viernes, junio 30, 2017

BUENA PUNTERÍA de KURT VONNEGUT























BUENA PUNTERÍA de KURT VONNEGUT
deadeye dick 1982
Emece 233

Tradu. Jorge V. García Damiano


Es curioso como Vonnegut, Kurt, habla del mundo en sus libros, no he leído todos -claro- pero creo que tengo cargada una buena mochila de sus textos en mis espaldas, probablemente he leído 9 o 10 de sus libros y todos tiene un componente común y que no tiene que ver con el tema o el tipo de libro que a veces es ciencia ficción, a veces critica política , a veces sátira, a veces... a veces es solo Vonnegut, Kurt,. Y, digo que es curioso, porque de alguna forma consigue algo que me sorprende. (Intentaré explicarme sin que parezca más tonto de lo normal,- con Vonnegut, Kurt, pasa eso, que leyéndolo te deja con esa sensación de que el mundo es imbécil y tú eres parte de él, y probablemente harías las tonterías que ves que hace el vecino de al lado del protagonista, o bombardearás el mundo con mantequilla-si fuera el caso- si al alocado protagonista de cualquiera de sus libros -que he leído.- le da por hacerlo.) Pero me disgrego, me disperso, sí, digresiono como un bellaco. Lo que me extraña, por fin lo digo, es que sus novelas tiene ese aire a película -`pongamos película por no poner novela de los 60 o de los 70 – o los 80, queda todo un poco lejos de mi mente- porque podría llegar a incluir a a Harold Robbins y no es cuestión-, hablan de esa Guerra Fría -que algún joven actual sonará a lucha de bolas de nieve-, y habla de personajes repletos de anfetamina, a películas de Vietnam sin Chuck Norris,, a Nixon en la televisión y de viajes espaciales a ningún lado y cosas de esas; algo así como una película de Harry el sucio, pero con más mala leche y matando más gente, y con más humor de pico y pala, pero no por lo manual y sudoroso, sino porque socava cimientos, bases, basas, tierras, cepillos de iglesia, tuberías de gas, cimientos de iglesias o del Capitolio, hace un agujero profundo, donde suena un eco, que aún me llega, -solo asómate a una librería que tenga un libros suyo, y lo oirás-. Pero todo eso que pueda parecer de los 60 o los 70 -y sí los 80), pero es actual (es lo que tiene la buena literatura, no tiene reloj, no marca hora, ni minutos ni siquiera años), digamos -pongo un ejemplo que no gustaría a Kurt, pero me agrada que así fuera´le gustaría que no le gustaría-, como un teatro empapelado con papeles pintado a rombos cremas pero con personajes salidos de un estudio de comportamiento de un psiquiatra -recién salido de una promoción del año 2017, con su bonete al aire, o lo que sea, al aire-, alocado, con su nota de sobresaliente cum laude de alguna universidad de esas que fotocopian premios nobeles con dinero y pastillas para no dormir.

Alguna veces , ahora que he acabado este libro, lo pienso: Vonnegut, Kurt, escribe como si cantara en un viejo vodevil, y mezclara en su canciones las pícaras letras sobre las relaciones humanas, pero las mezclara con el blues de la tristeza por la estupidez del mundo, una pizca de salsa picante, un poco de sátira, un grueso gallo de humor salvaje  y un pizquita de sátira, una pizquita que, de repente, como un reflejo del martillo en una rodilla, se convierte en un camión volquete, que te echa por la cabeza toneladas de tierra compuesta de letras y mal/buen humor, que te entierra, y te revuelcas en esa sopa de palabras que te explican, te preguntan¿joder tío mira cómo está el mundo, te creas todo lo que te cuentan? Y sus personajes estrafalarios son tan reales por serlo que parecen salidos de la puerta de al lado de tu casa , pero con el pijama al revés y las pantuflas usadas como armas contra la estupidez del mundo, atacando a zapatillazos a la necedad del mundo , a la injusticia , a la boberia, a la gilipollez, sí a la gilipollez de la gente que gobierna, pero también a la que se deja gobernar así, y puede ser una nazi de raza negra o puede ser un planeta de mentira donde manipulan al mundo o puede ser un humano en un zoo, pero el mundo da la vuelta en los textos de Vonnegut, Kurt, y su mala leche, desgobierna el mundo. Si dejaras que el mundo fuera gobernado por sus libros, sería un manicomio, un amplio despejado mundo de locos que deberían pisar con cuidado porque de los libros de Vonnegut, Kurt, sale ácido, puede ser sulfúrico que destroza todo lo que toca o puede ser LSD, pero ácido al fin.

Y Mi digresión se alarga, lo sé, no he hablado de “Buena puntería”, ahora lo haré, solo te puedo decir, que te dé igual el libro que veas de Vonnegut, Kurt, que en todos verás su figura con esa sonrisa de mala leche que no perdona, como el cigarrillo pegado a la comisura del labio  de Clint Eastwood mientras levanta el viejo poncho, y, sabes, lo sabes, que se va a cargar a todo el mundo y escupirá al último en la frente, diciendo -te lo dije-; y en Vonnegut, Kurt, ves esa misma sonrisa que te dice mira te voy a decir lo que va a pasar, que eres carne de cañón, que somos, y ¿sabes? el del cigarrillo en los labios se está riendo de todos, y por eso te cuento, porque soy el sepulturero que va aponer tú nombre en la lápida de madera podrida.

“Buena puntería” es la historia de una parte, -digamos de una sección, digamos que una sección especial, no especialmente torpe pero si especialmente anormal- de una familia, rica en origen -llena de snobismo y prepotencia de la riqueza heredada y venida de la nada-, pobre siempre, desde que tenía dinero hasta cuando lo perdió, Y es la historia concreta de un hombre-niño, Rudolf Waltz al que le dejaron al cuidado de una colección de armas con 12 años y mató de un tiro disparado a la nada -maldita mala suerte, torpe niño- a una mujer y su hijo en el vientre; es la historia de unos tipos que no fueron nadie,pero  nunca fueron nadie (o solo, por un momento lo fueron) cuando mataron a alguien o amaron a Hitler, o ayudaron a ocultar asesinatos, todo se oculta en la sociedad blanca y rica de cualquier pueblecito del sur de EEUU. Pueblecito, -Midland City- al que, de repente, se le cae encima e una bomba de neutrones, al que mata a todos sus habitantes, pero mantiene magníficamente el resto de lo que queda, hasta la tarta de nata recién salida del horno de gran calidad - y marca americana de última generación- del vecino de al lado, La familia Waltz, sobrevive, porque vive en Miami, por otro feo asunto de contaminación nuclear, se convierte en una ejemplo de un mundo que no se habla, de un mal escritor que no escribe de nada más que de vivir para siempre y una madre que no hace nada y un hermano que vive de su voz profunda, un padre que malgastó sus fortuna en Viena en putas y en salvar a Hitler, Una familia vacía , siempre vacía, solo sujeta por la tonta razón de tener lazos de sangre, de compartir casa, ¿de parecerse las narices?, en fin de ser familia, ¡oye son lazos de sangre, pero sangre de heridas.!


Y sí, el ácido sulfúrico de antes, es el elemento principal de la novela de Vonnegut, Kurt,. El humor caustico, contra el mundo y en especial contra su país; contra la posesión armas, contra la corrupción policial, contra el racismo, contra la guerra fría, contra los políticos, contra la falta de educación, contra la violencia, contra la incomprensión entre las personas, contra los ricos que los son por no hacer nada,contra los ricos por pisar a los pobres, contra los que engañan, contra los constructores de casas sin futuro,contra el gobierno, contra los científicos, contra la crítica literaria, contra el ejercito, contra los curas, contra los médicos, contra la familia, contra las palabras mal dichas, contra la buena puntería, contra la mala suerte, contra la buena suerte, contra lo injusto, contra lo que no debe ser respetado, contra ….¡Joder Kurt! No dejas títere con cabeza, nada queda sujeto sobre los pies de sus libros, y tienen esa pequeña presteza que hace que un libro que parece que te habla de tonterías, de ser simple como un cuento de Andersen con gota, o un Perrault del siglo XX que ha bebido demasiada absenta, ,es en realidad un cuento-combate que golpea como Muhammad Ali, como Rocky Marciano , como Joe Frazier o como Foreman : un uppercut al mentón, un directo al hígado, luego un jab al mentón y al final, el gancho final, duro y al cerebro.

wineruda





9 comentarios:

  1. Hola, Wine
    Tus intereses literarios gozan de la rara virtud en estos días de rescatar textos valiosos que se han vistos relegados al olvido -estimo que por razones netamente económicas del negocio editorial-. Y como un prestidigitador que agita una galera vacía y de ella saca un conejo, así percibo tus lecturas y comentarios.
    Sólo he leído 'Madre Noche' de Vonnegut, aunque sí he visto dos films basados en sus letras: el citado 'Madre Noche' y 'Matadero Cinco'.
    Quizás este título que nos traes no se incluya dentro de lo más conocido del autor, pero no dudo -por lo que nos cuentas- que vaya a la zaga de ellos; particularmente, en lo que hace a su ya reconocido estilo cáustico y socarrón. Tomo debida nota.
    Es curioso que lo hayas vinculado al ácido sulfúrico: es el único de los ácidos minerales capaz de carbonizar la materia orgánica. Toda una definición.
    Un abrazo.

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    1. Vonnegut desde el primer libro que leí me atrapó, los buenos escritores no necesitan grandes frases para ser un lujo el leerlos, siempre he tomado, salvando todas las distancias del mundo, a Vonnegut como el Mark Twain, de esta época, con un poco -o mucho- de más humor corrosivo, pero sí tiene ese distanciamiento con el mundo para verlo, bien, con perspectiva :)
      un abrazo Marcelo

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  2. No he leído nada de Vonnegut (se ve que ya lo haces tú por mí ¡mira que has leído libros de él!) aunque tengo su matadero por ahí y alguno que le eché el ojo en su momento. Este no lo conocía, aunque en verdad es a Vonnegut entero al que tengo pendiente, porque presiento que no voy a leer solamente un libro suyo, sino unos cuantos. Me has acotado mucho (no en el sentido de limitar, sino de encuadrar) qué esperar de este autor, gracias.

    Un abrazo.

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    1. Hola Ana
      yo no creo, a pesar de lo que diga el mundo, que "matadero 5" sea el mejor libro de Vonnegut, simbólicamente lo es, su crítica a la guerra (trata del bombardeo de Dresde) sí es efectivo y muy interesante, pero si quieres leer al puro Vonnegut (al menos a MÍ Vonnegut ;)) yo empezaría con "Cuna de gato" "Madre noche" "desayuno de campeones" " y "Las sirenas de Titán" y luego ya...
      jja
      UN abrazo

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  3. Estimados, no conozco a eses autor, pero vuestros comentarios trajeron de mi memoria a La conjura de los necios, de Toole. Libro que disfruté muchísimo en su momento y que la vida, de tarde en tarde, me lo recuerda como siempre actual, y si alguien tiene dudas de esto alcance con ver al inquilino actual de la White House. Ignatius es un juego de niños al lado de ese personaje.
    La cuestión es que como bien dice el Sr. Wineruda, hay autores y libros que envejecen bien y otros que no tanto. Como las personas, a algunos se nos da bien y a otros no tanto!
    Un saludo desde Uruguay, tierra de Onetti (no Benedetti, entrañable pero no de la genialidad de Onetti), de Felisberto Hernández y de Mario Levrero, por nombrar a algunos escritores uruguayos que buen papel harían en este atlas que construyes.
    Un saludo, sea feliz, Selva
    PD No digo a cuidarse del Frío, porque a ese le tenemos nosotros por estos días.

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  4. Perdón que se cortó el teléfono antes de decir que si pueden no dejen de leer La gran matanza de gatos, de Robert Darnton. No es ficción pero pega en el palo. Le recordé por la mención de Anderson y los cuentos e Perrault. Abre un telón que ni imaginábamos cuando leíamos el El gato con botas, Pulgarcito y afines.
    Selva

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    1. Hola Selva, me alegra que usted sea de las que envejecen bien, de lo cual me alegro sobremanera. En cuanto a los escritores uruguayos que cita, falta el que más me gusta: Galeano. Le parecerá raro pero no he leído Benedetti, no sé la razón pero no lo he hecho, (apenas poemas sueltos). Si he leído "la novela luminosa" de Levrero, libro de extraño alcance, porque no sabes dónde empieza lo real y cuando lo inventado, pero en cualquier caso un buen libro. De Onetti, como le prometí tengo pendiente "el túnel" y miraré por ese Robero Darnton
      cuídese de "PSICOANALISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS" · de Bruno Bettleheim,
      que es muy bestia

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  5. Por lo que cuentas, no he leído nada suyo, Vonnegut atrapa, no despilfarra grandes frases y desarrolla un humor corrosivo. Prefiero la literatura europea a la norteamericana, pero tengo entre mis autores favoritos a algunos norteamericanos, igual se incorpora a ese club selecto Vonnegut.

    Salud.

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    1. Para mí el más gamberro y el que más golpea al centro del mal del mundo de todos los escritores nortemericanos que he léido.
      espero que te guste
      cuídate

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