda, y no quiero caer en el abismo de lo lindo y de lo feo, de lo bueno o lo malo, de los gustos y colores, ya que corro el riesgo de terminar no entendiendo ni esto ni aquello; comencé a leer "en serio" a los 15 años cuando mi tía me regaló en Buenos Aires, La divina comedia en idioma italiano y hoy te comenté por vía privada que he vuelto a leer Los viajes de Gulliver, así que otra vez no sé se debo aplicar aquel aforismo sobre que nadie puede bañarse dos veces en el mismo río. En la vida que nos dan y que nos toca hacerla nuestra en serio, los cambios serán constantes y así como cambia el hombre, también cambian las artes. A ello debo ajustarme sin más ni más. Finalmente no hace falta decir que me ha maravillado tu crítica y repito, las críticas se leen , pueden ser de tu agrado o no,dar una opinión o callar, lo que no se puede es discutirla. Un abrazo, firme.

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    1. Hola José
      Empezar con "la divina comedia" en italiano es una manera fuerte de empezar en eso de la literatura con mayúsculas ,)
      Perec, ya lo sabes, es un genio, un tipo que hace novelas mejores, hasta las malas, que la mayoría de los escritores actuales, saber buscar sus trucos, y encomendarse a sus "manías" es la manera de leerlo, no creo que se deba leer Perec como se leen otros libros, por ejemplo sus listas de cosas que ve o que descubre pudieran irritar al que no está preparado para su lectura, pero es su firma es su manera de encajar el mundo que describe, yo disfruto "como un enano" con sus listas de cosas, minuciosas y literarias.
      Yo creo que leer es descubrir cosas nuevas, que ni siquiera tienen que ser nuevas, vale simplemente que las descubras como tales y como interesantes aunque tengan un siglo de edad, eso es el lujo que da la literatura

      Saludos al caballo "herrado" del ornitorrinco

      un abrazo

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  3. Jajajajá! Saluda también de mi parte al ornitorrinco.
    Respecto de este último "aggregate" de Perec, totalmente de acuerdo contigo. Es más, ya he pedido este que has analizado tan brillantemente, bah! como siempre lo haces.
    Tá güeno el nuevo formato.
    En cuanto tu asombro por lo informado acerca de la Divina Comedia , precisamente en el idioma del Dante, no sé si te he contado en aquellos años de toma y daca, que yo quedé solo con mi viejo a los cinco años de vida. Mi padre era un " contadino" de Reggio Calabria que vino huyendo con su mujer, mi madre, del hambre italiana. Aquí, en esta tierra de esperanzas, yacen ambos. Uno de 80 años que vivió peleándola y otra, mi pobre y casi desconocida mamá, a la que la tuberculosis se llevó muy temprano, apenas 27 años. Así que tuve por fuerza hablar el italiano con mi progenitor que no aprendió " la castilla" nunca. Después la primaria en mi pueblo y la secundaria en Buenos Aires en casa de un tío. Así que el italiano fue un idioma que mamé desde pibe, y como mi tía también lo hablaba conmigo en aquellas tardes de Mataderos, para mi cumpleaños número 15 me regaló el libro de marras. Yo ya leía mucho, pero apenas la literatura que estaba a mi alcance en la biblioteca del colegio. Recuerdo haber iniciado mi afición con el querido brasileño Monteiro Lobato.
    Bueno, no he de contar en tu blog toda mi vida que a nadie interesa más que a mí.
    Cuando lea " La historia de un cuadro" hablaremos por privado. Por ahora me conformo con tus admirables reseñas.
    Un abrazo. José . 20.03.17 , 03.54 a.m.

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    1. Lo de la "Divina COmedia" tambíén lo pensé por que tenía entendido que el lenguaje de DAnte es de un"proto -italiano" un poco complicado. de ahí lo que me pareció difcicil. ASï y todo es una buena manera de empezar ;)

      Un abrazo

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  4. Hola Wineruda, me ha hecho gracia la receta para leer un libro, no se porqué, me ha recordado a las instrucciones para darles una pastilla a los gatos :)

    Hay libros que empiezan cuando se acaban... cuánta verdad en este concepto. Tengo unas ganas enormes de leer a Perec, pero nunca sé por dónde empezar con él. Pero nos encontraremos, este me atrae por algo que comentas y que me toca muy, pero muy, de cerca: "este me ha hablado de la mentira que es la realidad, de lo real que es la mentira"... Y realidades dentro de realidades, capas... Sí, parece que tendrá que ser este con el que me inicie con Perec.

    Muchas gracias.

    Un abrazo

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    1. Hola Ana

      No es mala cosa empezar con este,. Te aconsejaría internet cerca porque hay pintores que exiten (aunuq no conoci a todos) y otros que no existen, y cuadros que ´sí y cuadros que no,. Y...

      Si quieres un consejo, empieza por lo grande "la vida, instrucciones de uso"
      te enganchará por vida...

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  5. Hola Wineruda.

    Reconozco mis grandes lagunas literarias cuando pienso que aún no he leído a un escritor como Perec, de quien todo lector de largo recorrido ha escuchado y leído tantas opiniones, la mayoría positivas.

    Ratifico la apreciación de Laura en cuanto a tu forma de exponer las impresiones lectoras, al fin y al cabo los libros están dentro de la vida, y la vida dentro de los libros, y ese es el hecho fascinante que siempre encuentro en tus palabras, ese continuo fluctuar de una hacia la otra parte.

    Leyéndote sobre Perec me acuerdo de una frase que kafka anotó en sus diarios; “Yo soy la literatura”, y no hay que considerarla en un sentido pretencioso, sino que Kafka vivía una (vida) y otra (literatura) sin solución de continuidad. Digo lo de esa frase porque se le puede aplicar a Perec, su enorme talento le hace pensar en la vida como el gran relato literario que es, y que terminará de escribirse con el fin de nuestros días.

    Ah… los cuadros. Me viene a la cabeza un comentario curioso de un profesor de arte contemporáneo que tenía en la facultad; “un cuadro se parece más a otro cuadro que a lo que representa”. Todo un posicionamiento, desde luego.

    A los ancianos que viajan en tren hay que escucharlos con la máxima atención, con ellos siempre viajan palabras cargadas de experiencia y sabiduría, de la que se atesora viviendo mucho y observando…

    Podría empezar por el que recomiendas a nuestra común amiga, y magnífica lectora, Ana.
    Cuídate Wineruda :)

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    1. Hola Paco

      Yo creo que en este libro, sale y entra en la realidad. Ese espacio que se interpone entre lo que sabes y lo que conoces, se llena de personajes, citas y cosas que entran en tu vida, supongo que eso es la literatura, esa relación con los personajes de los libros, para los que quieres lo mejor y saber de ellos cuando termina el libro, Creo que eso es literatura o quizá un tipo de lectura que te compromete, que te comprometes con ella. Yo creo que Perec es un escritor contrario, lleva a las páginas de sus libros las cosas y personajes de los que quiere saber, de ahí sus continuas listas de cosas que mira y analiza y denomina y cita, llena el libro de su mundo, nosotros llenamos el mundo de sus libros.

      Yo procuro analizar los libros más de lo que dicen, con lo que me dicen, y todas esas cosas que me cuentan a veces son solo la impresión que me dejan, la sensación que se me ha incrustado en el cerebro, aunque no sea lo que quiera contar el escritor, yo creo que la literatura es la sensación que deja en el cerebro del lector, describirla es dar el paso para conocer la obra. O eso creo...;)

      cuídate

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  6. Estimado Sr. Wineruda, al Jwarizmi escribió en "El cadí y la mosca",

    “------ Los libros no resucitan a los muertos, no convierten a un idiota en un hombre razonable, ni a una persona estúpida en inteligente. Los libros aguzan el espíritu, lo despiertan, lo refinan y sacian su sed de conocimientos. …… Mudo cuando le impones silencio, elocuente cuando le haces hablar, gracias al libro aprendes en un mes lo que no aprenderías por boca de expertos en una eternidad, y sin contraer ninguna deuda por el saber adquirido. El libro te libera, te ahorrará el trato con gentes odiosas y relaciones con hombres estúpidos, incapaces de entender. Te obedece noche y día, con la misma eficacia tanto si estás de viaje como si permaneces sedentario. Si caes en desgracia, el libro no deja de servirte. Si soplan vientos contrarios, el libro no se vuelve en tu contra. Sucede, a veces, que el libro supera a su autor…”
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    "JOJO Peretz, hijo de padres judíos, quedó huérfano en tiempos de la Francia de Vichy. Quedó al cuidado de sus tíos maternos, quienes por razones propias de sobre-vivencia, como primera medida cambiaron su apellido a Perec, temerosos que alguien descubriese el origen judío de la familia, luego le inscribieron en un internado católico de varones.

    Previo al ingreso al colegio, el tío debió encontrar la forma y las palabras que hicieran comprender a un niño pequeño lo que, bajo ningún pretexto, jamás debía revelar: su origen.

    Y así fue que la orden terminante que recibió JOJO Peretz debió haber tenido la fuerza de un mandamiento: “hay que olvidar”.

    ¿Cómo decirle de otro modo a un niño que es peligroso para él dejar escapar (incluso a través de simple fruncimiento de cejas, una mirada) que entiende el yidish, que conoce el alfabeto hebreo, que su padre se llamaba Izie, que vivía en Belleville, que su familia viene de Polonia, que su abuela vende pepinos en vinagre, arenques en salmuera y halvá, que su abuelo nunca está en casa los sábados, que la mayoría de sus compañeros son judíos –en síntesis, que él también es judío? Seguramente se le exigirá que borre todos los recuerdos de su pasado, se le dirá que para él comienza una vida nueva, que el apellido es bretón, que él es francés, y que nunca, absolutamente nunca debe pensar en lo que quedó atrás. Ese fue entonces un acto de olvido de una necesidad vital, también fue una traición interior."

    Años después viviría con su abuela, quien haciéndose pasar por muda, trabajó años de cocinera en casa de un alemán invasor.
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    Lamento contextualizar, pero para mi cabeza cuadriculada de ciencias exactas, primero es necesario entender, y el resultado parece ser siempre el mismo: el hombre y sus circunstancias.

    En este caso la semilla estaba, la genialidad también, luego vendría La vida instrucciones de uso. Así vivió y creció, siguiendo instrucciones precisas, las que ante cualquier recuerdo inconveniente le ordenaban olvidar, olvidar, olvidar. Luego conocería a Borges.

    De El otro, JL Borges:
    -¿Cómo anda su memoria?
    -Suele parecerse al olvido, pero todavía encuentra lo que le encargan.

    Una vez más decir que es un placer leerles, cada uno con su música, jardín de gente, Selva

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    1. Bonito aporte Selva, muy interesante la vida del genio del Oulipo. Parte de ello sale en su novela "W o el recuerdo de la infancia. Te lo agradezco mucho
      un saludo desde el jardín

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