domingo, junio 28, 2015

LOS PEQUEÑOS MAESTROS de LUIGI MENEGHELLO























LOS PEQUEÑOS MAESTROS de LUIGI MENEGHELLO
i piccoli maestri 1964
Edtar. Barataria 285 Pág.
Tradct. Elena de Grau



No deja de ser curioso encontrarte una narración de un episodio sangriento de la historia del mundo, como es la Segunda Guerra Mundial, narrado con el pudor que exhibe este libro para con las acciones violentas durante la guerra de guerrillas de los partisanos en la región del Véneto en Italia. Meneghello a veces obvia, a veces pasa de puntillas y solamente algunas veces narra lossucesos inevitables de manera sucinta, sin la más mínima recreación en el duro tema. De alguna forma parece por su parte, por la de su unidad, una guerra-de militares antimilitaristas, de soldados sabios o de luchadores filosofos. A fin de cuentas a esa unidad se la llamó como el libro: “los pequeños maestros”. Y por ello es un libro diferente a todos los que cuentan la guerra que haya leído, no por limitado en sus expresiones militares sino por el tono, el mensaje y la ejecución de la novela. En ella el autor utiliza la memoria para escribir los recuerdos de aquella época sin rencor, sin apenas añoranza de los perdidos -como si fueran un resultado natural del avance de la vida, no por una accion violenta- sin olvidos pero con lagunas obligadas por ese pudor que antes he citado. Pero lo que sí encuentras en el libro es la ironia, el humor -algunas veces negro- y una vision del ese mundo que nunca es paródica pero sí brutalmente natural y con un bruñido de cierta melancolía por una Italia que debe tener remedio pero que no la tiene, con ese franco hartazgo de lo irremediable que suelen tener para con su pais los naturales que lo analizan desde un punto de vista crítico.


“Los pequeños maestros” es la crónica de los recuerdos de unos años duros contada en primera persona por el propio Meneghello, desde su salida de la escuela de oficiales alpinos de Merano tras el armisticio y la toma del poder en Italia por los alemanes hasta la liberación de Padua por los partisanos y la llegada del ejercito británico. En el entreacto discurre la llegada al Altiplano de Asiago donde crearán, él y sus amigos, un grupo partisano de ideas liberales que luego conformaran fundando el Partito d'Azione y luego mas tarde sus acciones de contacto y organización en Milán o Padua.. La Narración discurrirá entre acciones guerrilleras, las batidas de los fascistas y los alemanes, las huidas, las acciones fallidas, el frió, el hambre, el cansancio, papeles falsos, la confraternización con la gente de los pueblos, las escaramuzas, las peleas internas, las reflexiones, el paso de las estaciones y del tiempo.

De entre todos esos actos y situaciones Meneghello destacará el análisis de las personas aquellas que lo rodearon durante aquellos años: desde el que odiaba la violencia hasta el más duro, desde el jovencito cobarde hasta el veterano de mil batallas, desde el filósofo hasta el inculto, desde el torpe hasta el mas avezado, desde el católico más acérrimo hasta el comunistas más convencido. Toda una galería de caracteres que completan un mundo de personas falibles pero conscientes del momento en el que vivían y lo que se jugaban -la vida-. Pero es su grupo -su unidad- la que, es evidente, más aparecerá en el l ibro, entre ellos aparecen muchos tipos de personas pero todos cortados bajo casi el mismo patrón: la  mayoria cultas, religiosas -hasta el punto del pudor para con los insultos o con la muerte del contrario- que muestran -sobre todos en sus incios una parquedad de ideas militares y una sobreabundancia de ideas políticas, sociales e incluso filosóficas. Pero todo cambia, las personas no siempre permanecen.


El libro destaca por las reflexiones del autor sobre lo que le rodea: a veces son la admiración por el paisaje inmenso que lo rodea -sus descripciones son bellísimas- otras veces por el análisis político, o incluso cultural, de la sociedad y el país en el que están y, por otro lado,  en el que esperan estar tras la guerra; otras veces se decanta por contrastar los momentos casi idílicos en los momentos de paz entre los maizales del valle y las casonas rurales y sus pobladores que sustentan a los partisanos, con los momentos duros en el que el pellejo de él y sus compañeros no valdría la chaqueta raída que sustenta. No piensen que son la narración de “las batallitas” del veterano de sus años de guerra, no, es la crónica verídica, con sus momentos malos y sus momentos no tan malos de una época y unas vidas que merecían el respeto de ser contadas.


wineruda

lunes, junio 22, 2015

EL CAMINO DE LA CAPILLITA de LOUIS PAUL BOON



















EL CAMINO DE LA CAPILLITA de LOUIS PAUL BOON
de kapellekensbaan 1953
Edtra. DESTINO 469 Pág.
tradt. Francisco Carrasquer




Quisiera empezar esta critica con lo obvio: que si este libro hubiera sido escrito en inglés estaría entre los más nombrados y admirados de la historia de la literatura del siglo XX sin ningún lugar a la duda. Los críticos y los académicos de la literatura -a los que, por cierto, Boon fustiga, o incluso alancea, sin piedad en la novela- tienden a olvidar las literaturas periféricas al mercado tradicional literario: así la literatura flamenca es un lugar a donde no se llega por ningún camino fácil, además diría que si no se tiene un corpus crítico en el que apoyarse casi ninguno de los antes citados se suele atrever a incluir una novela “extraña” entre los libros “elegidos”; esos que deben recomendarse por sabe Dios qué razones.


“El camino a la capillita” no es una novela al uso, podría alguien incluirla en lo que se ha llamado “novela experimental”, pero ese termino suele asustar a los lectores puesto que ese sobrenombre parece llamar a novelas extrañas, pesadas o ininteligibles. Nada más lejos de la realidad en este caso que se resume en decir que es un libro que no asume viejos cánones establecidos sobre la novela para componer una narración donde aparecen desde la metaficción, a neologismos, alteraciones de la escritura o un extraño narrador que se dirige a sí mismo en segunda persona, o, simplemente, la propia  historia que se divide en otras tres: una novela dentro de la novela, una fábula sobre un lobo y un zorro y los comentarios de varios personajes -entre ellos el autor- a la propia novela o a los aconteceres políticos, sociales, culturales... Todo ello hábilmente trazado, conformando tres grandes avenidas paralelas, anchas y diáfanas, donde todo va por su cauce y se enlaza de manera clara por caminos perpendiculares hábilmente dispuestos.


La novela dentro de la novela es la historia de una niña, en un pequeño pueblo allá por el siglo XIX, que irá creciendo y usando todas sus armas, leales o no, rentables o no, éticas o no, para escapar de la pobreza de ese pueblo dominado por los dueños de la fábrica que les da de comer bajo condiciones de explotación, y que está sumido en las convenciones sociales y religiosas de esa época. Pero Ondine, la protagonista, solo quiere convertirse en el dueño explotador y en mantener esas convenciones como están. Sus pensamientos y sus actos, sumados a los de su familia y vecinos, así como los actos de la clase poderosa y del clero que domina el pueblo son los que compondrán la novela, mientras va apareciendo el socialismo y con él el cambio social. Así el miedo a los cambios , el sexo, las traiciones, las venganzas... aparecerán por toda la narración en un tono a veces humorístico, a veces acre, incluso irónico, pero siempre lúcido y atrevido.


La anterior parte se ve cortada a menudo con los comentarios y reflexiones de los amigos del autor y del propio autor a la propia novela o sobre diferentes temas que surgirán a colación de los sucedidos de la trama, o simplemente por que sí. Los personajes que aparecerán serán de variado pelaje y situación: desde Johan Janssens -poeta y escritor- o Monsieur Colson -del ministerio-, o el profesor de música, o Tippetotje – la pintora-. En sus conversaciones se deja ver el pensamiento de Boon sobre el su mundo: hablarán de música, de la guerra mundial recién terminada -de los ricos colaboracionistas con los nazis-, de literatura, de la vida, de la muerte, de la propia novela, pero sobre todo, y es lo que subyace en todo el libro, serán una feroz crítica política y social donde el clero, la burguesía, y el socialismo son destruidos de manera sistemática. El reproche más fiero será al socialismo, desde posturas de descreimiento, denunciando la traición a los valores que lo crearon, hasta llegar a ser lo que quisieron destruir, al lado mismo de los enemigos. Boon desde posturas nihilistas -anarquistas- despedaza al socialismo y al comunismo, como un ideología frustrada, cuadrada en sus planteamientos y que desprecia a sus mejores seguidores para ser solamente parte del problema que ellos quieren resolver. No deja títere con cabeza.



La tercera “parte”es una serie de fábulas sobre un zorro y un lobo escritas por Johan Janssens -poeta y escritor-. Unas aventuras donde la traición, el robo, el engaño, la religión, el poder, el hambre... será lo que domine en el suceder de los escritos, Donde, de nuevo, Boon levantará acta de manera simbólica, sobre la necedaz humana dentro de la política y la sociedad.



Sólo puedo decir que esta novela es espléndida, de esas que dejan huella en la mente del lector. Donde todo lo que escribe tiene una razón, una diana a quien apuntar; y así se adivina un descreimiento total, una absoluta falta de confianza en la raza humana, una rabia que cae sobre el mundo, su mundo, y escupe sobre todo lo que ve injusto y traidor, sobre los que confió y lo engañaron, sobre los ricos y los políticos, sobre la religión y los burgueses, sobre los literatos y la universidad; sobre la estupidez que rige y ha regido el mundo.

Fantástica.



Wineruda






jueves, junio 11, 2015

LAS LUMINARIAS de ELEANOR CATTON
























LAS LUMINARIAS de ELEANOR CATTON
the luminaries 2013
Edtr. Siruela 805 pág
Trdc. Celia Montolío




Olvidaré mencionar muchas cosas al reseñar este libro. Es tan grande la exhibición de temas de los que hablar sobre él que no puedo decir que acertaré en comentarlo todos. Es de ese tipo de libros de los que disfrutas hablando, discutiendo o cambiando opiniones con cualquier lector que haya tenido la suerte de leerlo. Es el simple y delicioso placer de la lectura. Ése que se encuentra en determinados libros repletos de historias paralelas, tangentes e incluso perpendiculares que se juntan o no en algún lugar allá en el infinito. Aparecen relatos de aventuras, policíacos, de amor, de venganza, de odio, de codicia, de barcos y hoteles, de prostitutas y mineros, de cárceles y lugares paradisíacos, relatos de afrentas y suicidios, de hijos bastardos y acaudalados hombres de negocios. Sí son muchos y variados pero que están sumados en una delicada operación donde los sumandos deben ser verificados y observados en sus más mínimos detalles ya que si no es así perderías el hilo y la suma no daría el resultado que debiera.


En los principios de la segunda mitad del siglo XIX había explotado la fiebre del oro en Nueva Zelanda. A la pequeña ciudad minera de Hokitika arriba, en un extraño barco, un joven escocés en busca de fortuna. Al parecer en el bar del hotel que se aloja se encontrará dentro de una reunión de hombres de diversa procedencia y catadura, congregados por una causa que explicarán al joven: ésta será una larga historia sobre las sospechas acerca de un ermitaño muerto, un rico minero desaparecido y una prostituta que ha intentado suicidarse. De esa argamasa de la historia surgirán los temas y personajes que poblarán el libro: el oro, el opio, un duro capitán de barco, un político naviero, chinos traficantes, asesinatos, minas, mares, fraudes, apariciones, robos, y un sinfín de cosas y nombres que se multiplican y a los que, en principio, cuesta aprehender pero que luego lo haces y así los persigues por su ruta a través del libro que se expande, en el espacio y en el tiempo, desde esa primera reunión explicativa para entender todos sus pormenores. El discurrir de la historia va apareciendo bajo las miradas de diferentes personajes, de sus opiniones, experiencias, palabras y situaciones. Una especie de caleidoscopio que se recompone a cada giro de la lente y en el cual las imágenes -las piezas- no se separan sino que se van uniendo hasta conformar una figura clara y nítida del todo.


La novela, que podríamos llamar histórica, pero también policíaca e incluso novela de aventuras, está contada desde el punto de vista del narrador desde dos puntos de vista que se unen: el del férreo y decimonónico narrador de mirada rígida y pulcra, y el narrador que interpela al propio lector, que se relaciona con él, lo atrae hacía la historia, lo engatusa y le hace un guiño de aceptación en la descripción del  suceder de los acontecimientos y de los personajes, ésos que son descritos de manera exhaustiva y escrupulosa tanto desde el punto de vista físico como del moral y mental. Los pensamientos, las palabras o las reacciones de los personajes del libro tienen un porqué, una razón profunda en sus motivaciones y Eleanor Catton las describe y las sustenta bajo diferentes razones sabedora que la profusión de nombres y personajes alejaría al lector del camino correcto del libro, por ello cada situación tiene un referente y una explicación tanto en el suceder como en el resultado, pero no por ello lesiona el libro sino que aporta calidez y peso en la estructura y en el resultado. Es simple, la autora se dedica a poner por escrito el número oculto en las incógnitas de la ecuación.


Si algo me da lástima -he de decirlo- es que un ignorante como yo en temas de astrología pierde la posibilidad de enriquecer aún más la experiencia lectora de este libro, debido a que cada capitulo está precedido de una carta astral de los personajes en la que Catton añade y apunta motivaciones y posibilidades anexas a la simple lectura lineal de la obra. Debería decir que esto no empaña la lectura, no coarta ninguna expresión ni empequeñece las posibilidades de entender el libro, pero si me ha supuesto una pequeña basurilla en el ánimo saber que me he perdido algo con lo que hubiera disfrutado aún más con la novela.

wineruda