domingo, febrero 14, 2016

EL GALLO ROJO VUELA HACIA EL CIELO de MIODRAG BULATOVIC


 






















EL GALLO ROJO VUELA HACIA EL CIELO de MIODRAG BULATOVIC
crveni petao leti prema nebu 1959
Plaza y janes 270 Pág
Trad. Mario Verdaguer



Habrá en alguna estantería de una librería de viejo un libro manchado, quizá de humedad, sin tapas, de un color anaranjado con un sucinto y estilizado dibujo de un gallo en tinta negra y roja. Ya es viejo... la única edición española es de 1961. Tienen las hojas ese color amarillento que le impone la humedad y el paso del tiempo. Sí, es de esos libros por el que saltas la mirada cuando revisas esa alacena; a fin de cuentas han habido tantos libros y tantas novelas, que ese raído y desconocido libro no merece ni que revises el nombre de su autor en el lomo y, aunque lo hicieras, ¿quién es ese tipo de nombre serbio, o montenegrino o croata? ¿quién lo conoce?. Pero, hazme caso, si encuentras el librito, agárralo, ni lo mires -no se vaya a romper- págalo y llévatelo a casa. Como harías con una versión antigua, ya perdida, de un disco de los Beatles, o de Tonny Bennet, o el Requiém de Fauré interpretado por Victoria de los Ángeles. Pero, al contrario que estos, el libro de Bulatovic es un desconocido, pero, debéis de saber, es esencialmente portador de la misma belleza que tiene esa música. Supongo que, lógicamente, dudareis que un libro desconocido sea comparable a las piezas o artistas o momentos del arte ya establecidos y conocidos -y reconocidos- por suponer un ejercicio de talento y estar repletos de consideración. Es más, pensareis -yo lo hago- cuál es el rango con la que se mide la belleza. En este caso cuál es mi medida estética por la cual defino a esta novela como hermosa. Difícil tema...Existen muchos autores que defienden que hay un clasificación y calificación objetiva de lo que es bueno o malo, bello o feo, raro o perfecto. Supongo que existirá una explicación técnica- filosófica para ello. Yo no la tengo, sólo respondo al reconocimiento por afinidad. Es decir que si los libros que a mí me gustan y que he intentado reseñar -algunos, todos, la mayoría- son del agrado del que me lee...Tendrá muchas posibilidades de que le guste algo nuevo que propongo. No hay más, es simple y sencillo: yo no recomendaría a Coello nunca, así que a los que les guste Coello a rabiar, es posible que no les guste lo que yo leo- ¿o sí?.. a saber...tampoco tiene demasiada importancia...



Lo cierto es que leí el libro hace muchos años, y ahora, vuelto a leerlo, no ha perdido un ápice de la belleza que recordaba, de la fuerza de sus personajes – Mara “la loca", los vagabundos, el viejo, Muharen, los personajes de la boda...- Personalidades que van recorriendo la novela mostrando la necesidad del hombre de ser comprendido, perdonado y ayudado, pero que también muestran la capacidad para hacer el mal y poseer lesa parte de la existencia que es indigna. Así parecen sobrevivir al eterno enfrentamiento entre la vida y la muerte, el disfrute y la tristeza, el ocaso y la mañana. De modo que la boda -unos de los centros de la novela- será el símbolo de energías nuevas y que bullen -para bien y para mal- y , por contra, aparece el cementerio con el que está lindando la celebración, imagen de las fuerzas invisibles e imbatibles con las que se encuentra y se ha de encontrar el ser humano. Todo el libro apesta a hierba cortada y viento seco y batiente y huele a sudor y calor. Todo ello contagia una visión del mundo opresiva y asfixiante: el odio, la tristeza, la crueldad, la impotencia, la indignidad, la violencia, el deseo -sucio y blanco-...Todo ello Bulatovic lo describe en pequeñas ventanas que va a abriendo y cerrando al áspero calor y a las miradas indiscretas del lector, y nos la presenta en pequeños sorbos, como queriendo apagar la sed del mundo -de ese mundo- en una fuente de la que beben figuras de un lugar y momento perdido mientras el gallo posee la certeza de ser quien pueda saciar los deseos del hombre, puesto que han nacido y van morir con él. Parece recorrer el libro ese linde del camino donde circulan las viejas leyendas sobre muertos y vivos, violencia y fuego: donde lo personajes parecen encerrar -y esconder- todos sus sentimientos; no se  muestran al amigo -ni al odiado- son parte de ese mundo oculto de las pequeñas poblaciones rurales del mundo -en este caso montenegrinas-, donde no parece ocurrir nada pero por ahi circula la vida entera -y el fin-.





Como en muchos otros libros que he leído me asombra, y me apabulla, la capacidad del escritor para mostrar de manera bella un motivo a veces rudo y sucio, a veces oscuro y grosero, en un ambiente tan lejano a lo atractivo...Así el empleo de la rememoracion, de las imágenes, de los verbos , de los adjetivos... en definitiva ese lugar de la literatura que llamamos poesía. Enfrentado dos mundos, lo hermoso y lo feo, es necesidad y objeto del escritor que predomine lo primero, y en este caso Bulatovic lo consigue de forma abrumadora.


wineruda

miércoles, enero 27, 2016

LAS CIUDADES INVISIBLES de ITALO CALVINO




















LAS CIUDADES INVISIBLES de ITALO CALVINO
Le città invisibili. 1972
Edtrl. Siruela 183 Pág
Trad. Aurora Bernárdez



No es tanto el viaje -huida, marcha, paseo- sino el camino, no son tanto los caminos sino las ciudades por las que pasan; ésas que dan sentido al verbo IR -me voy, vuelvo, yendo, fuera, hubiera ido, habría ido...- por encima del verbo VOLVER o del verbo HUIR. Esas ciudades improbables por lógicas o probables por absurdas; esas ciudades satisfactorias por ineptas, desfavorables por sabias; esas ciudades modernas entre las ruinas de su pasado glorioso o ancianas entre sus rascacielos de brillantes y translucidos cristales; esas ciudades donde hay más habitantes que recuerdos y más recuerdos que corazones; o esas ciudades estrellas fugaces; o esas ciudades que nunca han existido ni existirán; o esas ciudades que sólo son verdad el día que te conocí; o esas ciudades que se mueven a ritmo de sinfonía, o esas ciudades que se agitan a ritmo de swing; y esas ciudades con alma o las que no la tienen; o esas ciudades frías; y esas ciudades que viven por ti y por mi; y esas ciudades juego; y esas ciudades que atormentan; y esas ciudades iguales a cualquiera; y esas ciudades con pasión, y esas ciudades invisibles... Todas ellas son hitos del camino, balizas de vida parpadeante, que camina y se para , que silba y calla. Todas son pozos donde se sobrevive a las tinieblas y a las luces escondidos entre sacos de tierra y cemento. Todas razonablemente equipadas para sobrevivir, razonablemente equipadas para caer muerto... Pero son las últimas que cito - las ciudades invisibles- las que sobresalen por encima del resto una vez encontradas entre las páginas de Calvino; donde son rescatadas del vacío, del lado oculto de la luna, del extremo cálido del hielo, del otro lado del espejo; son percibidas siguiendo el camino contrario de la voz de María Callas. Para notarse esplendorosas en su realidad y su mentira, sentidas entre el profundo aullido de su poesía. Nos tientan a creer que existen o existieron o, con toda probabilidad, existirán. Aunque sólo fuera en sueños imposibles o en la punta de los dedos de un sonámbulo. O, si me apuran, sólo fueron visibles en el último soplido -suspiro- de Dizzy Gillespie o en el último trazo de Frida Kahlo.


















55 ciudades que describe Marco Polo al Kublai Khan, mostrando, acaso, lo que vio en los viajes por el imperio mongol, o, quizás, nacidas de la propia mente del veneciano: ciudades que nacen del cielo, de la tierra, del aire, del fuego, de la muerte, de los sueños, ciudades donde las casas pueden ser de carne y sangre y las personas de fieltro y arcilla. Las Ciudades que describe Marco vienen del remoto futuro y del reciente pasado, son tan improbables que el Khan las recoge como hijos inmaduros del árbol de la imaginación, hijos que probablemente no sean pero que están llenos de todas las características de lo deseado, de lo soñado: Y hay que saber que cuando el que desea pierde la necesidad de poseer lo que no tiene, ya se consigue poseerlo. Es, así, realidad  la franca y deslumbrante verdad de esas ciudades invisibles que por mor de la poesía se convierten en ciertas acampadas en el espacio que queda entre las sienes. Sustentadas en la necesidad de tener un testaferro de los sueños y espacios y vivencias que debió tener el Kublai, pero, aun así,  no las alcanzó -las ciudades-, separadas de él por su palacio, sus huestes y la propia vida. Y así que, Kublai,  cree en lo que escucha, por que necesita creer en ese revoltijo de ciudades invisibles por desconocidas, por maravillosas; ciudades eternas en las que Marco Polo vierte todo su manantial de esperanzas, recuerdos, nostalgias y descubrimientos, y nadie podría decir que, a pesar de sus diferentes nombres, no son la misma ciudad mirada de diferentes formas, lugares, estados o días, quién sabe si todas al final son solamente Venecia, esa que añora y llora, que eran parte de su niñez y su juventud, ese momento en el que las cosas parecen mas profundas de lo que son y que no desentrañan mas misterios que el de tu propia finitud. Marco Polo es dueño de todas esas ciudades maravillosas y extrañas, parece poseer los mapas reales, -lejos de lo evidente- y el registro de sus habitantes, por que las ciudades, a pesar de su belleza y sus edificios, son, realmente  sus moradores: Las ciudades son del que araña una pared, cuelga un trapo en la ventana, rompe una pared en su casa, siembra una flor en su tiesto, salva a un gato en el tejado o rompe el sueño de sus vecinos con su dormir agitado. Ciudades invisibles para habitantes fantasmas y para palabras fantasmas: Octavia, Zenobia. Argia, Leonía, Esmeralda....





Calvino escribe una lección  sobre viajar, sobre soñar, sobre paisajes posibles e imposibles; fabrica una sopa mapamundi hervida con poesía y magia. Escribe sobre mundos deseados como apariciones de espectros de cemento y sangre, de huesos y ladrillo, pero al contrario de los tópicos, son animados y fascinantes, como hechiceros y brujas traidores a su tradición de oscuridad . Como “la alegoría del arte italiano” de Giovanni Paolo Panini crea arte sobre arte, ficcion sobre realidad, o como El Bosco pintando “El jardín de las delicias” crea, también, un mundo ficticio, casi real, inmenso, sabio y asombroso, de personas , lugares, artefactos y paisajes.



wineruda


lunes, diciembre 28, 2015

LOCOS. UNA COMEDIA DE GESTOS de FELIPE ALFAU















LOCOS. UNA COMEDIA DE GESTOS de FELIPE ALFAU
Locos. A comedy of gestures 1936
Edt. Seix Barral 196 Pág
Trdc. Javier Fernández de Castro




Siempre me ha parecido que las posibilidades que ofrece un libro son las que dan o quitan valor a su contenido; así una novela en la que las posibilidades de, pongamos, lectura, resolución, planteamiento, análisis, solución, o estudio sean una o pocas , para mi manera de entender la literatura, deberá ser de inferior calidad a una en el que sean muchas o infinitas. Todas las posibles lecturas llevarán rutas, ideas, soluciones diferentes: el lector elegirá bifurcaciones, sondeará caminos, comprobará soluciones, satisfará dudas, planteará problemas, dará respuestas según las posibilidades que el libro le ha dado. Así un libro se multiplica hasta el infinito. Y en el concepto de “posibilidad” incluyo tanto el contenido profundo, como la propia prosa o la estructura de la obra, todos ellos agentes primordiales en la riqueza literaria de un texto. Una obra en la que prime la prosa sobre el contenido o exactamente lo contrario encorsetará tanto la composición literaria como unas anteojeras aplicadas a una mente humana. En esta novela de Felipe Alfau todos los mundos, todas las visiones, todas esas posibilidades están abiertas. Si no llevas una lectura atenta -y sospecho que aun así- te perderás detalles, sorpresas, soluciones e ideas que el escritor ha puesto como jalón de un itinerario trazado a golpe de bisturí: cortante, incisivo y directo.


Felipe Alfau es un escritor español que emigró a Estados Unidos a principios del siglo XX, adoptó el inglés como lengua literaria y escribió muy poquitas obras con, en principio, escaso éxito. Suele pasar... en el destino de muchos escritores sin un apoyo definido en la “industria”. Un paria en un país de ricos en influencias, una cara más en el paseo de los “sin-nombre”. Sin embargo esta novela es rica en todos esos detalles que han sido loados y amados y reiterados y aplaudidos por los críticos en novelistas incluso muy posteriores a él. Todo lo que quieras buscar como perteneciente a la novela “posmoderna”, aparecerá en este libro: experimentación en el narrador, metaficción, fragmentación de la realidad, subjetividad... Un prodigio temprano, olvidado durante años para que en 1990 fuera nominada al National Book Award. Estupideces del destino.


Y.. ¿qué es Locos. Una comedia de gestos? Pues es un libro sobre España, pero no sólo para España evidentemente. Es una mirada entre ácida, triste e irreverente sobre las características de la vida en aquella época: sobre la enseñanza ridícula, cargante y católica, sobre la moral estricta y vacía, sobre la policía inepta, sobre la familia, sobre los pedigüeños, sobre los curas, sobre la muerte como modo de vida, sobre poetas muertos por la abundancia de la primavera... Es un mundo inmenso nacido del microcosmos de un bar de Toledo llamado “ Café de los locos” donde el narrador ve la posibilidad de que todos los habituales del bar sean elementos y protagonistas de una novela, de esta novela. Y así todos ellos aparecerán en la novela, en diferentes términos y momentos, participantes de historias en las que serán meros comparsas o elementos principales. Pero que a modo de puzzle extremo, o quizás debería decir a modo de investigación detectivescas deconstruida, es decir elementos individuales, solitarios, que van recomponiendo una historia que en principio sólo se supone sugerida, real pero partida por una confusión de términos, personajes ambivalentes, nombres que se confunden debido que a veces son una cosa y otras veces otra. Así la “Lunarito” será hija, amante, criada, prostituta, asesina, acosadora, o “García” será pobre o colaborador de la policía, o poeta muerto de mucha vida: o Gastón será hijo, hermano incestuoso, ladrón, o, por ejemplo, Carmen, será hermana, monja... Todo un mundo de soluciones, personajes que se acercan y alejan, de historias que se solucionan, que se explican, y que tienden a reunirse como por efecto de la atracción de un agujero negro a los planetas que se le acercan, para devorarlos, pero en este caso para masticarlos, deglutirlos y devolverlos convertidos en una historia completa, circular y magnífica sobre la vida, sobre arte, sobre literatura de la buena , esa que aunque sea escrita por un hombre con riesgo de ser olvidado, es tan digna o más que la de los escritores de alto copete, títulos nobiliarios o amantes de papel cuché de esos de revista.


wineruda







martes, noviembre 24, 2015

EL HALCÓN PEREGRINO de GLENWAY WESCOTT



















EL HALCÓN PEREGRINO de GLENWAY WESCOTT
the pilgrim hawk 1940
Edt. Circulo de lectores 124 pág
Trad : Toni Hill





Puede resultar desconcertante leer una novela corta, casi un cuento largo, que se puede entender de tantas formas como lectores la lean, puesto que como todo escrito de valor simbólico lo es más para la interpretación del lector, que el intento de descubrir el significado último que buscaba el autor, que en lineas generales podría asomarse en las líneas de este libro, pero siempre he pensado que en un libro, el modo que es descifrado, pertenece exclusivamente al lector, a sus experiencias y momentos mentales. Si no fuera así la lectura se convertiría en un repaso de la biografía, pensamientos, ética, sentimientos del autor antes de la lectura de su escrito. Eso no sería una lectura de una obra de arte, sería otra cosa. El autor pone los medios, la belleza, la intención, el método, la filosofía, pero no pone ni la perspicacia ni las posibilidades del lector.





Así este libro tiene un mundo de interpretaciones. Encerrados en el estrecho espacio de una casa en Francia -allá por el periodo de entre-guerras del siglo XX- confinados en el mísero transcurso de una tarde veraniega, -esperando que llegue la cena-, los personajes están aprisionados no sólo en esas medidas espacio-temporales sino que también los están en la interpretación de sus actos y pensamientos y en el análisis de su actos por parte del narrador, mediatizado por sus propios impulsos morales, sexuales, culturales o de simple acto reflejo momentáneo de amor-odio. Desde la figura central de Lucy un halcón que centra el discurrir tanto de los pensamientos de Alwyn Tower -el narrador- como de la conversación entre los Alex- la dueña de la casa- y los Cullen los invitados y dueños del halcón. Alwyn separa dos características de los halcones que se dejan morir cuando, viejos, no pueden cazar y que a pesar de ser utilizados en cetrería, nunca han perdido su estado salvaje y sólo se quedan por que viven mejor así. Dichas situaciones son comparadas por Alwyn con el comportamiento sexual y amoroso de los humanos -las personas se creen jóvenes aún cuando han perdido la juventud- y, por ende, lo compara con el matrimonio, que cree estado natural de los hombres -enfatizando el sentido propiamente masculino del termino-. Su decadencia y la soltería es un fracaso, una condena a parecerse al halcón, un no haber conseguido llegar a los términos que la moral del momento, y que el estado natural de las cosas cree ser la forma perfecta de ser y estar. Por contraposición al estado de decadencia moral y estética de los Cullen, el narrador añade los personajes de los criados, una pareja entrada en años, humildes y con cierta sensación de ser protagonistas de un serial de costumbres clásicas contadas por esnob de ciudad, pero que, en definitiva, sirven para demostrar que al final de igual cual sea el estrato social del que se surja, el comportamiento humano -los celos, las peleas, la compasión, el amor real o irreal, la relación- es la misma para todos.





Creo que hay varias razones pero si por algo merece la pena leer este libro es por la forma que está utilizado el recurso de describir en primera persona todas lo que ocurre en el libro y las sensaciones que le producen sea por su cultura su asco o su pasión. Ya que, en una especie de monólogo interior, aparece descubiertas un derroche de ideas -peregrinas o buenas-, de sensaciones -reales o inventadas-, de pasiones -creídas por él o inventadas- surgen de cada una de las páginas, y he sentido la sensación de ser engañado por el libro, la menos de querer engañarme, o quizá he visto que el escritor quería engañarse a sí mismo. De tal modo que, aunque la forma de estar contada y al momento que se refiere, puede parecer pasada de moda o con clichés antiguos, no lo es para nada, creo sinceramente que es una forma de ver actual de la vida y del amor -y del matrimonio-. Se condensan en muy pocas páginas un mundo de ideas sobre las relaciones humanas, sobre como ver el mundo y reírse, o mofarse, o dar pena, comprender, tener envidia, lastimarse, creer lo que no es o, simplemente, confundirse. Así de largo de ideas es lo que corto en palabras parece.


wineruda



viernes, noviembre 20, 2015

EL PLACER DE VIVIR de ANDRÉ COMTE-SPONVILLE














EL PLACER DE VIVIR de ANDRÉ COMTE-SPONVILLE
le gout de vivre 2010
Edt. Paidos 316 Pág
Trdct. Marta Bertran Alcázar






Lejanos quedan los años de Instituto en el que un profesor aburrido de enseñar -ni me acuerdo de su nombre- repetía formulas y términos filosóficos -dialéctica, esencia, substancia, ataraxia, metafísica, ontología...- que nosotros apuntábamos asombrados y pensando lo mucho que nos costaría aprender de memoria términos de nombre difícil y sentido ininteligible. Apurábamos hasta los días anteriores al examen para quitarnos de encima a la mayor brevedad posible aquel tostón que nadie intentó enseñar con interés, quizá persuadido -el profesor- que aquellas -como las anteriores- cabezas estudiantiles no tenían interés en la Filosofía. Posiblemente sea cierto, pero no dejo de culpar a aquellos profesores porque no supieron, al menos, sembrar un gramo de curiosidad en aquellos cerebros, ni siquiera lo intentaron, perdieron la batalla sin combatirla. Hubiera bastado con hacer amenas sus clases, o simplificar las teorías de las que hablaban -de los términos específicos que usa la Filosofía- para hacerlos cercanos al alumno, al posible interesado, al joven que , esquivando la primera sensación de terminología “imposible” se adentre en ese mundo. Muchos años después, me he interesado por la filosofía -debido al tiempo pasado no creo que sea por aquellos profesores- ., y me ha hecho gracia, mientras buscaba en Internet libros que pudieran ser interesantes, que viene a ser lo mismo que en literatura, discusiones entre , digamos, a”academicistas” que defienden la Filosofía estricta de rancio abolengo, vocabulario disciplinado y consensuado, y cierto sentido de “Club Privado” no de alterne, por supuesto, sino de entrada solo permitida a los iniciados. Estos se enfrentan a una rama de la filosofía que pretende “democratizar” el Club, abrirlo a personas no iniciadas específicamente en ese campo, y dar una versión más “accesible” de los tratados filosóficos de los grandes autores. (No confundir con la auto-ayuda que no es lo mismo, para nada) Mi opinión sobre esta discusión supongo que no le interesará a nadie, pero la expondré: a mi me parece que dejar abierto el mundo de la filosofía a personas que por cualquier razón se interesan en ella es bueno, facilitando su entrada con caminos fáciles y hábilmente señalados. Si les interesa ya buscarán la forma de leer los más clásicos o puros a su tiempo. Sería, si no fuera así, como si hicieras leer “La muerte de Virgilio” de Broch, "Hojas de hierba" de Walt Whitman  o “Los reconocimientos” de Gaddis a un niño de 15 años...No... aún no es el momento...





“El placer de Vivir” son 101 comentarios breves , debería decir artículos periodísticos, sobre diferentes temas, actuales o no, del filosofo francés Comte-Sponville. En ellos expone toda su forma de ver el mundo, explica su análisis de las cosas, influida por su ateísmo, su sentimiento de libertad y de moral basada -así lo cita muchas veces-en Spinoza, Alain, y los estoicos. Todo eso está muy bien, pero caería en el error del que acuso a los profesores más arriba, si siguiera por estos derroteros. No, ese libro no es un tratado filosófico, no es una conferencia para iniciados, no es un discurso al uso. No, no es eso. Comte-Sponville es un filósofo divulgativo, sus esquemas expresivos no pasan por una utilización estricta y austera de la terminología tradicional de la filosofía... la usa en su termino justo y combinada con un lenguaje accesible al lector que se acerca a ese campo. Sus temas no tratan de elevados términos abstractos, tratan desde el racismo, la ideología, Juan Pablo II, los atentados del 11S, la navidad, la felicidad, el planeta de los simios, mayo del 68, eclipses, el amor, los nazis....Digamos que tiene un extenso muestrario de temas de los que opinar y hablar. Pero eso no es lo importante del libro, al menos lo más importante, sino que es la presentación de la duda, la exposición de ideas que te harán dudar sobre lo que siempre has pensado y, al menos, te señalarán una duda sobre si lo que siempre has pensado es la única respuesta o explicación. También te surgirán nuevos temas en los que pensar, en los que la cosas parecen descubrir una nueva forma, un aparente color distinto, ya que a pesar de la multitud de veces que te ha ocurrido o en los que has pensado en ello o simplemente han pasado por delante tuyo, no te habías parado a pensar en por qué ocurre, o cómo ocurre, o para qué ocurre.... El libro sólo intenta dar con el camino que más se acerque al del sentido común, mediatizado por el poso “ideológico” del autor, pero que, aun así, muestra la manera de avanzar en ese camino... Él expone sus ideas, no las impone, y trata siempre de ser respetuoso con las ajenas. Así de este libro sólo saldrás con tu propia opinión, sea debido a que aceptas la que en él ha enseñado, sea laque tu has sacado tras tu propio razonamiento.


Existe otro lazo que te atrapa del libro, dejando de la lado preguntas o miradas diferentes a las que siempre has tenido, y es una nuevo punto de vista sobre la belleza, sea de las cosas , de las situaciones o de las personas, este libro te enseña un resquicio por el que mirar a las cosas y a las personas de un modo diferente, atreverte a mirar -o a reaccionar ante ellas- desde otro lado, desde otro punto de vista, o simplemente descubrir que hay belleza ahí también, siempre la ha habido, y ciego de ti mirabas la televisión...


Que nadie se confunda, ya lo dije antes, esto no es un libro de auto-ayuda, no va de eso, no te aconseja nada, no te habla de nada para ser feliz, no tienes que hacer nada debido a este libro, no dejaras de fumar en 24 horas, no. Es un recorrido por el mundo de Comte-Sponville, de sus ideas, de sus claroscuros, de sus penas y letargos, de sus opiniones y fantasías, de su saber y sus lecturas, de su pasado y sus manías. ¿Que te puedan servir para algo? No lo sé... Si te sirven para reflexionar sobre ciertos temas en los que nunca te habías parado a pensar, o para ver nuevos puntos de vista que no tenías...ya sirve para algo. Para mucho...

"Tú no deseas las cosas debido a que son buenas, son buenas debido a que tú las deseas"

wineruda

jueves, noviembre 12, 2015

EL CERCO DE LA IGLESIA DE LA SANTA SALVACIÓN de GORAN PETROVIC
















EL CERCO DE LA IGLESIA DE LA SANTA SALVACIÓN de GORAN PETROVIC
opsada crkve svetog spasa 1997
Edtr. Sexto Piso 399 Pág
Trad. Dubravka Suznjevic






Reconozcámoslo la gente huye ante lo inusual, le espanta lo que no sea la cómoda seguridad de lo tradicional -acostumbrado, rutinario, típico- es decir... lo normal; lo que siempre ha estado así y a santo de qué viene nadie a cambiar... Si las cosas funcionan con gasolina nadie debe venir a decirnos que no, que de verdad funcionan con aire, o agua o debido a que lo deseas mucho mucho mucho ... No, las cosas rectas y sin sustos, calmas y sin olas, que molestan el nadar de espaldas. Y sin poemas, ni metáforas, ni siquiera alegorías, ni siquiera prosopopeyas que molestan al entendimiento lógico y formal de las cosas, al normal funcionamiento de la novela de toda la vida de Dios... Así que, haré un pequeño manual para lectores de Petrovic,y de “El cerco de la iglesia de la Santa Salvación” ( y de “Atlas descrito por el cielo”, y “La mano de la buena fortuna” que son como hermanos de éste)...No lean a Petrovic a quienes no les guste la poesía, pero no ésa de profundas cuestiones morales y difíciles metáforas (no se asusten) sino la poesía de bellas imágenes, caprichosas combinaciones de palabras -elegidas con mimo-, e ideas de sedimento a largo plazo. No lean este libro si no les gusta los libros imaginativos, rabiosamente creativos, tercamente soñadores; donde lo etéreo es palpable, lo inmaterial vive y se reproduce, donde los vientos hablan roban engañan convencen, los pájaros mecánicos tiene vida, las Iglesias flotan en el aire, los rezos funcionan, por las ventanas se ve el pasado, el presente y el futuro, donde los rayos de luna se tejen y los del sol y los de las teas, y donde las historias habladas se guardan en sacos y los sacos se vierten en pozos. No lean este libro si no les gusta la magia de y en la literatura, pero no esa de varitas y sombreros de copa, sino la que retuerce el mundo, lo agarra por la solapa y lo vuelca, lo pone cabeza abajo y de sus bolsillos caen todos sus inventos, mentiras y verdades, lo que oculta y lo que sorprende: abejas que guardan palabras sagradas, plumas de propiedades milagrosas, pájaros que vigilan el mundo, las lagrimas son atrapadas, las imágenes se guardan en frascos para enamorar a príncipes lejanos, voces que mueven el mundo, los ladrones que roban futuro, creencias que defienden ideas, espinas de pescado que acaban con ejércitos, vida que solo transcurren en los sueños. No lean este libro si no les gusta el arte, por ello no lean este libro si no les gusta María Callas y A.C.D.C...




Goran Petrovic cuenta en este libro tres historias, una cercana en el tiempo -pero que nace en el pasado lejano y en los sueños- y dos historias lejanas: una que da el título al libro y que cuenta el cerco de la Iglesia Serbia de la Santa Salvación por parte de guerreros búlgaros y cumanos; otra la historia del Dux de Venecia y la caída de Constantinopla debido al ataque de soldados de la Cuarta Cruzada. Todas las historias están unidas por una finísima llave, tan delgada y volátil como la pluma de un pájaro. Son historias de guerras y de destrucción: la guerra de Bosnia que destruye todo, toda la confianza, toda verdad, toda comprensión, todo futuro, todo lo bello; el cerco de la iglesia que va destruyendo todo lo sagrado y hermoso que hay en aquellos páramos y edificios, y el ataque artero de las tropas cruzadas contra la ciudad de Constantinopla . Momentos, lugares, estados, estaciones distintas pero donde todo fluye pero donde las cosas parecen ser evidentemente iguales. Pero también son historias de amor, el amor de Bogdan , protagonista actual, por su amada y por sus pájaros y por el mundo, y por la necesidad de encontrar algo que lo salve. Amor por Dios de los monjes de la Iglesia de La Santa Salvación, respeto por sus creencias, por su fe que mueve montañas, por su pasado, por las leyes que lo mueven. Y otro amor, más prosaico, del Dux de Venecia por el poder y el dinero.



Amor, poder, lucha, saber, conocimiento, vida, salvación, Fe, tradición, respeto, naturaleza, verdad, imaginación... de todo ello habla Petrovic. Habla de lo viejo y de lo moderno, de como todo se une, too está atado y enlazado. Habla del engaño que producen los sentidos, de como no se ve el presente, no te lo dejan ver, está atrapado en las vistas de las ventanas que nos pusieron los arquitectos del mundo en nuestras casa, los mismos arquitectos que dan información al mundo, enseñan a las personas, o roban el futuro. Habla de un pasado que conocía las formas para descubrir los secretos del mundo pero que nos fue arrebatado. Sí, habla de todas esas cosas serías y podría parecer que pomposas, pero no dejo de creer que el libro tiene todo ese componente de parodia, de simulacro de historia de Serbia y del mundo, pero que en parte pierdo por desconocer primero la historia de Serbia y , segundo, las claves del pensamiento Serbio actual. Pero bueno, que no les importe, el libro es tan magnífico como parece. La verdad es que si miras un paisaje exquisito respetas lo que es, aprecias como vuelan las aves, como serpentea el rio, como vibran las hojas con el viento, como destaca el verdor de la hierba y el blanco de la nieve en la cima gris de las montañas, como suena el susurro del viento, el fragor de la catarata, pero no piensas que antes aquello era un mar antiguo. Disfruta del presente...






wineruda



miércoles, noviembre 11, 2015

FORMAS DE MORIR de ZAKES MDA















FORMAS DE MORIR de ZAKES MDA
ways of dying 1995
Edt. Barataria 237 Pág.
Trdt. Bianca Southwood







Aún donde mora el terror, incluso donde la desgracia y el asesinato -la muerte inútil y gratuita- habita entre los poblados de casas de hojalata y cartón. Allí donde el hambre, la injusticia, el racismo establecido, la lucha de etnias, el dolor, la sospecha, la más oscura parte de la historia del hombre moderno restalla sobre sus calles de cemento podrido, en sus riachuelos de sangre y vómito, en sus paredes de balazos y graffitis, en sus cielos de humo y gritos de terror...Incluso allí existe un resquicio para la dignidad, el respeto, la pequeña -mínima- esperanza de tener orgullo y respeto por el mundo -por el pasado y por el presente-. Eso no pueden arrancarte de los ojos, ni de la cabeza, ni del alma, ni siquiera de los pies agrietados. No pueden desraizar pequeños momentos de vida agradable entre escombros, no pueden evitar que exista la mirada compresiva entre iguales, el roce de la palma de la mano sobre una mejilla mojada por el llanto, los sueños posiblemente imposibles, el pasado que tuerce por la esquina y se acerca con pasos afeitados; no, no pueden. Y aunque parezca un tronco flotando sobre un lodazal inmundo, siempre queda a flote el momento para ser libres en compañía de un amigo, de una amiga, de un recuerdo sedoso, de una canción imposible, de una risa ensoñadora, de un respeto que mereces, de la dignidad que te has ganado a manos llenas.



Toloki es un vagabundo que se gana el sustento como plañidero en los entierros de alguna ciudad de Sudáfrica durante los años del apartheid. Extraño, feo y maloliente, sobrevive de las exiguas rentas que le dan los parientes de los finados en los muy frecuentes funerales de los barrios pobres de la ciudad. En uno de ellos reconoce a Noria -la bella Noria-, una amiga de la infancia, a la que han matado a su pequeño hijo. De aquel encuentro surge una narración donde se revuelve el pasado en su poblado natal. Los buenos, alegres, raros, llorados, pacíficos días de infancia en los que los dos fueron amigos, hasta que la edad y la vida los separó. La tranquilidad de aquella época, contrasta con el presente duro y violento, donde el asesinato, el hambre, la violencia, el racismo son lo único que conocen. La comprensión del pasado y la unión en el presente es lo que les hace volverse fuertes. Y desde desde debajo del tejado de hojalata de la casa donde conviven ven el mundo girar y se encuentran con un mundo violento donde la policía racista , y a grupos de asesinos de un jefe tribal contrario a los pobladores de las barriadas que son ayudados por el propio estado, y a los grupos de autodefensa de las propias barriadas de disparo fácil, todo un círculo viciado, terrible, desquiciante. Pero aprenden a sobrevivir entre cenizas y lágrimas. Pequeños gramos de felicidad envueltos en polvo del camino.






La historia está contada por un narrador grupal. Un “Nosotros” que habla sobre la vida presente y pasada de Noria y Toloki, que nos enseña su vida a los largo de esos años, ya que es el grupo el que conoce el mundo en que viven los dos, el que los defiende -y ataca,- el que comprende -y desprecia-, el que enseña -y maleduca-; toda la vida gira alrededor de la tribu y de las personas que te rodean, no pueden vivir sin ellos. Y así la historia sólo puede ser contada por ellos -por nosotros- los que aman -o no- a Noria y Toloki: sea en la tranquilidad extraña de los poblados y de las montañas, sea en la violenta ciudad.; sea en la infancia normal y casi mágica, sea en la madurez cortante y triste. Así el libro compone una historia colmada de mágicos pasados y oscuros presentes, de supervivencia extrema pero asumida, de odio pero también de ayuda mutua y comprensión -las tristezas y pobrezas se pelean en grupo-; compone un relato de dignidad y deshonra, de risas infantiles y lágrimas de madres.



Nada escapa al mundo de Zakes Mda, toda la contradicción de un mundo injusto y cruel, pero donde las personas son también acreedoras de contener toda la fuerza de la vida, toda las posibilidades de ser felices -aunque sea solamente durante un instante, durante un sueño, durante una risa compartida mirando unas fotos de una revista-. Y así el libro compone un mural de la vida en Sudáfrica en aquel instante, en aquel sitio, en aquella vida de asco.



wineruda

jueves, octubre 22, 2015

PIEZAS EN FUGA de ANNE MICHAELS

















PIEZAS EN FUGA de ANNE MICHAELS
fugitive pieces 1996
Edt. Alfaguara 308 Pág.
Trd. Eva Cruz García



Encuentra el modo de hacer necesaria la belleza; encuentra el modo de hacer bella la necesidad.


           Siempre escribo reseñas acompañado de música, que puede variar en edad y mesura, pero esta reseña me ha llevado, no he tenido otro camino, a la Misa de Réquiem en re menor de Mozart. Toda la tragedia, todo el dolor y misterio que acompaña a cada una de las notas de la partitura, solo es comparable a la belleza, a la estremecedora delicadeza de sus coros, al sonido trágico y conmovedor de las voces que cantan el Kyrie Eleison; a la imborrable sonoridad del Offertorium. Lo que debiera ser un canto fúnebre, se convierte en un turbador signo del esplendor entre cualquiera de las artes. De igual modo “Piezas en fuga” es la constatación de una tragedia, donde el olvido es imposible, donde el dolor y el recuerdo son como voces, ecos, que se elevan como un Réquiem insistente, agudo, lacerante, pero querido, porque todo lo que se olvida parece morir, todo lo que no se extraña acaba en el rincón oscuro de la mente, ése donde la mente no perdona pero sí encarcela todo el pesar por las personas y, también, por los hechos -las caricias, el sonido de un piano, de una risa estridente, de un olor penetrante, de un rastro de pisadas amadas en el barro- que se quedaron atrás injusta y salvajemente. Pero, como en el Réquiem de Mozart, la belleza de la composición de Anne Michaels se suspende sobre el libro, como una brisa suave que domina una atardecer ardiente -infernal-. Las palabras elegidas, las imágenes, la profunda poesía de sus textos y sus ideas, los recorridos de sus personajes, todo, son como partes de un composición coral , que al unísono recrea un movimiento infausto pero con voces precisas y hermosas. Así aparece esa extraña contradicción que entraña todo el arte, y, ciertamente, la literatura que es el enfrentamiento de lo bello y lo triste, lo hermosa fealdad de un texto donde lo que cuenta se enfrenta a cómo se cuenta, ese brutal choque entre lo que no quisieras ver en un papel -que repudias lo que cuenta- pero admiras la forma en el que al autor se ha enfrentado a él y lo ha contado. Infierno de hermosas fogatas.



Cuando un hombre muere, sus secretos se juntan como cristales, como la escarcha sobre una ventana. Su último aliento oscurece el vidrio.



            En esta novela, escrita en primera persona, el protagonista es Jacob, un niño judío polaco, que presencia el asesinato de su familia por los nazis. Hhuye sin destino ni esperanzas de su escondite y es salvado por un profesor griego - Athos- que lo lleva a su tierra. Allí, escondido durante los años que duró la invasión nazi de Grecia, va aprendiendo a vivir pero no a olvidar a sus padres , a su hermana -Bella-, al horror, va sucumbiendo al terror a la vida que le acompañara gran parte de su vida, pero, también, va aprendiendo a conocer y querer a Athos -su forma de ver la vida y el mundo, sus gustos, sus manías-. Los dos emigraran a Canadá, donde Athos sera profesor de geología y escritor de libros que denuncien la barbarie nazi. Allí Jacob conocerá otro mundo, otra vida, pero nunca se separará del fantasma presente y querido de su hermana y de la presencia atronadora de sus padres, pero tampoco de los terrores que le sobresaltan el sueño, le atosigan el alma, le hacen voltear el corazón. Pero, también, allí conocerá a sus más queridos amigos y a su esposa, que cambiará su forma de ver el mundo y el pasado.



Escucho los sonidos de la preparación del desayuno, sonidos que duelen. Escucho a Yosha, cada nota aprendiéndose el aire. Labios de gravedad me empujan hacia la tierra. Lluvia helada se adhiere a la nieve recién caída, plata y blanco. En el sofá de Maurice, los juncos se enredan a lo largo de la orilla del río, la lluvia de primavera cae con fuerza en la artesas de hojalata, la habitación está sumergida en el clima. Cada sonido es tacto. La lluvia sobre los hombros desnudos de Michaela, Tanto verde, que vamos a pensar que tenemos algúnproblema en los ojos, Ninguna señal se da por sentada. Otra vez, otra vez por primera vez.



              A Anna Michaels, no le importa tanto construir una novela estrictamente escrita con los cánones de composición al uso, no creo que fuera esa su intención, ella necesita contar una historia sobre unos hechos terribles, para los cuales no escatima imágenes crudas y demenciales -como lo fueron- de las salvajes atrocidades de los nazis, y las cuenta como poeta que es, así como escritora que busca en lo más profundo de la mente y del comportamiento del ser humano; de ese modo habla de todas los pasos que da el ser humano: el crecimiento, el amor filial, el amor de la amistad, el amor sexual y sensual, la madurez, el ocaso. Y cada paso que dan los protagonistas,-sus errores, sus triunfos, sus manías, sus rencores, sus miedos – es acompañado por una preciso corte, una elevada punción, que muestra sus entrañas, sus más recónditos anhelos, sus más profundos odios, sus mas queridas cosas, sus pequeños apegos. Es una novela sobre los latidos de Jacob, sobre su desordenada e insegura vida. Su historia no tiene, no necesita, un lugar, ni siquiera unas anteojeras que le enseñe el camino, se mueve con el impulso que le da la memoria, y, por ello, sobre el recuerdo y el olvido (imposible, posible, deseado, odiado, amoroso, cruel). La memoria no tiene estanques, no tiene puentes ni diques, planea sobre las personas desmedida y afanosa, como el vuelo de un albatros, como la belleza de un atardecer en la isla Griega donde vive Jacob con su mujer (la mujer que lo salva). Éste es un libro descontrolado como una larga poesía, sin cuartetas ni tercetos; es una narración para leer con el alma oprimida y los ojos llorosos, pero con la alabanza de una creación bella, apasionada, firme en los conceptos, y admirable en los verbos, en las recreaciones, en los dibujos de vidas, en los paisajes, en los caudales de sentimientos, en los adjetivos, en los sustantivos, en todo, o en casi todo;  es un libro sobre Jacob, un niño desmantelado por la vida, al que le salva el amor, el que le ayuda a ayudarse a mismo, el que preña sus sueños de vida por vivir más que vivida.




           Es una novela de lágrimas, de rabia, de odio, de sensaciones bastardas, pero también es una historia de redención, de búsqueda de salvación, de recuerdos, de poesía contada para ser apreciada como una bebida anhelada tomada a pequeños sorbos.

Impresionante

wineruda

viernes, octubre 16, 2015

LA CRIPTA DE INVIERNO de ANNE MICHAELS















LA CRIPTA DE INVIERNO de ANNE MICHAELS
the winter vault 2009
Edt. Alfaguara 320 Pág.
Trdc. Eva Cruz




No sé si sabré escribir sobre este libro y exponer todo lo que cuenta, el cómo lo cuenta y para qué lo cuenta. No sé si me perderé en todos los mares, ríos, caminos, cuerpos, pieles, piedras, flores, muertes, vidas, sonidos, mensajes, tentaciones, silencios, gritos, lágrimas, colores, sensaciones táctiles y visuales, penas, cantos, sufrimientos, explicaciones, abandonos, búsquedas, amores, olvidos, recuerdos... Sobre todo recuerdos, esos que explican y dan sentido a la vida, lo quieras o no. No sé si sabré encontrar el camino por el que pueda mostrar apenas una ventanita, pequeña y solitaria, por el que pueda entreverse aunque sea sólo el matiz del color de las historias que cuenta o el último rastro del olor que queda tras el paso ágil de una persona; no sé si sabré siquiera eso,  tan extensa de sentimientos como profunda de explicaciones es esta novela, que no sé si lo conseguiré.


Recuerdo escribir con aquel bolígrafo en aquel cuaderno: “la tía Grace murió en el otro lado del océano”, y también pensar en lo raro que era que hubiera vivido toda su vida, y también muerto, en un lugar que yo nunca había visto, la clase de revelación dolorosa de maravilla y pena, excitación y desorientación, y el proceso lentísimo de comprender que la propia ignorancia sigue creciendo precisamente al mismo ritmo que la propia experiencia”


No sé si he podido siquiera advertir si esta novela está escrita en prosa poética o, a veces,  es poesía pura y simple. Sus textos buscan la belleza, a veces por el sentido de las palabras, a veces por el placer de la belleza de las imágenes, -la detallada descripción de un acto, de un pensamiento de una escena, de un olor, de una simple flor-, a veces por el sentido profundo -oculto o desnudo- de lo que realmente expresan. La belleza se encuentra sostenida entre versos sin rima, y frases sin verso. Es una novela de palabras, de expresiones, de remembranzas, de penas esculpidas, pero no es una novela de olvidos. Nada esta expuesto a la amnesia, nada a la ingratitud, nada a la oscura esquina del cajón de la indiferencia. Y tan contundentes son sus historias, tan expresivas sus convicciones, tan vehementes sus recuerdos, que ni siquiera la seda de esa poesía puede suavizarla, ni ocultarla al lector menos atento, está ahí, caliente y viva, para hacer masticar al lector las piedras férreas de los ríos, las nieves frías de los páramos o las secuencias crudas que quisieran hacernos hacer cerrar los ojos y no verlas.



Un jardín tiene que tener un sendero” solía decir mi madre, y tenía razón. Un sendero que se ha ido labrando su camino en la tierra, hundiendo cantos, con hierba que comienza a crecer en las hierbas -dijo Jean- un sendero que el uso constante ha ido grabando en al tierra. Igual que con el correr de los siglos, los escalones de la piedra se ahuecan en el centro. Imagina si unas simples botas son capaces de gastar la piedra, igual que algunas historias se curvan en el centro tras siglos de ser contadas. La tierra sabe por donde hemos caminado...




Son dos historias separadas y unidas a la vez. Una es la historia de un matrimonio, Jean y Avery, La otra es la historia de unos enamorados, la propia Jean y Lucjan. La primera situada en Egipto en los años sesenta del siglo pasado, durante al construcción de la presa de Asuán. Avery es un ingeniero que trabaja en el traslado del templo de Abu Simbel. En el segundo Jean se refugia entre los sentimientos y mente de Lucjan, un artista exiliado polaco en Canadá. Pero no es una historia sobre el amor, o, al menos, no sólo es eso. Esta novela es una historia sobre el pasado, sobre los recuerdos, sobre la muerte, sobre la reconstrucción, sobre el imposible olvido, sobre el implacable poder del mal y el odio sobre las personas inocentes.

Pero no, no es solo eso. La novela habla de muchas cosas,: habla de como el pueblo Nubio tuvo que dejar sus tierras, casas, muertos, vida, tras la construcción de la presa de Asuan, y dejo allí sus recuerdos, su forma de ver el mundo, sus olores, sus vidas, perdidas por el afán de unos por dominar la naturaleza, sin tener en cuenta a las personas, y el poder creador y protector del recuerdo, de las pisadas repetidas por los mismos caminos, de las tumbas no olvidadas, de los años sumados que constituyen décadas y siglos en los que las personas aprenden a conocer el mundo -su mundo- y la naturaleza. Habla , también, el libro del pasado de Jean , Avery y Lucjan, y de todas las personas que le rodean, de la soledad y el desarraigo que les convoca, que los une, de la pena por las cosas que hicieron o no, de las cosas que olvidaron, de las personas que perdieron, de los deseos que no cumplieron. Y del horror... del horror de la guerra en el gueto de Varsovia o de Alemania, de las muertes, de todas aquellas muertes sin sentido,pero también del intento inútil de olvidar, y de tratar de reconstruir el mundo sobre los huesos de los muertos, sobre la sangre de aquellos cuerpos: mentiras poderosas sobre verdades que no se debieran ocultar. Habla sobre la falta de inocencia del mundo, sobre tragedias que se asumen pero no se olvidan, como partidas de ajedrez entre la mente y el espíritu,, entre las lágrimas y el rencor solitario. Y habla de la perdida; de la perdida de los padres, de los seres queridos, pero también de la perdida de la confianza, del amor, de la propia estima. Nada puede compararse a la desaparición, a la súbita, tremenda, y irreemplazable perdida de algo que quieres, la rabia escupida desde la mente y la entrañas, el sabor acre de la rabia... Y habla del dolor, oculto o público, que reposa sobre todo como un manto de nieve en la pradera, como una nube de polvo en la carretera, todo el dolor del mundo que se agolpa a veces en las sienes de una persona, o sobre el hombros de la multitud agolpada en los andenes de la última estación o sobre las paredes de los muros de ejecución o sobre los margenes de los cementerio. Habla de darle sentido al mundo, aunque sea a una pequeña partícula del mundo ésa que sostiene tu mente, da equilibrio a tus actos y a tus ausencias, ésa que mantiene el cuerpo en la posición adecuada al movimiento de la esfera terrestre. Habla, también, de las palabras, da las voces, de los cuentos en la oscuridad, en las conversaciones que añaden valor a tu mente, de la comprensión por la palabra y el pensamiento, único camino útil. Habla.... de tantas cosas....


-Cuando la tierra está demasiado helada como para cavar tumbas -dijo Lucjan-, los muertos esperan en criptas de invierno. Estos edificios siempre tienen una cierta dignidad, ya sean de ladrillo o de piedra con caros apliques de bronce, o un humilde cobertizo de madera, porque se construyen con respeto por quienes yacen entre sus muros.





No sé, por fin, si sabré decir qué es esta novela: ¿novela filosófica? ¿novela sobre la vida?¿el amor? ¿el recuerdo? ¿la pena?... No lo sé, acaso todas, quizá ninguna. Solo podré decir lo que dije para describirla a una amiga: buena como una larga conversación entre amigos, como una historia contada por un viejo profesor, bella como un poema, difícil como todo lo que merece ser encontrado.


wineruda

jueves, octubre 08, 2015

SHEILA LEVINE MURIÓ Y VIVE EN NUEVA YORK de GAIL PARENT




















SHEILA LEVINE MURIÓ Y VIVE EN NUEVA YORK de GAIL PARENT
sheila levine is dead and living in new york 1972
Edtr. Pomaire 335 Pág
Trdc. Gregorio Vlastelica




Si tuviera que hacer una pócima de brujas para que un día volviera a la vida Sheila Levine, o al menos para reconstruirla pedacito a pedacito, el brebaje tendría que tener unas grandes cantidades
de cualquier ácido que se encuentre en el mercado -no importa la marca, pero que sea muy corrosivo-, unos litros de sangre judía, unos kilos de neuronas de padres sobreprotectores, paladas de humor negro, mala suerte a espuertas, inconformismo con un límite, futuro en poca cantidad, patetismo un poco -privado eso sí-, noches de boda ninguna, esperanzas de novios tampoco, y destino previsto desde la cuna en cantidades mayores que las necesarias. Se revuelve todo, se cuece, en cualquier calle de Nueva York, a fuego vivo al compás de cualquier música de los 60 -Beatles por ejemplo- se le añade pancartas contra le guerra de Vietnam, un poco de marihuana. Y tenemos ese pedacito más o menos representable de Sheila. Sí, un fantasma, pero un espectro insólito, alocado, gracioso, colmado, irresistible, cáustico.



¿Qué va ser de de ti Sheila Levin? A ti que te han enseñado desde pequeña que una mujer no es completa si no se casa, que te desvives por adelgazar y ser perfecta - a pesar de tu voraz apetito -en tu cuerpo menudo y ancho, que necesitas alguien que te quiera, o no lo haga pero quiera casarse contigo; que ni siquiera buscas amor, sólo un marido, que eres una burguesita de nacimiento pero no de hecho. ¿Qué será de ti? Tú que no soportas a tu madre pero dependes de ella, que quieres seguir las costumbre judías a rajatabla pero no lo consigues, que no quieres hace daño a nadie, que no sabes decir que no, que hacer el amor por pena y por inercia, que huyes de todo y tienes miedo de estar sola, que eres la amiga fea de la guapa, que lloras porque no te sacan a bailar, que peleas contra gigantes barrigudos y tus dulcineas con barba o son gays o no te quieren. ¿ Qué has decidido hacer ? Sé que has decidido suicidarte harta de buscar sin fin -ahora que has cumplido los treinta-, de ser la tonta de la familia, la rara, la extraña; harta que no te comprendan, de patear fiestas y bares solitaria, de gente estúpida, de hombres asombrosamente imbéciles, de mujeres sin cerebro, de amigas que sí pueden casarse pero no lo hacen porque a este novio no le gusta “el guardián entre en centeno” o no vota Demócrata; harta que las previsiones y consejos de tu madre se hagan realidad, harta de todo decides suicidarte. Y te pones a escribir una larga carta dando una explicación donde afeas a tus padres sus actos, y te ríes de lo que pensaran de todo lo que hiciste -la mojigata Sheila no lo era tanto- y cuentas las cosas como las viviste y las pensaste, como sufriste y gozaste. Pero, como mujer de la triste figura, arremetes pluma en mano contra toda la idiotez del mundo -la tuya y la de los otros- te tomas la vida tan en serio como debe tomarse las cosas con tan poca importancia que pueden acabar con un tarro de pastillas para dormir, tan en serio como un consejo mal dado de pequeña, como una venganza a golpes de pétalos de margarita, como un tipo que te mata a sonrisas, como un libro que se ríe a fuerza de ironía y humor del color de una taza de café solitaria de desayuno.


Siempre he pensado que una de las palabras mas bonitas del español es sorna. Esa palabrita corta y concisa, sincera y apabullante. Y este libro es un lleno de sorna: sorna sabia y malévola, sorna cabreada y malhumorada, sorna lacerante y descriptiva, pero sobre todo sorna crítica con un tipo de educación, con una forma de vida -la suya propia-, crítica con los muros que nos ponemos nosotros mismos y crítica con las costumbres establecidas, con un mundo estricto y acomplejado que no vive ni deja vivir en paz a los que no son como los demás.

Una pequeña  maravilla de libro de humor.



wineruda

jueves, octubre 01, 2015

OPINIONES DE UN PAYASO de HEINRICH BÖLL




















OPINIONES DE UN PAYASO de HEINRICH BÖLL
ansichtem eines clowns 1963
Edt. Seix Barrall 248 Pág.
Traductor : Lucas Casas





Las volutas de humo nacen para desaparecer, las llamas para ser apagadas, las vidas para acabarse, los ojos para cerrarse, los momentos para pasar, pero la historia -y las historias- nacen para ser contadas, no pertenecen a nadie, sólo, y exactamente por ese instante, para el que las escribe. Así “Las opiniones de un payaso” son una historia personal, la de ese payaso, pero inscrita, inseparable, al momento en la que cuenta, esa franja temporal única. Y de las palabras del payaso se describe una sociedad alemana tas la Segunda Guerra Mundial que quiere olvidar y otra que quiere poder. Böll hace arqueología entre las ruinas del pasado pero también en los grades edificaciones del presente. Y me pregunto ¿ es un libro pasado de moda, de esos que caducaron hace tiempo? Para nada...Los libros cuentan y son parte del momento histórico en las que viven, incluso son testigos, notarios y, los mejores, acusadores, de su historia. Aquellos, como éste, que consiguen coser entre una historia personal, las piezas de tela que cuentan la vida real, son los que soportaran el paso del tiempo, serán acunados como ejemplo y muestra de un mundo que existió y que aquí aparece sólido como las iglesias románicas.




Contado en primera persona, por Hans, el payaso de familia poderosa a la que abandona – y de la que es expulsado- para seguir su vida en los escenarios, y entonces comete el mayor pecado entre los de su gremio, dar lástima. Abandonado por Marie, se agarra al alcohol como Crusoe a su isla, pero sin Viernes que lo ayude. Desde el fondo de la botella solo ve el lugar en el que se ha estrellado en la caída. Nada sostiene ni su carrera, ni su vida, ni su futuro. Rechazado por el público, sin dinero, sin Marie, perdido su autodominio, abandonada cualquier forma de orgullo personal... Se aferra a sueños sin salida. Ésta es la historia de un hombre que recuerda, que ama y que odia, que se auto justifica y acusa, que repele y atrae, que angustia y da pena. Es una historia que cuenta un momento de la vida de un hombre, pero también describe un instante concreto de la historia de Alemania -durante y tras la 2ª Guerra Mundial-. Ambas situaciones se cruzan, se mezclan, se queman y vuelven a nacer juntas.


La rabia y la obsesión desbordan cada letra que compone el payaso. Y cada palabra son puñetazos
obsesivos y acusadores primero contra una clase de personas que llegaron al poder la derrota alemana; aquellos antiguos nazis embozados en los ropajes de líderes democráticos; pero también golpea a toda la clase católica que surge tras la guerra y a los que acusa de hipocresía y de estar ávidos de autoridad -a éstos odia más profundamente debido a que piensa que son los causantes del abandono de Marie-. Y por último es a sus ricos y poderosos padres a los que desprecia y achaca por haber tenido una infancia despreciable, ademas de ser los causantes, por su estupidez, de la muerte de su hermana. También existe un lugar, amplio, para recordar todos los momentos que pasó con Marie, las pobrezas, las risas, las tristezas, los viajes, los pequeños y grandes empeños de los dos, las lágrimas, los hoteles, los abortos, los amigos, y los enemigos... Esos enemigos, católicos como ella, que enfrentados al ateísmo de él, fueron minando, según él, la relación hasta devastarla.


Si te caes con todo, si tu caída es tan grande que llegas al infierno, si todas las manos que debían sujetarte son tan solidas como el humo del cigarro que ya no fumas, si has gastado todas tus fuerzas, si tus pies son un masa informe de los pisotones que has recibido, si las uñas con las que agarrarte a la pared te las has comido hasta la raíz. Créeme, deja quemarte alegre y modestamente entre las conmovedoras llamas del infierno. Y arrastra contigo a cuantos puedas...


wineruda

jueves, septiembre 24, 2015

AUTO DE FE de ELIAS CANETTI






















AUTO DE FE de ELIAS CANETTI
die blendung 1935
Edt. Muchnik 420 Pág
Trd. Juan José del Solar



Hace algunos años no hubiera podido terminar esta novela, es de ésas que necesita cierta experiencia lectora, ese poso que sólo deja el leer literatura. No toda ella, pero sí esa que supone esfuerzo de comprensión y separación, y que asienta los cimientos para que el cómo se dice y el qué se dice sean casi igual de importantes. Supongo que es como un espeologo que se acostumbra a pasar por pasadizos que para el profano son opresivos, pero que para él son lo máximo de la belleza, tanto por ellos mismos como por ser caminos que conducen a las cuevas mas grandes y hermosas, las que él busca. Es la conjunción de ambos sentimientos los que hace que la espeología tenga una rara similitud con cierta parte de la literatura: ¿Dónde poner los pies y los ojos para continuar sin caernos? ¿Cómo elegir las cuevas que visitar y que estén al alcance de mi experiencia? ¿ Como elegir el camino correcto para desentrañar los secretos de la cueva? Basta una simple mirada para saber si una cueva es bonita, o extraña o difícil, pero lo importante es atreverte a sumergirte en su hondura y descubrir por ti sólo lo que allí se esconde y que sólo tus ojos desentraña. “Auto de fe” es una cueva profunda, larga, intrincada, resbaladiza a veces, pero espléndida.



Desandar el camino que he recorrido leyendo “Auto de fe” es un ejercicio de equilibrismo. Primero tomaré, por probar, el camino corto: un erudito, Peter Kein, vive obsesionado por sus libros, es una especie de quijote moderno, trastornado, mas que por los personajes de las novelas, por su biblioteca. Un pedante, misógino y misántropo, que vive de absorber letras y páginas, y devolverlas al papel. A su paso, aparece una Dulcinea de rastrillo -su esposa Teresa- a la que odia y no soporta, es su adversaria -zafia, inculta y avara-, su antónimo, que le golpea y termina echándolo de casa. Entonces, en una posada de mala muerte, conoce a Fischerle, su Sancho Panza, un enano jorobado -adicto al ajedrez- al que adopta como criado, pero que termina siendo un codicioso que se aprovecha de él y del poco dinero que le queda. En sus aventuras aparecerán gigantes disfrazados como el asesino portero de su casa, o ciegos mujeriegos, o putas gordas, o limpia alcantarillas deshonestos, prestamistas convertidos en “librofagos”. Incluso, al final, aparecerá un bachiller -el hermano de Peter- que intentará dejar las cosas como estaban.



Pero no se puede recorrer una novela tan apabullante con ese simple recorrido. “Auto de fe” es, primero, el recorrido por la mente de sus personajes. En los que lo real y lo imaginado -soñado- se confunde hasta el punto de que eso que han imaginado se convierte en cierto para ellos -ilusos-; desde la imagen de muerte y destrucción -de sus amados libros- de la mente de Kein, hasta la necesidad de dinero de Teresa y sus locuras de ser millonaria y amada por un tendero ajeno a todo, o por la imagen de ser campeón del mundo de ajedrez de Fischerle, momento en el cual América se rendirá a sus pies y será adorado y amado por el mundo -hasta la desaparecerá la joroba-. “Auto de fe” también es un recorrido por lo más bajo de los instintos humanos: la muerte, el odio, la violencia, la misoginia, el pavor, el deshonor, la avaricia, todos sumergidos en un mundo oscuro y desolador, que de tan patético, resulta casi un ejercicio de humor negro, negrisimo, en algunas partes, pero no por condescendencia, sino por lo malicioso y sagaz que es la prosa de Canetti y por la poca condescendencia que se advierte para con sus personajes: siniestros o dignos de lástima, pero nunca indiferentes. “Auto de fe” es una crítica a los eruditos que viven ajenos al mundo, en sus “bibliotecas de marfil” lejanos al mundo y la sociedad, rellenos de pedantería y letras, se disuelven en un mundo ajeno a ellos, y no saben desenvolverse más allá de los lomos de sus libros. Estúpidos inteligentes que conciben el mundo a la medida de las frases que leen , pero no ven la pura realidad. Y es, a la vez, un recorrido por un submundo cerrado y oscuro, de un lumpen que malvive entre la sociedad vienesa, en lugares sórdidos y paralelos donde la violencia, la avaricia, el robo y la necedad, es el único componente del muestrario. La novela muestra un conjunto de personas que, a pesar de todo, se mueven bajo una lógica interna, todo lo que ocurre, hasta lo imaginado, tiene una razón de ser, todo se mueve así por que cada uno de ellos es la rueda dentada que mueve al otro, hasta el infinito. Como una alucinación filmada en plano único. Una sátira sangrante.


Y supongo que habrá un mundo de simbología que añadir tanto a los personajes, como a las situaciones, como a los temas del libro, pero, se me ocurre, que cada lector adivinará o advertirá una situación o un lugar común en cada página del texto, desde comparaciones con la llegada del nazismo, hasta críticas políticas o , incluso literarias. A mí me ha parecido un intento por dibujar un mundo sobre personas extremas, desde eruditos hasta incultos, desde locos hasta el más cuerdo, desde ladrones al más honesto... Todos son parte de un mundo en el que se desdibuja la frontera entre lo real y lo imaginado, y la verdad parece no ser más que un punto de vista. Y los personajes son esclavos de sus instintos, necesidades y educación, nadie escapa de ellos.. Sólo en sueños.



Supongo que una parte habrá que atribuirse al traductor -Juan José del Solar- pero el lenguaje y el estilo de Canetti en la novela es un ejemplo para cualquiera que quiera descubrir a un gran escritor. Frases cortas y contundentes son lo único que necesita para poblar un mundo lleno de ilusos soñadores, asesinos exacerbados, pueriles eruditos y golfos de baja estofa; no se revuelca en la marea de las descripciones exageradas o soliloquios desquiciados o disquisiciones morales o , incluso, digresiones distantes; no, no necesita eso; con puntería de atleta concentra en la frase, en su contenido exacto y necesario, lo que quiere decir, y expresa lo que necesita para mostrarnos el mundo, su mundo. Lo cierto que es un autentico placer leer a Canetti, su prosa de filigrana sencilla, de adjetivos en retroceso y de verbos afilados es una auténtica delicia estética y técnica.






wineruda




martes, septiembre 15, 2015

LA CÁMARA OSCURA de GEORGES PEREC




















LA CÁMARA OSCURA de GEORGES PEREC
la boutique obscure 1973
Edt. Impedimenta 124 sueños
Trdc. Mercedes Cebrián




El mito y la realidad. Lo subjetivo y lo objetivo. Lo real o lo imaginado. La vigilia o el sueño. Lo abstracto o lo figurativo. Todo arte, todas las artes, tiene una duplicidad en su concepto y en su expresión, en su concepción y en su parto, en su partitura y su canto, pueden seguir caminos diferentes pero ser manifestación de belleza en el fondo y en la forma. Habrá gente a los que un mantra sera una simple -molesta- repetición de un sonido, para otros será un método para llegar a lugares lejanos, superar cuerpos, mentes, paisajes, nubes y horizontes; y encontrar la perfección en lugares que nunca visitó y que no sospechó que existieran. Así la realidad es tan imposible de palpar, de enmarcar en paisajes comunes -en esos en lo que lo objetivo es parte única de lo real, nada parece salir de los raíles del tiempo y del espacio- que de vez en cuando surgen los sueños como magnificación de la vida -de lo vivido y el porvenir- en los que todo se confunde: realidad y fantasía, lo subjetivo y lo objetivo, aquello abstracto y aquello real. Perec escribe 124 sueños en este “dietario de sueños”, y en él se suceden de manera sostenida -como una nota musical- hechos y posibilidades, fantasías y supuestas realidades, se cruzan entes fantasmagóricos -como nieblas de un lugar lejano que avanzan por el horizonte-y personas de sangre y huesos -como amigos que ganó y perdió en la vida-; aparecen perversiones y virtudes perdidas, temores y alegrías, vivencias pasadas y deseadas, nimiedades y elogios, pasiones bajas y pasividades pasajeras.




Perec, a su manera -ésa que solamente la poseía él- dicta una serie de sueños alineados por fechas
que suceden entre Mayo de 1968 y Agosto de 1972, donde refleja fielmente todo lo que soñó esos días, sólo acepta el pudor de algunas iniciales para ocultar nombres a los que asociar, y deja algunas lagunas en los sueños que no recuerda con exactitud. Puede que a algunos lectores, especialmente a los que o no les gusta Perec o no lo han leído nunca, les parece una sucesión de datos o episodios inconexos y sin sentido; puede, incluso, que no les parezca que merezcan ser leídos, todo digno de comprenderse, pero a los que nos gusta este escritor nos gusta este tipo de textos. Letras valientes en los que se atreve a reflejar su pasiones, miedos, ideas, necesidades más intimas en un striptease moral y literario que no puede ser menos que agradecido. Una lección de imaginación en el concepto de la literatura que se plasma en una páginas leídas en ese punto medio que está entre el que se inmiscuye y el que sólo observa la vida de los demás. Ese ejercicio de fisgar lo intimo y lo personal para, en este caso, apreciar la literatura en ese extremo -que ya poco abunda- del ejercicio creativo como fin, donde lo subjetivo se aleja de lo impersonal y lo incoloro para pintar un mundo-no, un mundo no-: EL MUNDO de Perec. Ése que como ese mantra recitado en voz alta, casi a gritos, en el que el sonido de las multitud de letras sumadas que crean la literatura, ése  es el fin, es el juego y la imaginación, es la verdad y la mentira. que se repiten una y otra vez hasta llenar todos los huecos en el espacio y en el tiempo. Es el arte no sólo como fin sino como camino hacia nuevos lugares, diferentes y extraños -sí- pero también alejados de la casa común.



Es una novela para leer con calma, comiendo sus palabras y masticándolas 30 veces, calentándolas en la boca e ingeriéndolas con placer.


Es un diario que si al leerlo lo acompañas con el ritmo, el tono y el sonido de cualquier concierto de viola de Jordi Savall tendrás la sensación, el tempo, el color de lo sueños de Perec y de su lectura. Al menos eso me sucedió a mí.




Wineruda










martes, septiembre 08, 2015

GATO ENAMORADO de TIM O´BRIEN

















GATO ENAMORADO de TIM O´BRIEN
tomcat in love 1998
Ed: Anagrama 401 Pág.
Trad. Daniel Najmías


Cojeo de muchos pies si hablo de literatura. Soy un ciempiés literario. Tengo tantos escritores que me gustan que me desbordan mis listas, y no hay manera de convencer a mis amigos de quién es mi autor favorito, puesto que un día es uno y al otro día el siguiente, y así hasta el infinito. Les doy oportunidades que no doy en otros mundos artísticos. Son la cojera entre piedras y ríscos, entre frases y resúmenes, son esos a los que descubro belleza donde otros no han visto, son esos que tienen belleza artística allá donde no parezca, son la muleta en el que se refugian los tullidos literarios que no han encontrado un buen libro que leer. Siempre ayudan. Y uno de esos es Tim
O´Brien, un escritor, fetiche para mí, apenas reconocido en el mundo hispano (no hay más que hacer una prueba en el google), es de esos que los americanos llamarían “underrated”, yo lo llamaría menospreciados, olvidados, perdidos, desafortunados. Pero yo he leído todos sus libros traducidos al castellano,: “Persiguiendo a Cacciato”, “En el lago de los bosques” “Las cosas que llevaban los hombres que lucharon” y no puedo evitar sentir orgullo de haberlo leído, un lujo literario al alcance de cualquiera, son la moneda de plata escondida entre las miles de níquel. Quisiera saber la razón por la que no se conoce como otros, que desde mi punto de vista no llegan ni por asomo a su nivel; es posible su insistencia en hablar de la guerra de Vietnam, sí es posible, pero también es verdad que lo usa para explicar comportamientos generales, para hablar de locuras provocadas, para hablar de horror. Es posible su falta de promoción, o de belleza personal (sí reconocedlo , existe...). O que escribe muy poco... A saber... Pero da igual, el que quiera que lo lea, yo ya lo he leído, y es una fantástica experiencia.



“Gato enamorado” es la historia escrita en primera persona por Tom, un profesor de lingüística al que su mujer le ha dejado por un tipo rico. Lo ha abandonado ayudado por su hermano, del que Tom sospecha tiene una relación casi incestuosa. Es un relato contado a una supuesta mujer a la que cita y alude de vez en cuando, comparando penas compartidas por el abandono de sus parejas. Pero poco a poco va apareciendo la verdad... En el relato surge un mundo de mujeres jóvenes a los que Tom adora y persigue, pero aún así la única obsesión del profesor será la venganza pero, a la vez, la búsqueda del reencuentro. No funciona... seguirán apareciendo mujeres, incluso una bella holandesa que se enamora de ´él. Todo se enreda por la aparición de antiguos colegas de la guerra de Vietnam, buscando venganza por una antiguas “diferencias” en aquella época.



“Gato enamorado” es una novela irónica, incluso sarcástica, poblada de situaciones que de tan patéticas que son, son hilarantes. Es la historia de un hombre loco, un personaje cómico por sus extremos, un individuo psicótico y tan obsesivo que resulta hasta molesto. Empeñado en que las palabras ocultan significados que influyen en su vida y comportamiento, absorbido por la necesidad de relacionarse con chicas jóvenes (alumnas o no) en las que necesita contacto y que en su mayoría lo desprecian y engañan, es un perrito faldero en búsqueda de una caricia y que suelta pelo por todos los lados. Pero ante todo es un maníaco del recuerdo de su mujer , Lorna Sue, sobrepasa todos los límites hasta dar pena hasta la risa, como todo parece que va a resultar imposible, lo que le supera es las ganas de venganza, ciega y furiosas, pero tonta e infantil, como los intentos del “coyote” con el “correcaminos”.



Tom, como narrador que es, miente o hace que miente a la mujer a la que se dirige.; oculta cosas y enseña a medias; da lógica a lo que no la tiene; enseña sólo un pedazo de la foto; la bombardea como un marido despechado con sus ideas fijas, sus penas y sus “verdades” con los que martiriza a toda persona que se le acerca. Es un tipo que, de "pesado" que resulta, aparece como penosamente simpático.


 En un libro lleno de personajes que desprecian a Tom te resulta fácil tenerle cierto cariño -con las cejas alzadas eso sí-; es un manipulador alocado, despreciable simpático, amable psicópata, amante olvidado, engañador burlado, obseso lineal, estúpido inteligente, vengador apacible... ¿Raro? No, un imaginativo personaje literario. Pero si Tim O´Brien es bueno en algo, es en los finales, los domina con inteligencia en cada uno de los libros que he leído de él. Éste no es una excepción, encuentra la solución más adecuada a lo que cuenta.



Wineruda


miércoles, septiembre 02, 2015

EL NO VA MÁS de STANLEY ELKIN


















EL NO VA MÁS de STANLEY ELKIN
the living end 1977
Edtral. Ampúries Paidós 127 Pág.
Trdct. Roser Berdagué



Algunos dicen que Gagarin dijo que “aquí arriba no veo a ningún Dios”. Elkin no dice que haya o no haya. Los tiempos cambian y los países también -a fin de cuentas no era comunista-.y él satiriza la religión, la cristiana. todo lo que se mueve por allí: Dios, Cristo, la Virgen, José, la biblia, el infierno, el cielo... No necesita -creo que tampoco le importa- decir si hay o no hay, sólo aporrea con precisión y mofa todas las ideas creadas y aprendidas durante siglos. Les da la vuelta, las moldea para mostrar su lado oscuro, su otra posibilidad, sus acasos, lo que nadie presupone, lo que podría ser -el...¿pero qué es esto-. Es una impía versión gamberra de un evangelio apócrifo. Es un Dante sacrílego, un iluminador de teatros donde se celebran homilías, un fantaseador de pesadillas de las que no se despierta, un humorista que hace monólogos sobre creencias imposibles, un alborotador del gallinero monoteísta -el zorro que aprendió en la universidad laica-. En la edad media lo hubieran quemado, en la actualidad lo llamarían esa estupidez de políticamente incorrecto. Así que es un superviviente de la hoguera pasada, salvajemente satírico, un interprete de música heavy en una iglesia, que nunca será escritor de cabecera de Coelho.



Su novela, en un principio lineal -una simple historia de un buen hombre que ve caer asesinado a un trabajador suyo en un atraco, y posteriormente es él mismo acribillado- va cambiando a una historia en los que van saltando de un personaje a otro -el socio del asesino del hombre, un enterrador, un niño muerto por obra y gracia de Dios – y en los que el tiempo no es lineal, salta y vuelve para explicar los sucesos y las experiencias de los personajes en su paseo por la muerte, la tumba, el cielo, el infierno. En ese escenario los personajes eventuales son los humanos que disfrutan en un cielo que parece un parque de atracciones
 -¿ Será de Disney?- o los sufridores de un infierno en los que los castigos no son sólo los relacionados con los fuegos, las torturas y los pinchazos de los tridentes de los demonios, sino que es también un lugar muy similar a una ciudad moderna donde la prisa -la imposibilidad de pararse-, la falta de intimidad, el ruido, la atmósfera agobiante, la suciedad son parte de la vida diaria, mensual... eterna. Los personajes fijos son todos los relacionados con la tradición cristiana: Padre, Hijo, María, José, San Pedro, los ángeles, los demonios... pero humanizados...


¿Humanizados? Protagonistas pasados por el psicoanalista, analizados por un brusco siquiatra sin lecturas sacras. Un Jesucristo tullido que no cree en sí mismo, aburrido de su papel, y que añora su tiempo en la tierra; un José que no cree que su “hijastro” sea el Mesías; una Virgen María traumatizada por su virginidad y por su forma de ser madre que huye de cualquier contacto; un Dios
egoísta y cruel, monarca absoluto de sus dominios y sus criaturas a los que usa a su antojo rellenando el cielo o el infierno por simple hastío, sin el don de la misericordia, severo y cruel a partes iguales.


¿Donde encajan los “humanos” protagonistas de la novela en toda esta historia de dioses, santos, madres de dioses? Pues ellos son las cobayas de sus necesidades, antojos, leyes estrictas. Son los que soportan la contradicción donde el bueno va al infierno y el malo vuelve a la vida, y el que pasaba por allí va al cielo, y el niño que toca buena música va a endulzar los aburrimientos celestiales. Un desorden ordenado por un guardia de tráfico alterado y con pistola fácil.




wineruda